El lenguaje de los negocios está cambiando

La Huella by Novartis es una iniciativa que supuso un paso al frente para mostrar el compromiso social de la empresa e impulsar la responsabilidad compartida y el diálogo abierto con la sociedad.

El lenguaje de los negocios está cambiando
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Esta iniciativa, que nació con vocación de continuidad en el tiempo, sirve como hilo conductor para difundir el compromiso con la sociedad y presentar la huella que deja la actividad de Novartis en España. Una huella que comparten, por segundo año consecutivo, mediante la difusión, de forma anual, de los resultados del estudio SEE.

La Huella by Novartis dio el primer paso en la gran pantalla, mediante el estreno de la primera parte del cortometraje El mismo día, a la misma hora, una historia de amor que refleja cómo Novartis reimagina la medicina de un modo responsable, transparente y sostenible. El lenguaje de los negocios está cambiando. No sólo desde un punto de vista financiero, no sólo en la relación con los inversores. Esta muestra de cambio de lenguaje se refleja en la segunda parte de El mismo día, a la misma hora.

Y es que las organizaciones también tienen emociones, son las emociones de quienes trabajan en ellas: compañeros, médicos y pacientes, administraciones públicas... La industria farmacéutica ha avanzado mucho en los últimos años en su compromiso con la ética, la integridad y la transparencia. Todos compartimos esa responsabilidad y la película demuestra que los negocios pueden tener un lenguaje más emocional y social. Rentabilidad sostenible

Ante un escenario caracterizado por importantes desafíos globales como la búsqueda de soluciones contra la COVID-19, la lucha contra el cambio climático, el agotamiento progresivo de los recursos naturales o la cronificación de las enfermedades, cada vez resulta más evidente que las empresas deben repensar cómo evalúan su actividad y miden su éxito.

Hasta ahora, las empresas hablaban de su contribución a la economía y a la creación de empleo. Sin embargo, como compañía centrada en mejorar y prolongar la vida de las personas, Novartis es consciente de la necesidad de repensar la contribución de valor de su actividad más allá del ámbito económico. Por ello, Novartis ha empezado a divulgar qué impacto social, medioambiental y económico tiene su actividad y qué huella deja sobre el territorio. Para ello, en 2016 aplicaron una nueva metodología a nivel global: la evaluación del impacto social, medioambiental y económico, SEE (Social, Environmental and Economic). Un enfoque que mide y traduce el impacto social y medioambiental que sus actividades tienen en la sociedad. También, a escala global, en agosto de 2019, como Grupo Novartis se unió a las experiencias de ocho compañías internacionales, entre ellas, BASF, Deutsche Bank, LafargeHolcim, Bosch, SAP y SK, para fundar la Alianza de Equilibrio de Valor (en inglés, Value Balancing Alliance), de la que en la actualidad ya forman parte más de 15 grandes organizaciones. Esta alianza intersectorial tiene como objetivo crear un estándar para medir y divulgar las contribuciones de valor ambiental, humano, social y financiero que las empresas proporcionan a la sociedad, y aumentar así la transparencia sobre las decisiones comerciales, la creación y la pérdida de valor. Este hecho capacita a los tomadores de decisiones para crear y proteger el valor a largo plazo. La alianza cuenta con el respaldo de las firmas de auditoría Deloitte, EY, KPMG, PwC; y de la OCDE, entre otros representantes del ámbito institucional, académico y social.

Estudio SEE 2020

En 2018, 2019 y 2020 se calculó el valor global neto de Novartis en España de la mano de la consultora internacional Wifor aplicando la metodología SEE. Así, el valor global de Novartis incluye no sólo su aportación económica al PIB, sino también su aportación social.

Contribución social: el impacto de la industria farmacéutica no sólo va asociado a la creación de empleo, a la contribución al PIB o a las ventas, sino también al impacto que los medicamentos generan en beneficio de los pacientes en términos de mejora de salud, reducción de ingresos hospitalarios y aumento de la esperanza y la calidad de vida.

Con su portfolio de 103 medicamentos analizados, se han beneficiado a cerca de 10 millones de pacientes en España que han ganado 147.390 años de calidad de vida respecto al tratamiento estándar en materia de oncología, cardiovascular, neurología, respiratoria, reumatología, dermatología, oftalmología y trasplantes; así como de los medicamentos de la división Sandoz. En total, el impacto social medible computado en el estudio SEE 2020 en los pacientes y las personas es de 4.903 millones de euros, una cifra 4,37 veces mayor que el impacto en la economía a través de su contribución al PIB y cerca de un 3% más respecto al impacto social del ejercicio SEE 2019. Más allá de cifras económicas, es relevante poner estos números en perspectiva en un momento en el que hubo que aprender a distanciarse socialmente para asegurar nuestra salud y, por tanto, las muestras de cariño como los abrazos también quedaron limitados. Distintos estudios afirman que necesitamos un mínimo de cuatro abrazos al día para sobrevivir y mejorar nuestro bienestar. Por tanto, si traducimos el impacto social de los tratamientos en España, se puede concluir que gracias a la ciencia y al apoyo a la investigación, las personas pueden disfrutar de 215 millones más de abrazos al año.

CONTRIBUCIÓN ECONÓMICA

A través de este ejercicio, calculan que sus actividades contribuyeron en 2020 con un total de 1.122 millones de euros al Producto Interior Bruto (PIB) en España, así como a mantener 12.829 empleos, de los cuales cerca de un 77% se derivan del impacto de la actividad de sus proveedores a lo largo de su cadena de suministro (empleo indirecto e inducido). Esto los lleva a cuatro empleos más creados por cada uno que se generan desde Novartis directamente.

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