Entrevista en colaboración con BBVA

Sorigué: “La reducción y el reciclaje de residuos es una asignatura pendiente”

  • La economía circular y la valorización de materiales, en el centro del enfoque medioambiental de la compañía
  • Su director de innovación, Joan Pons, explica sus soluciones prácticas para transformar el día a día de las personas
Joan Pons, director de Innovación de Sorigué.

Joan Pons, director de Innovación de Sorigué.

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Núria Bonet

Bajo el concepto de Innovación Verde, Sorigué trabaja en el diseño y optimización de tecnologías eficientes que acompañen de manera transversal cada una de sus líneas de negocio. Productos, procesos y materiales destinados a reducir el impacto ambiental que se plasman en soluciones prácticas para transformar el día a día de las personas.

- La innovación siempre ha sido un pilar en el grupo Sorigué. Actualmente, ¿qué importancia le dan a la innovación sostenible?

La importancia de la innovación en Sorigué es máxima, tanto es así que conforma uno de los tres ejes de nuestro Plan Estratégico, como elemento de transformación y modernización de la compañía. Esta innovación no es solamente incremental sino disruptiva y nos permite aportar un valor diferencial en la mejora de nuestras actividades y procesos, así como en el impulso de proyectos vinculados a la eficiencia energética y también a la reutilización y la valorización de recursos materiales.

En este sentido, en Sorigué contamos desde 2015 con un Consejo Asesor de Innovación formado por expertos de alto prestigio y con un departamento propio de innovación que es transversal a toda la compañía.

- ¿En qué se ha concretado este modelo de innovación en Sorigué?

Generalmente, el modelo de funcionamiento de gran parte de las organizaciones es lineal. Esto reduce la velocidad de desarrollo y aprendizaje, y la coordinación entre los diferentes actores. En Sorigué, hemos pasado de un modelo de negocio lineal a uno circular utilizando nuevas tecnologías, innovando en procesos y estableciendo buenas prácticas entre nuestras diferentes líneas de negocio. De esta forma, contamos con equipos multidisciplinares y flexibles e infraestructuras de I+D+i totalmente descentralizadas que se adaptan a las necesidades de cada sector.

- ¿Cuáles son los proyectos de innovación verde que se impulsan ahora mismo?

Organizamos nuestros proyectos relacionados con la economía circular en tres ejes: eficiencia energética, reutilización de aguas y valorización de residuos.

En eficiencia energética, estamos desarrollando una nueva tecnología para reducir el consumo energético en los procesos de desalinización de aguas de mar y salmueras. Además, estamos consiguiendo el deseado vertido cero, mediante el reaprovechamiento de las sales. Por otra parte, con el objetivo de fomentar la gestión inteligente y sostenible del ciclo del agua en instalaciones turísticas, estamos participando en el desarrollo un sistema basado en la naturaleza. Consiste en la instalación de un humedal artificial en configuración de muro vertical que, junto a una planta de tratamiento y acoplado a tecnología bioelectroquímica, ayuda a la degradación de las sustancias contaminantes y a producir energía renovable para autoabastecer la propia planta.

- ¿Cuál es el aporte de los procesos industriales del grupo en la reutilización de aguas?

La reutilización de aguas provenientes de plantas depuradoras y potabilizadoras tiene gran impacto ambiental, tanto para el uso doméstico como para sectores terciarios. Además, el incremento de contaminantes emergentes y microplásticos en el agua requiere una constante adaptación de tecnologías y materiales para su depuración. Es por ello que estamos desarrollando tecnologías de filtración mediante síntesis de nuevos materiales y procesos químicos que proporcionan una gran calidad al agua. Así puede ser reutilizada en otras aplicaciones como el riego agrícola. Otro sistema que estamos investigando es el uso de nanotecnología para optimizar los procesos de depuración tradicionales tanto en aguas residuales, como en el ahorro energético de las plantas.

- Y en cuanto a valorización de residuos, ¿cuáles son las novedades más destacables?

Una de las asignaturas pendientes de nuestra sociedad es la reducción y reciclaje de residuos domésticos e industriales. En este sentido, estamos transformando residuos neumáticos fuera de uso en carbón activado para luego aprovecharlo de forma exitosa en filtros de aire y de agua. Nuestra apuesta por un modelo circular nos ha llevado también a desarrollar un proyecto para valorizar los fangos de las potabilizadoras para darles un nuevo uso en suministros para la construcción o en materiales de alto valor añadido como los catalizadores o intercambiadores iónicos y la zeolita, utilizada como fertilizante agrícola de lixiviación lenta.

¿Las investigaciones de la compañía también apuntan a la reutilización de residuos en el ámbito doméstico?

Por supuesto. Malos hábitos como tirar las toallitas húmedas al váter crean un problema importante en las plantas de depuración de aguas residuales. Como todo reto, esta problemática ofrece una oportunidad. Estamos desarrollando un proyecto para aprovechar, separar y convertir la celulosa extraída de estas depuradoras en nanocelulosa, un material de alto valor añadido para las industrias de la construcción, la papelería o la pintura.

La incursión en el mercado de las monodosis de aceite de oliva, impuesto por el cambio de normativa europea, ¿ha sufrido alguna modificación con la pandemia?, ¿podemos hablar de un incremento de la demanda?

Desde Sorigué estamos participando en el desarrollo de una empresa envasadora con materiales 100% biodegradables. El primer formato disponible es la cápsula monodosis biodegradable para contener aceite de oliva virgen extra, Corium. Justamente, la situación actual de pandemia por la covid-19 ha incrementado la demanda de productos que garanticen óptimas condiciones sanitarias. En este sentido, el uso de monodosis de aceite en bares y restaurantes ha aumentado significativamente, con lo que nuestra iniciativa se ha conocido mucho más rápido de lo que pensábamos y está siendo un gran éxito. Y es que, a diferencia de otras opciones que hay actualmente en el mercado, Corium no contiene ni plástico ni cristal. Es más, ni siquiera contiene bioplásticos que necesiten un tratamiento especial para su reciclaje. La innovación es doble. Por un lado, está formulada con productos naturales y, por otro, su producción garantiza que se deshace tras el uso sin dejar microplásticos en el medioambiente. Estimamos que por cada 150 unidades de monodosis biodegradables hay un ahorro de medio kilo de plásticos.

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-¿Qué papel tiene la financiación sostenible en Sorigué?

-Es una herramienta imprescindible para el impulso de proyectos de estas características y que en un futuro próximo tendrán mucha más implantación en el mercado. Por ello valoramos de forma muy positiva el acompañamiento de BBVA, que es líder en este ámbito.

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