Tesla se plantea construir otra gigafactoría en Canadá

Tesla se plantea construir otra gigafactoría en Canadá

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Tesla ha iniciado los contactos con las autoridades canadienses para construir la que sería su quinta gigafactoría en Canadá. Según una solicitud emitida por la marca a la Oficina del Comisionado de Integridad de la provincia de Ontario, la firma liderada por Elon Musk ya habría empezado a negociar con el gobierno local para “identificar oportunidades para instalaciones industriales”.

Esta decisión de Tesla llega apenas una semana después de que Elon Musk dejara caer a sus accionistas, durante la presentación del balance económico de la compañía, que “soy medio canadiense, así que la próxima fábrica quizá debería construirse ahí”. Ya el pasado mes de mayo, François-Philippe Champagne, ministro industria de Canadá, adelantó que el gobierno estaba “conversando activamente con varios actores importantes” para el desarrollo de la cadena de valor del vehículo eléctrico en el país. Según la solicitud de Tesla, esta fábrica podría “incrementar la competitividad de la región y su capacidad para atraer la inversión de capitales”.

Ontario ya alberga fábricas de marcas como Ford y General Motors y durante los últimos dos años ha atraído inversiones por valor de más de 16.000 millones de euros solo a través de la industria del automóvil. Según Vic Fadeli, ministro de desarrollo económico de la región, todavía esperan más compañías, entre las que podría estar Tesla.

Tesla quiere 10 o 12 plantas

Trabajando ya en Fremont y Austin en Estados Unidos y en Berlín y Shanghái, Tesla espera anunciar definitivamente la localización de una nueva planta a finales de este año, siendo Canadá el país mejor posicionado para albergarla. Estas nuevas instalaciones se enmarcarían en un plan de incremento de producción que culminaría, a largo plazo, con un red de 10 a 12 gigafactorías repartidas por el mundo.

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Construyendo su quinta planta en Canadá, Tesla podría beneficiarse de la nueva normativa estadounidense para la reducción de la inflación, que bonifica a las compañías que se abastezcan a partir de proveedores estadounidenses y penaliza a las que apuesten por componentes chinos. Tesla podría aprovechar la cercanía de Canadá con su país, así como sus dos plantas en Estados Unidos, para apostar por componentes estadounidenses y, de paso, reducir su dependencia de los proveedores chinos. 

La nueva ley propone ayudas, a partir del año que viene, de hasta 7.500 dólares para la compra de vehículos eléctricos nuevos y de hasta 4.000 dólares para eléctricos usados. No obstante, cualquier vehículo que utilice baterías o componentes producidos en China quedarán fuera de las ayudas.