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EL FUTURO DE LOS MERCADOS

Modernización comercial

Seis ejemplos de Barcelona, donde el acto de comprar implica, también, modernidad e innovación

Se demuestra así que el comercio de proximidad piensa en sus usuarios, satisfaciendo retos del futuro

LLUÍS MUÑOZ / BARCELONA

La aplicación peix.cat, creada por la Peixateria Ripoll Esteve.

La aplicación peix.cat, creada por la Peixateria Ripoll Esteve. / periodico

Ir a comprar al mercado, o a la tienda de al lado de casa, es un acto cotidiano con un impacto que, en ocasiones, pasa desapercibido para los ciudadanos. El comercio de proximidad va de la mano de las relaciones sociales, y lejos de estar anticuado, sabe adaptarse a los nuevos tiempos y seguir cumpliendo con su responsabilidad de hacer más y mejor ciudad. A continuación, seis ejemplos de Barcelona, donde el acto de comprar implica, también, modernidad e innovación, demostrando que el comercio de proximidad piensa en sus usuarios, satisfaciendo retos del futuro como la multiculturalidad, la accesibilidad, las experiencias, las  sinergias, los servicios y  las aplicaciones.

La guineueta y la Estrella: La experiencia de cocinar el mercado

Los mercados de la Estrella y de la Guineueta de Barcelona son ejemplos de modernización, al haber conseguido que el mercado sea un lugar que va más allá de la compra. Inspira Gastronomía, de la mano de Àgata Alberó, se ha encargado de llevar a cabo la iniciativa Tu Fast Food: un taller en una improvisada cocina en el centro del mercado de la Estrella. Es gratuito y se realiza desde hace un año, una vez al mes, para niños y adultos. Por su parte, el mercado de la Guineueta dispone de una cocina, en la que también se realizan cursos culinarios a un precio reducido.

Eix Fort Pienc: Integración multicultural

El Eix Fort Pienc es una asociación que agrupa a comercios y entidades sin ánimo de lucro del barrio. El 30% de los comercios del Fort Pienc son asiáticos, y gracias a la aparición de la asociación, se ha conseguido integrar a comercios locales y asiáticos en un espacio único, desde el que se han conseguido sinergias y colaboración, mejorando la vida comercial de la zona. Este éxito en la interculturalidad del barrio, se ha convertido en un ejemplo a nivel europeo y ha sido reconocido con un premio  por la diversidad: el Diversity Advantage Challenge.

Pep Valls, fotografía: Ayuda para montar un negocio

Pep Valls es un fotógrafo que participó en el programa Re-Empresa de Barcelona Activa, con el que buscaba asesoramiento para montar su negocio. A pesar de que buscaba un comercio de restauración, le salió la oportunidad de adquirir un local de fotografía. Desde Barcelona Activa se le ayudó en la búsqueda y, además, se le ofrecieron los servicios de un publicista para mejorar el márketing del comercio, así como una escaparatista para diseñar el local. Hoy la tienda funciona perfectamente como un comercio de proximidad al que acuden los vecinos del barrio.

Oficina de atención: Un servicio especial para el comercio

La Oficina d’Atenció a les Empreses (OAE) nace como un espacio de referencia para empresas y pymes de Barcelona. Es el punto de contacto, información y asesoramiento para el desarrollo y la competitividad de las organizaciones. Busca dar apoyo y mejorar la economía y el tejido empresarial de la ciudad. Está impulsada por el Ayuntamiento de Barcelona, a través de Barcelona Activa y, ofrece asesoramiento, formación, gestión de trámites, programas empresariales y eventos.

Peix.cat: Compra de mercado por internet

La Peixateria Ripoll Esteve, con más de 140 años de historia y 5 generaciones en el mercado de la Boqueria, ha creado Peix al Cove. Una iniciativa que ha recibido el Premi a la Iniciativa Empresarial y que consiste en la venta por internet de pescado fresco al mismo precio que en el mercado. Hay dos formas de realizar la compra: con una cesta inteligente o para compras puntuales. Peix al Cove reparte, de momento, en Barcelona ciudad, L’Hospitalet, Sant Cugat, Valldoreix, Bellaterra y Rubí.

Creu Coberta: Comprobar la accesibilidad

Primero se hizo un estudio para ver el grado de accesibilidad de los comercios. Luego se hicieron reformas de adaptación. Después se puso una carta en braille en cada comercio. Y por último llega una aplicación llamada Barcelona Sense Barreres, que dice el grado de accesibilidad de cada tienda. Se trata de un proyecto impulsado por el distrito de Sants-Montjuïc, juntamente con el Eix Comercial de la Creu Coberta, Sants Establiments Units y la cooperativa Xarxa Oberta de Beacons de Barcelona.

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