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Regateando las barreras

Barça y Espanyol han apostado por incluir equipos femeninos en la competición masculina

Esta medida adoptada por los dos clubs tiene como objetivo dar un salto competitivo

Christian Martínez Romeo

El equipo alevín femenino del Espanyol que juega en categoría masculina.

El equipo alevín femenino del Espanyol que juega en categoría masculina.

Con el fresco invernal acechando, las primeras bufandas se dieron cita en el Municipal de la calle Menorca en Barcelona en una fría matinal. Pocos minutos antes de las nueve de la mañana, un buen número de familiares ocupaban su lugar tras la valla del campo, separado en dos partes, donde se iniciaba una nueva jornada futbolística. Un partido de categoría alevín iba a dar comienzo.

Tras los primeros pases y acciones, el optimismo se adueñaba de un seguidor local. “¡El segundo! 2-0 ya. Creo que va ser hoy la primera victoria de los chicos”, expresaba con cierta sorpresa. “Espera, espera. Peores cosas se han visto. Que si ellas van primeras será por algo”, advertía su compañero. Finalizado el encuentro, el tiempo y los goles le daban la razón.

Ese día, remontando el resultado adverso, el alevín femenino del RCD Espanyol sumó ante la PB Anguera (4-5) la que era su tercera victoria en el grupo 13 de la Tercera División masculina. Sufrida pero, en definitiva, una más. Pasadas dos jornadas, las jóvenes blanquiazules siguen invictas con cinco triunfos en sendos partidos. Un hecho idéntico a sus homólogas de FC Barcelona, líderes en el grupo 44 de la mencionada categoría. Dos casos dignos de admiración

Ganar no lo es todo

Tanto el alevín C blanquiazul que dirige Marc Parra como el alevín E azulgrana de Jaume Comellas hacen de cada encuentro que disputan una lucha contra los estereotipos. Con la única finalidad de dar un salto competitivo, ambas entidades decidieron inscribir a dichos conjuntos femeninos en la categoría masculina, hastiadas de ganar por goleada en cada jornada. Un paso que ya dieron Valencia CF, Madrid CFF o AEM Lleida.

Renunciando a cerrar la temporada como campeonas y con resultados exuberantes, ambos conjuntos se aventuraron en una Liga donde compiten contra equipos formados por chicos de 10 y 11 años. “Es un cambio de realidad total. Pasan de ganarlo todo a saber lo que es perder, ya que compiten contra niños superiores físicamente y que exigen mucho. Conocen el valor que tiene cada victoria”, expresa un responsable blanquiazul.

Mientras el Espanyol ya experimentó dicha situación la pasada temporada, una decisión tomada tras ser campeonas de Liga en la 2016-17 con más de 300 goles a favor; en el Barça el cambio se produjo este mismo verano fruto de la misma situación vaticinando un cierto estancamiento. “Este año competimos contra chicos. La idea es dar un paso más en esta competitividad. Hay un plus de intensidad. Es un paso más en su formación”, relatan desde el bando azulgrana.

Furbol mixto

Una jugadora del Barça, en un partido contra un equipo masculino. 

Derrumbando tabús

Iniciando la campaña en la última categoría, como así lo exige la federación, las chicas de Barça y Espanyol lo han ganado todo hasta la fecha. Cinco de cinco. Ocupando la primera posición en sus respectivos campeonatos, el título de campeón y el consecuente ascenso a Segunda se ven como una oportunidad de seguir mejorando en su día a día. “No era el objetivo pero si se produce nos permitirá que sigan creciendo y encontrando nuevos desafíos ante chicos de más nivel”, explican en Sant Adrià.

Un desafío ejemplificado en un cambio de categoría que se puede prolongar hasta el primer año de cadete, donde la diferencia física ya es más evidente y se lleva a cabo la distinción por género sin excepciones. Aunque el recelo inicial en los rivales ha quedado en el olvido, todavía hay aficionados que se sorprenden. “La mejor respuesta es demostrar lo que sabemos con el balón”, apuntan.

Este sábado, las azulgranas se impusieron al Sant Vicenç dels Horts (10-0), una semana, mientras que las blanquiazules hicieron lo propio el domingo ante el CE Europa (1-3). Unos partidos que se mezclan entre la infinidad de encuentros que se disputan cada fin de semana en Catalunya y en los que cada parada o cada gol demuestran que el balón no entiende de géneros.

Jugar al fútbol y estudiar en EEUU

Banco Santander apoya el fútbol femenino a través del Programa Santander Fútbol Femenino, mediante el cual ayuda a 1.000 jugadoras de entre 16 y 20 años en su preparación para acceder a becas deportivas en universidades de EEUU. El programa ofrece acceso gratuito al perfil premium de la plataforma Mooxye.

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