Ir a contenido

ESTAMOS CERCA

Patrocina:

"En el taxi hay una gran humanidad"

Roberto Núñez asegura que cada servicio es único y que la empatía es básica en su oficio

Muchos pasajeros quedan sorprendidos al escuchar la música clásica de Ludovico Einaudi

LLUÍS MUÑOZ / BARCELONA

Roberto Núñez lleva 12 años trabajando como taxista de Madrid.

Roberto Núñez lleva 12 años trabajando como taxista de Madrid.

Roberto enciende el motor del taxi, conecta el móvil y del altavoz empieza a sonar música clásica. Las notas invaden el espacio, crean un ambiente de tranquilidad y sacan al pasajero del tráfico de Madrid, de los problemas vitales y de las prisas cotidianas.

Hace algunas semanas, Pablo Motos subió a su coche y quedó impresionado por lo que estaba oyendo. Era Ludovico Einaudi, pero el presentador tuvo que preguntar de quién era la canción. Días después Roberto fue quien quedó sorprendido cuando escuchó en 'El Hormiguero' la canción que sonaba aquel día en su taxi.

Meses antes, Dani Rovira también se había maravillado por su música. Para el humorista y actor era un lujo ir en un coche en el que se escuchara más allá de fútbol, noticias o grandes éxitos musicales. De hecho, Roberto reconoce que son muchos los clientes que terminan por entregarse al placer de la música durante una carrera. “He llegado a llevar a pasajeros que han llorado por la experiencia estética que supone escuchar a Einaudi”.

"Los taxistas estamos para solucionar los problemas de los clientes"

Este melómano llegó al taxi hace 12 años para continuar con la tradición familiar. Cuando tenía 8 años su padre compró una licencia y falleció 3 años después. Un empleado se ocupó del taxi hasta que cumplió 18 años y pudo continuar con el legado paterno. Un oficio en el que vive aventuras todos los días: “Cada servicio es único, porque tanto los clientes, como sus necesidades, son diferentes”.

Por este motivo es preciso cuidar los detalles. Su máxima es dejar los problemas personales fuera del taxi, porque los taxistas están para solucionar los menesteres del cliente: llevarle donde quiera, escucharle y tratarle con educación. “La empatía es básica: aunque no pienses lo mismo que el cliente, has de saber lo que necesita oír”, cuenta Roberto, feliz por trabajar de cara al público.

Precisamente, fue un cliente quien le descubrió a Ludovico Einaudi. Un aprendizaje que ha disfrutado al transmitirlo a sus clientes. “En mis horas de trabajo, lo que más me hace disfrutar es algo tan humano como compartir”.

En su opinión el taxi ayuda a forjar una sociedad mejor: muchas personas no podrían desplazarse si ellos no estuviesen siempre presentes: “Cuando sucedieron los atentados del 11 de marzo nos pasamos el día llevando de forma gratuita a familiares y afectados. Y lo mismo hicieron nuestros compañeros en Barcelona. Muchos piensan que solo llevamos y cobramos, pero no es así. En el taxi hay una gran humanidad”.

Puedes descargar la 'app' de Mytaxi aquí

Temas: Taxis