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20 ANIVERSARIO DE UN BUEN LOCAL

Jaume Pla, del restaurante Pla: "Noto que hay barceloneses con ganas de volver al Gòtic"

El dueño del restaurante Pla, que abrió hace 20 años, detecta menos turismo pero más visitantes locales

Patricia Castán

Jaume Pla, delante de su restaurante, en Bellafila, 5.

Jaume Pla, delante de su restaurante, en Bellafila, 5. / LUAY ALBASHA

Cuando un restaurante cumple 20 años fiel a su carácter pese a estar en un epicentro turístico que fagocita negocios autóctonos, cabe felicitar al hombre que hay detrás. Jaume Pla (Barcelona, 1962), creador del Pla (Bellafila, 5), en pleno Gòtic desde 1998, ha sido testigo estos años de la mutación social y económica del barrio. Con todos los pros y contras.

¿Por qué razón eligió el Gòtic para debutar en la restauración barcelonesa?
Yo venía de Ventalló (Alt Empordà) y buscaba el corazón de la ciudad, un sitio con muchos vecinos y al que fuera a pasear el barcelonés. Pero no en primera línea comercial.

¿Cuál era su propuesta culinaria?
Quise trabajar bien el producto local con un toque de modernidad, que no había en la zona. Una cocina catalana puesta al día con un toque internacional. ¡Aquí enseñamos a mucha gente a comer con palillos! Ahora he vuelto a primar la gastronomía local porque el Gòtic ya está lleno de platos multiculturales. También ampliamos la oferta con el Bar del Pla, Cometa Pla y Pepa Pla.

¿Hay nostalgia de aquel  barrio?
Entonces había un 10% del turismo actual. Y no todo el mundo se atrevía a venir porque la zona tenía problemas de delincuencia. Pero había caliu de barrio, pasear, sentir la piedra... Viví 18 años en la plaza de Sant Josep Oriol.

Hasta que no pudo más.
Hace dos años me marché porque creo que el barrio ya no es tan amable para vivir. Hubo un boom turístico hace siete u ocho años. Ya no sé quiénes son los vecinos. Es una zona más agresiva para residir: sonidos, turistas en grupo, comercios sin personalidad...

Paradójicamente, ese turismo se ha convertido en esencial para muchos negocios como el suyo. 
Es cierto, ha llegado a representar el 90% de la facturación en el Pla. Pero no son visitantes que llegan por casualidad. Al estar un poco escondidos, nos vienen a buscar por recomendaciones. Sin embargo, tras las crisis de los últimos meses, el turismo ha bajado, pero el público local ha crecido hasta llegar al 30%, y me gusta. Noto que hay barceloneses con ganas de volver al Gòtic, o al menos al restaurante. 

Su local encandila a carnívoros y a vegetarianos. Pero pocos pueden convertir un carpaccio de zanahoria en manjar... 
Además de un pescado salvaje, se tiene que poder elegir una gran ensalada o un gran plato vegetal. Y para celebrar los 20 años, ahora abrimos a mediodía y con menú (14 euros).