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Una lucha global contra la 'inseguridad vial'
Una lucha global contra la 'inseguridad vial'

Una lucha global contra la 'inseguridad vial'

Texto: Lluís Muñoz / Gráficos: Estela Piñeiro | 20 diciembre 2019

El Grupo de Colaboración de las Naciones Unidas para la Seguridad Vial trabaja para lograr mejoras auténticas ante una lacra que se ha convertido en la principal causa de muerte en niños y jóvenes en el mundo, especialmente en los países con menos recursos

Nadie está preparado para una muerte por accidente de tráfico. Se trata de la interrupción más abrupta en la vida de una persona y en la de sus seres queridos. Y, sin embargo, todos somos conscientes de que, en cualquier momento, nos puede tocar. Ya sea de forma directa o indirecta. Una injusticia que, por ejemplo, solo en España en el 2018 se cobró 1.180 vidas, según datos de la DGT. Pero si lo valoramos a nivel mundial asusta aún más: cada año, tal y como desvela la Organización Mundial de la Salud (OMS), mueren 1,3 millones de personas en accidentes de tráfico; entre 20 y 50 millones sufren traumatismos no mortales; y sus costes pueden llegar a suponer el 5% del PIB de un país. Estos datos evocan el recuerdo de aquel conocido que murió en la carretera; o bien, el día en el que circulando por nuestra cuenta nos encontramos con un accidente; pero también nos llevan a recordar esos anuncios de televisión que hacen pedagogía y tanto nos impactan. Porque sí, la seguridad vial salva vidas.

Con este compromiso nació el Grupo de Colaboración de las Naciones Unidas para la Seguridad Vial, desde el que se elaboró el Plan Mundial para el Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020 con el objetivo de conseguir mejoras auténticas. Precisamente, este año, en abril, la Fundación Abertis fue designada como nuevo miembro del Grupo. De esta forma, Abertis, a través de su fundación, se convirtió en la primera empresa del sector de gestión de infraestructuras que entraba a formar parte.

Seguridad Vial

La seguridad vial y los objetivos del desarrollo sostenible

Los datos en 2011 hacían ver que si continuaba la misma tendencia, en el año 2030, los traumatismos causados por el tránsito serían la quinta causa de muerte en el mundo, afectando, especialmente, a las regiones más pobres. Actualmente, un 90% de estas defunciones se producen en países de ingresos bajos, donde precisamente solo están matriculados el 48% de los vehículos matriculados. Y no solo eso, los costes directos e indirectos de una muerte por accidente de tráfico, significan para los Estados entre el 1 y el 3% del PIB, pudiendo llegar hasta el 5%.

Ante este contexto, en 2009, durante la Primera Conferencia Ministerial Mundial sobre Seguridad Vial, las Naciones Unidas, junto con los Estados Miembros, decidieron que era un buen momento para actuar y crearon el Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020, con el que se pretendía orientar los esfuerzos a nivel local y nacional para reducir las cifras previstas de víctimas mortales en accidentes de tránsito en todo el mundo. Se esperaba que con este plan se podrían llegar a salvar 5 millones de vidas para el 2020.

"Exhorto a los Estados Miembros, los organismos internacionales, las organizaciones de la sociedad civil, las empresas y los líderes comunitarios a garantizar que el Decenio produzca mejoras auténticas. Para dar un paso en esta dirección, los gobiernos deberían dar a conocer sus planes nacionales para el Decenio cuando este se ponga en marcha a nivel mundial el 11 de mayo de 2011”, fueron las palabras del exsecretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

Ban Ki-moon, exsecretario general de la ONU: "Exhorto a los Estados Miembros, los organismos internacionales, las organizaciones de la sociedad civil, las empresas y los líderes comunitarios a garantizar mejoras auténticas"

De hecho, la emergencia en aquel momento era real: de no actuarse se esperaba que se pudiera alcanzar en 2020 la cifra de un 1,9 millones de muertes. Sin embargo, el último informe Reporte sobre el estado de la seguridad víal de la Organización Mundial de la Salud (OMS), realizado en 2018, exponía que las muertes se habían estabilizado en los últimos años, y en lugar de crecer, se mantenían en 1,35 millones. Un esfuerzo que, lamentablemente, no procedía de los esperados progresos globales, sino que el informe señalaba que las medidas habían servido para reducir las muertes en 48 países de ingresos medios y altos, mientras que en los países de ingresos bajos, ningún Estado había podido reducir el número de decesos porque las medidas acordadas nunca habían existido. Ante estos resultados, el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, aseguró que estos resultados son producto de la inacción: "Este es un problema con soluciones probadas”.

Con este contexto, en el año 2015, cuando los Estados Miembros de la ONU establecieron los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 2030, la seguridad vial pasó a un primer plano dado su impacto sobre la carga en la salud mundial. Concretamente hay dos ODS que hacen referencia a la problemática:

⇒ ODS 3: Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades. Y concretamente la meta 3.6, que como demuestran los últimos resultados, no se va a conseguir en la mayoría de Estados y que establecía que para 2020, reducir a la mitad el número de muertes y lesiones causadas por accidentes de tráfico en el mundo.

⇒ ODS 11: Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles. Y más concretamente la meta 11.2, que dice que para 2030, se debe proporcionar acceso a sistemas de transporte seguros, asequibles, accesibles y sostenibles para todos y mejorar la seguridad vial, en particular mediante la ampliación del transporte público, prestando especial atención a las necesidades de las personas en situación vulnerable, las mujeres, los niños, las personas con discapacidad y las personas de edad.

Cabe destacar que durante los últimos años se ha ido realizando la Semana para la Seguridad Vial. En 2019 tuvo lugar la quinta edición y estuvo dedicada a un 'Liderazgo para la seguridad vial', con el objetivo de generar la demanda del público de un liderazgo más sólido para la seguridad vial en todo el mundo.

Seguridad en las ciudades

La seguridad vial significa combatir la mortalidad infantil

Por muchas veces que se lea este dato no pierde gravedad: según el informe del 2018 de la OMS, las lesiones causadas por el tráfico son ahora la principal causa de muerte de niños y jóvenes de 5 a 29 años. Por lo que se puede decir que la inacción en seguridad vial está matando niños. Bajo este titular, todo tipo de acciones deberían llevarse a cabo de forma inmediata. Pero tendrá que ser en el próximo decenio. De momento, la OMS ha realizado un informe que se llama 'Diez Estrategias para Preservar la Seguridad de los Niños en las Carreteras', con el que se trata de dar respuesta a datos como que cada cuatro minutos un niño muere prematuramente en alguna carretera del mundo, lo que supone 3.000 niños muertos al día y 20 millones con lesiones.

En el siguiente gráfico se muestran estas Diez Estrategias trazadas por la OMS:

Seguridad Vial

La Fundación Abertis, en su colaboración con Unicef y el Institut Guttman, participa en el proyecto Rights of Way, un proyecto pionero destinado a paliar las secuelas causadas por los accidentes de tráfico, especialmente en niños, en los países con más índice de pobreza. Por ejemplo, el programa actúa en países como Filipinas, donde con su participación en medio centenar de escuelas de alto riesgo involucra a más de 250.000 niños y, potencialmente, a más de 20 millones. También se han desplazado hasta Jamaica, donde actúan en 15 escuelas de alto riesgo, beneficiando a más de 12.000 niños y niñas del país. Este año, además, el proyecto se desplazará hasta Brasil.

Precisamente a Jamaica, desde el Institut Guttman, una institución sanitaria con más de 50 años de experiencia en el tratamiento neurorehabilitador de las personas con discapacidad adquirida de origen neurológico, se desplazó el psicólogo especialista en rehabilitación, Joan Saurí, para quien reconoce que ha sido una experiencia enriquecedora: “Pude poner en valor el conocimiento y la experiencia que tenemos en este campo en el Institut”.

Junto con Saurí, psicólogo, se desplazó un equipo formado por un médico, una enfermera y un fisioterapeuta. De esta forma desde el Institut Guttmann se puso en valor y se enseñó en las unidades locales la importancia del trabajo transdisciplinar: “Abarcando cada una de las disciplinas trascendemos, precisamente, a cada una de ellas, y se prioriza en todo momento la experiencia de la persona”, afirma Saurí, quien desde su especialidad, concretamente, trató de transmitir la importancia de la psicología: “Después de un accidente no solamente hay que centrarse en la persona que adquiere la discapacidad, sino que la familia y el entorno también son claves para una buena adaptación”.

Joan Saurí, psicólgo del Institut Guttmann: “Para prevenir los accidentes viales en niños son fundamentales las campañas de concienciación y de prevención"

Por último, Saurí explica la importancia de actuar en materia de seguridad vial y utiliza el ejemplo de que, en el pasado, en España, no podían ir tres personas en una moto sin casco. Un hecho que ha reducido los accidentes: “Para prevenir los accidentes viales en niños son fundamentales las campañas de concienciación y de prevención. Por otro lado, invertir en infraestructuras que fomenten la seguridad. Y finalmente un factor determinante y transversal es la educación y el fomento de valores que vayan dirigidos a evitar conductas de riesgo, hábitos saludables y a valorar la vida en sus diferentes facetas”.

El caso de América Latina: una de las regiones más afectadas y que también más mejora

Una de las regiones más afectadas por la inseguridad vial es América Latina. Según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), cada año mueren 145.000 personas en la región, siendo, tal y como muestran los datos del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), un 65% pertenecientes a grupos vulnerables como peatones, ciclistas y motoristas.

Estos datos muestran que aún se está lejos de la reducción de un 50% de víctimas para el 2020, como establecía el Decenio. De hecho, el tráfico en la región es más mortal que el sida, la malaria y la tuberculosis juntas.

Seguridad para los niños

Algunos de los problemas que sitúan distintos informes de la región son la falta de infraestructuras y de límites de velocidad; la impunidad, que sitúa que 9 de cada 10 infracciones quedan sin castigo; la falta de legislación, como demuestra la fabricación de coches que tienen sistemas de seguridad mucho más débiles que los mismo modelos vendidos en Europa o Estados Unidos; también, el auge de las motos; y las pocas exigencias a la hora de sacarse las licencias.

Para Hilda Gómez, especialista en seguridad vial, anteriormente en la CAF y exdirectora de la Agencia Nacional de Seguridad Vial de Colombia, hay que actuar frente a estas problemáticas: "Para lograr los objetivos deberemos actuar desde diferentes frentes. Las vías deben diseñarse con velocidades adecuadas por tipo de usuario y los vehículos deben tener seguridad activa (ayudan a maniobrar) y pasiva (reducen los efectos del choque como airbags, cinturones de seguridad, etc.) y si ocurre un choque o atropello, debe existir un sistema de emergencias médicas efectivo que logre atención oportuna y adecuada en el momento de la urgencia, todo esto bajo el denominado Sistema Seguro. Para que el sistema funcione es imprescindible tener instituciones sólidas que lideren todos sus componentes, información detallada acerca de los siniestros viales y de los riesgos que existen en las vías, así como legislación adecuada y controles para que se cumpla".

Seguridad vial

Sin embargo, América Latina también ha sido una de las regiones que más avances ha logrado, tanto en sensibilización, como en creación de políticas públicas.

Este año, Eugenia Rodrigues, asesora regional en seguridad vial de la OPS, en el marco de la semana de la seguridad vial, desveló que hubo experiencias exitosas en Brasil, México y Uruguay: “Pueden enseñar a otros países caminos posibles para hacer más seguras las vías de tráfico”.

Por ejemplo en Salvador de Bahía (Brasil), gracias a los cambios estructurales en infraestructuras, en la aplicación de controles de alcoholemia y en la promoción de la educación infantil se redujeron un 50% las muertes en la ciudad. Por su parte, en Guanajuato (México), gracias a la inversión en salud, con observatorios que estudian las lesiones y una mayor participación de unidades móviles se dice que se salvaron 10.000 vidas en 5 años. Mientras que en Uruguay, entre 2007 y 2017, tuvo una explosión de su parque automotor y sin embargo logró bajar la tasa de mortalidad por siniestros de tránsito de 20 a 13,5 cada 100.000 habitantes, lo que significa un 30%. Esto se consiguió gracias al uso del casco en motociclistas, la aplicación del cinturón de seguridad y sistemas de retención infantil en los vehículos, la disminución de la tasa de alcohol en los conductores y el establecimiento de limites de velocidad en las infraestructuras.

Iniciativas innovadoras en el mundo (Rights of Way, Red de Foros, Connected Citizens)

Uno de los méritos de la Fundación Abertis para formar parte del Grupo de Colaboración de las Naciones Unidas para la Seguridad Vial ha consistido en participar en distintas iniciativas innovadoras de seguridad vial en el mundo, como la ya mencionada Rights of Way, que tiene por objetivo reducir la mortalidad infantil. Destacan también la Red de Foros de Seguridad Vial y Connected Citizens: 

⇒ Red de Foros de Seguridad Vial: La Fundación Abertis, en su programa estratégico Road Safety que tiene por objetivo garantizar los máximos niveles de seguridad en las autopistas y resto de carreteras, tiene una red de foros en Argentina, Chile, Brasil, España, Francia, Italia y Puerto Rico a la que se espera que en el futuro se unan Bélgica, Estados Unidos o India. En 2018, pasaron más de 7.500 personas por estos foros. En estas reuniones se juntan representantes públicos y especialistas en seguridad vial con el objetivo de avanzar en  materia de seguridad.

⇒ Connected Citizens: Con un acuerdo con la aplicación Waze, pionera en navegación social y tecnología móvil que ofrece información del tráfico gratis en tiempo real, Abertis forma parte de Connected Citizens. Con más de 250 colaboradores en el mundo, este programa une entidades públicas y privadas en todo el mundo para unificar información del tráfico en tiempo real para reducir la congestión, permitir unas mejores decisiones durante la conducción y mejorar la seguridad vial.