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CIUTAT VELLA

La casa de la 'espardenya'

La Manual Alpargatera de la calle de Avinyó fabrica y vende el tradicional calzado catalán desde los años 40 Al emblemático comercio acudían Dalí, Diana Douglas y Anne Moreau

CARME ESCALES
BARCELONA

«¿De cáñamo dice que es la suela?, ¿Y se puede fumar?, me dijo un cliente madrileño. ¿Sí, se puede, pero primero úselas para caminar?, le contesté yo». Es una de tantísimas anécdotas que Joana Martínez recuerda haber vivido tras el mostrador de La Manual Alpargatera, el emblemático comercio de alpargatas de la calle de Avinyó, 7. La de historias que han cruzado ese portal desde 1943, cuando abrió sus puertas el negocio en el que Joan Olivé Vagué y Emília Martinez de Olivé supieron hacer de la ancestral alpargata, la que usaban muchos payeses, un atractivo calzado para acompañar vestidos y trajes de refinado público.

Tejidos de colores y estampados, más allá del negro y el blanco básicos de toda la vida, y suelas de diferente alzado de cuña abrieron el abanico de clientela en la tienda de Ciutat Vella. «Unos 80 céntimos debía de costar el primer par de aquellas alpargatas que se crearon con el sello de La Manual Alpargatera, que pusieron en marcha», recuerda hoy a sus 89 años Joana Martínez, que lo despachó.

Olvidaba los Manolos

«En aquel entonces los clientes entraban en la tienda y aquello era a veces un confesionario. Tenías una relación estrecha y extensa con el cliente hablábamos mucho y aconsejábamos. Hoy, en cambio, simplemente se despacha», compara la que vendió espardenyes en la calle de Avinyó desde los 17 años hasta que se jubiló. Había despachado alpargatas a artistas de Hollywood y a celebridades como Dalí, Anne Moreau y Diana, la exesposa de Michael Douglas. «Se calzaba las espardenyes y se olvidaba sus Manolos en la tienda», recuerda Joana Martínez. Hoy son su hijo, Joan Carles Tasies, y la esposa de este, Joana Asilde, los encargados del comercio que sigue apostando por innovar sobre el ancestral calzado de cáñamo -en su origen esparto, de ahí el nombre- y tela de algodón.

«Para Sant Jordi hemos preparado una colección de alpargatas con motivos inspirados en Barcelona y la cultura», explica Tasies. Reinventarse continuamente hace que clientas como Sandra Gallart sigan acudiendo cada primavera, desde hace más de diez años, al encuentro de nuevos diseños. «Sus espardenyes dan mucho juego y son de gran calidad, y Asilde le pone muchísima creatividad, marcando tendencias sobre una verdadera artesanía. Aquí fueron pioneros y son conocidos mundialmente, y el trato personal es impecable», destaca Gallart. «Esta tienda es un referente para Barcelona», añade. No el vano, el ayuntamiento  la ha incluido en la lista de 400 comercios emblemáticos que merecen una especial protección.

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