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Sin eclipses, pero con equinoccio, lluvias de estrellas y luna azul: todos los eventos de la primavera astronómica de 2026

Venus, Júpiter, las líridas y las eta acuáridas protagonizarán las noches y madrugadas entre marzo y junio

¿Qué luna hay hoy en España? Del eclipse a la luna menguante: así evoluciona el satélite tras teñirse de sangre el día 3

Estrellas captadas en un cielo de primavera.

Estrellas captadas en un cielo de primavera. / Archivo

Vega S. Sánchez

Vega S. Sánchez

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La primavera de 2026 llega con un reloj astronómico muy preciso: arrancará el 20 de marzo a las 15.46, durará 92 días y 18 horas y se despedirá el 21 de junio, cuando dará paso al verano.

En el calendario, el inicio de la estación no es una simple fecha, sino el instante concreto en que el centro del sol cruza el ecuador celeste en su camino aparente hacia el norte.

Ese momento, conocido como equinoccio de primavera, marca el punto en que día y noche se igualan casi al milímetro en duración. Mientras en el hemisferio norte estrenamos primavera, en el sur arranca el otoño, con las estaciones funcionando al unísono pero en sentido contrario.

Casi tres minutos más de sol al día

A partir del 20 de marzo, el aumento de luz será notable: durante las primeras semanas, el sol saldrá de media más de un minuto antes que el día anterior y se pondrá más de un minuto después, lo que supone de media casi tres minutos de luz extra diarios en latitudes como la peninsular.

Esta aceleración en la longitud del día es una de las señas de identidad de la estación y se nota en la calle, en los horarios y en el estado de ánimo colectivo.

Planetas a la vista

El cielo vespertino de la primavera de 2026 se estrenará con dos grandes protagonistas fáciles de reconocer a simple vista: Venus y Júpiter brillarán sobre el horizonte occidental después del ocaso, ofreciendo un punto de referencia ideal incluso para observadores poco experimentados.

Mercurio se reservará para más adelante y se dejará ver al atardecer ya avanzada la estación, hacia finales de mayo, en una franja muy baja y delicada junto al horizonte.

Al amanecer sucederá algo parecido, pero con reparto distinto de actores. Mercurio abrirá la primavera como planeta matutino, visible en el cielo del alba durante las primeras semanas hasta comienzos de mayo.

En los primeros días de abril se sumará Marte, muy cerca del horizonte oriental, y desde mediados de ese mes irrumpirá Saturno, completando un amanecer con varios planetas repartidos entre el rojo discreto de Marte y el brillo sobrio de los anillos saturnianos.

Constelaciones de invierno que se despiden

Durante las primeras noches de primavera todavía será posible reconocer, sobre el oeste, a Orión, Can Mayor o Géminis, los grandes iconos del cielo invernal que se van hundiendo poco a poco hacia el resplandor del sol.

Esa retirada paulatina abre espacio a las constelaciones clásicas de la temporada: Leo, con su silueta inconfundible en forma de signo de interrogación invertida rematada por la estrella Régulo; Virgo, donde destaca la brillante Espiga; y el Boyero, presidido por la rojiza Arturo.

Mapa estrellado

Estas figuras, visibles a media altura hacia el sur y el este según avanzan las semanas, funcionan casi como un mapa de carretera del cielo primaveral para quienes observen los cielos desde toda la península Ibérica.

En paralelo, la Vía Láctea comienza a ganar presencia en las horas más avanzadas de la noche, invitando a alejarse de la contaminación lumínica para captar cúmulos y nebulosas con prismáticos o telescopios modestos.

Sin eclipses, pero con lluvias de estrellas

Quien espere un gran eclipse en la primavera de 2026, como el anular de sol de febrero o el total de luna de marzo, tendrá que esperar al gran eclipse de sol de agosto, porque entre el 20 de marzo y el 21 de junio no se producirá ningún eclipse, ni de sol ni de luna.

A cambio, el menú astronómico incluye dos lluvias de meteoros destacadas y varias lunas llenas de interés para los aficionados a la fotografía nocturna.

Las líridas abrirán la temporada de estrellas fugaces; su máximo de actividad está previsto alrededor del 22 de abril, con las mejores horas en la segunda mitad de la noche y antes del amanecer, cuando la constelación de Lira se alza hacia el noreste.

Restos del cometa Halley

Apenas dos semanas después llegará el turno de las eta acuáridas, la lluvia asociada a los restos del cometa Halley, que vivirá su cenit en la noche del 5 al 6 de mayo, con un número de meteoros por hora que la sitúa entre las más activas del año.

En cuanto a la luna, la primavera de 2026 estará marcada por tres plenilunios.

La primera luna llena, el 2 de abril, inaugurará la temporada primaveral de brillo máximo del satélite. Después llegará la luna de las flores, el 1 de mayo, asociada tradicionalmente al estallido de la vegetación en el hemisferio norte.

Y para cerrar la estación, el 31 de mayo se producirá una segunda luna llena en un mismo mes, lo que se conoce como luna azul, un fenómeno poco frecuente que añade un plus de interés a finales de primavera.

El cambio de hora: cuando a las 2 serán las 3

Un clásico del equinoccio de marzo en España seguirá vigente, pese a los debates europeos para suprimirlo: el cambio al horario de verano.

En 2026, la madrugada clave será la del domingo 29 de marzo: a las 2.00 de la madrugada en la Península los relojes saltarán directamente a las 3.00; en Canarias, a la 1.00 serán las 2.00.

Ese ajuste, fijado en el calendario oficial de la UE y confirmado en el Boletín Oficial del Estado, recortará la noche una hora pero alargará de golpe las tardes luminosas.

Este año sigue el cambio de hora

Aunque el Parlamento Europeo y la Comisión han planteado en varias ocasiones poner fin a los cambios estacionales, todavía no hay una decisión definitiva, de modo que en 2026 se mantiene el esquema clásico de dos modificaciones al año: en marzo y en octubre.

No todos los países del mundo realizan este ajuste, y entre los que sí lo aplican existen diferencias de fecha y criterios, lo que explica parte de la confusión cada vez que se acerca el último domingo de marzo.

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