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Miedo a las agresiones

Un estudio revela qué hay detrás de que muchas mujeres teman más a un hombre que a un oso

Anna Bornioli, investigadora en salud ambiental: “Es muy urgente diseñar los parques teniendo en cuenta la seguridad de mujeres y niñas”

Casi 320.000 mujeres han sufrido una agresión sexual en grupo en España a lo largo de su vida

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Mujer corriendo por el bosque

Mujer corriendo por el bosque / Hendrik Morkel

Goundo Sakho

Goundo Sakho

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"¿Un hombre o un oso?". Esta es la pregunta que se popularizó en las redes sociales en 2024, alcanzando en poco tiempo más de 16 millones de ‘me gusta’ en TikTok.

Sin embargo, no se trata de una simple cuestión, ya que un reciente estudio de la Universidad de Surrey, Inglaterra, ha demostrado que las mujeres se sienten menos seguras en entornos naturales cuando hay hombres.

El estudio, publicado por la web especializada 'Science Direct', evidencia diferencias claras de cómo las mujeres y los hombres perciben y disfrutan de los espacios naturales, tanto urbanos como rurales.

Entrevistas callejeras

La investigación de Anna Bornioli y Birgitta Gatersleben surgió a raíz de varias entrevistas callejeras publicadas en TikTok, aunque el usuario ‘callmebkbk’ asegura que fue el primero en iniciar el debate en un vídeo del 2019.

En él, señalaba que la mayoría de mujeres optaría por el oso frente a un hombre en el bosque, mientras que los hombres preferirían otro hombre. Su intención, afirma, no era crear un dilema, sino expresar su opinión.

El miedo y el peligro como objetos de estudio

Las autoras del estudio analizaron cómo variaban las emociones ante imágenes que sugerían peligro en entornos naturales. 

Para ello, mostraron distintos escenarios, desde bosques densos hasta espacios abiertos, incluyendo señales de riesgo como sonidos de animales salvajes o advertencias de posibles agresiones por parte de otras personas.

A partir de esto, se evaluó cómo se manifestaban emociones como el miedo y la percepción de peligro en cada género.

Bornioli, también investigadora en salud ambiental del Institut de Salut Global de Barcelona, explicó en 3CatInfo que los hombres y las mujeres percibían los riesgos de manera diferente: “A las mujeres les preocupaban especialmente los peligros sociales, como encontrarse con alguien desconocido, mientras que los hombres apenas modificaron su percepción ante las señales de riesgo, como si les resultara indiferente la presencia o ausencia de peligros”.

Aumento de inseguridad de las mujeres

Tanto las respuestas virales en Tiktok como la investigación de la Universidad de Surrey han puesto de manifiesto un problema creciente en la sociedad: el sentimiento de inseguridad de las mujeres frente al comportamiento de los hombres.

Los datos oficiales respaldan esta preocupación: según el Informe de delitos contra la libertad sexual del Ministerio del Interior, en el primer trimestre del 2025 los delitos con penetración sexual aumentaron un 7,6 % respecto al mismo periodo de 2024.

En 2024 se registraron 22.846 delitos contra la libertad sexual en España. De estos, el 60% correspondieron a agresiones sexuales, afectando a un total de 22.778 víctimas, de las cuales el 85,7% eran mujeres y una parte considerable, menores. La mayoría de las agresiones se cometieron en la vía pública, incluyendo calles, parques, paradas de transporte y zonas cercanas a bares o discotecas. 

Varios estudios sobre victimización muestran que la percepción de inseguridad aumenta en espacios abiertos y nocturnos, lo que coincide con las investigaciones sobre el miedo de las mujeres a ser atacadas en entornos urbanos y naturales.

Desigualdades de género en la salud y el bienestar

Anna Bornioli expone que las mujeres, los menores y las personas mayores son grupos especialmente vulnerables, que podrían dejar de beneficiarse de los entornos naturales. 

Esta desigualdad de género puede generar riesgos para la salud y el bienestar, ya que está demostrado que los espacios verdes ayudan a reducir los síntomas de depresión y a mejorar la actividad física. La investigadora califica la situación como “un problema social y de sanidad pública.

Ante esto, subraya la necesidad urgente de actuar: “Es muy urgente mejorar la experiencia de todas las personas en los espacios verdes de pueblos y ciudades. Diseñar los parques teniendo en cuenta la seguridad de mujeres y niñas”

Además, propone involucrar a más mujeres en el diseño y gestión de los espacios urbanos para mantenerlos limpios y cuidados, mejorar la visibilidad y también la sensación de seguridad en las calles.