Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Estudio científico

Un medicamento antiepiléptico común podría prevenir la formación de las 'placas' que causan el alzhéimer: "Su uso podría reducir el riesgo"

Un estudio sostiene que el levetiracetam, un anticonvulsivo recetado en todo el mundo, podría "restaurar la función neuronal" y "evitar que las neuronas produzcan las proteínas beta-amiloide" que causan este mal

Catalunya impulsa un estudio para entender la relación entre la crisis climática y alzhéimer

El investigador Jeffrey Savas discute junto a su equipo los resultados del estudio.

El investigador Jeffrey Savas discute junto a su equipo los resultados del estudio. / Universidad Northwestern

Valentina Raffio

Valentina Raffio

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El alzhéimer, ese mal cada vez más extendido y que en España borra los recuerdos de hasta 800.000 personas, se debe a la acumulación de proteínas 'tóxicas' en el cerebro. Según apuntan varios estudios, este fenómeno interfiere con la comunicación sináptica y desencadena un daño en cascada en las neuronas que acaba derivando en los múltiples síntomas de la enfermedad. A día de hoy, todavía no hay cura para esta patología. Pero cada vez son más los trabajos que se centran en prevenir su aparición o revertir algunos de los fenómenos que causa. Un estudio experimental de la Universidad Northwestern sugiere que el uso de un fármaco anticonvulsivo muy común podría evitar la aparición de las placas que causan esta enfermedad y hasta "restaurar la función neuronal" de las áreas del cerebro afectadas por este mal. Su uso, dicen, podría reducir el riesgo para muchos pacientes con altas probabilidades de sufrir alzhéimer.

El trabajo, publicado este miércoles en la revista científica 'Science Translational Medicine', se basa en el estudio de modelos animales, neuronas humanas y tejido cerebral de pacientes de alto riesgo de sufrir alzhéimer como, por ejemplo, el de personas con síndrome de Down. Los científicos estudiaron primero la acumulación de ciertas proteínas tóxicas alrededor de las neuronas hasta formar una 'placa' y alterar su actividad. A continuación, una vez identificado este mecanismo, los investigadores probaron el uso de un fármaco anticonvulsivo muy común entre pacientes epilépticos llamado levetiracetam tanto en los modelos de animales estudiados como en las neuronas humanas utilizadas para el estudio. En ambos casos, se reporta que el fármaco impidió la formación de las proteínas responsables del alzhéimer.

Los científicos han testado el uso de este fármaco, en circulación desde hace más de 25 años, en modelos animales y neuronas de pacientes con alzhéimer

Una de las ventajas de este trabajo, según afirman los autores, es que se ha testado el uso de un medicamento que ya se utiliza en todo el mundo, incluido en España y el resto de Europa, y que cuenta con "décadas de estudios" que avalan su seguridad en la población. En Europa, el levetiracetam se utiliza desde finales del año 2000 y desde 2010 se comercializa bajo varias versiones genéricas para tratar convulsiones en pacientes con epilepsia. Hace varios años que en los laboratorios de todo el mundo se investiga el posible uso de fármacos de este tipo frente a las enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer pero no es hasta ahora que, tal y como demuestra este estudio, se están empezando a arrojar resultados convincentes. "Estamos ante una posible nueva diana farmacológica", afirma Jeffrey Savas, profesor de neurología conductual en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern y autor principal de este trabajo.

El estudio sugiere que el uso de este fármaco podría impedir la formación de las proteínas responsables del alzhéimer y hasta ralentizar su avance

Mecanismo molecular y cruce de caminos

Según afirman los autores de este trabajo, en nuestras neuronas existe una especie de "cruce de caminos" para una proteína llamada APP: una vía conduce a una ruta inofensiva y otra a una ruta que produce un fragmento tóxico llamado amiloide-beta 42, que es el que inicia el alzhéimer. En la juventud y la mediana edad, el cerebro suele dirigir bien el tráfico y mantiene a APP en el camino seguro, pero con el envejecimiento esa capacidad de control se va debilitando de forma natural y acaba desviando estas proteínas hacia la ruta más nociva. En las personas que desarrollan alzhéimer, demasiadas neuronas empiezan a enviar APP por la vía equivocada, se produce amiloide-beta 42, luego aparecen los ovillos de tau, mueren neuronas y finalmente surgen la demencia y la inflamación cerebral, cuando ya es tarde para revertir el daño.

Los expertos sugieren que podríamos estar ante una "nueva diana" farmacológica, aunque aún faltan estudios para demostrar su eficacia

Los científicos sugieren que el levetiracetam podría actuar como un "freno muy temprano" del alzhéimer, impidiendo que las neuronas empiecen a producir el fragmento tóxico amiloide-beta 42 que desencadena la cascada de daño cerebral. En los trabajos experimentales se ha visto que este fármaco, en lugar de limpiar placas ya formadas, ayudaría a evitar que se formen desde el principio al modificar cómo se procesa una proteína clave dentro de la célula. Sin embargo, por ahora, todo apunta a que su posible utilidad sería principalmente preventiva. "Para prevenir eficazmente los síntomas del alzhéimer, las personas de alto riesgo tendrían que empezar a tomar levetiracetam muy muy temprano, incluso 20 años antes de la aparición de síntomas", afirma Savas, quien sugiere que este tratamiento podría dirigirse a personas con un elevado riesgo de desarrollar la enfermedad.

Desarrollo de fármacos alternativos

Dado que este fármaco es muy común en gran parte del mundo, los investigadores también dedicaron esfuerzos a revisar grandes bases de datos médicos para entender la incidencia del alzhéimer entre aquellos que tomaban este medicamento para tratar su epilepsia. La revisión mostró que, aunque muchos de ellos desarrollaban la enfermedad, los diagnósticos solían aparecer más tarde y, en general, la patología parece avanzar de forma más lenta en comparación con aquellos que no habían tomado nunca este fármaco. Los expertos afirman que, aunque esto no prueba que el medicamento sea la causa directa de esa diferencia, sí es una señal importante ya que sugiere que podría estar influyendo en la enfermedad y ofrece una pista sólida para diseñar estudios específicos que confirmen si realmente puede ayudar a prevenir o retrasar el alzhéimer.

Los autores de este estudio afirman que las personas con elevado riesgo de sufrir la enfermedad podrían tomar este fármaco hasta 20 años antes de que aparezcan los síntomas para esquivar el diagnóstico o retrasarlo

Los científicos afirman que ahora dedicarán sus esfuerzos en seguir ahondando en esta línea de investigación. También sostienen que se está trabajando en desarrollar una versión mejorada del fármaco ya que el levetiracetam utilizado para la epilepsia se degrada rápidamente en el organismo y no está optimizado para abordar este mecanismo concreto detrás del alzhéimer. Los expertos esperan poder dar con un compuesto "más duradero" y "selectivo" que podría permitir mantener un efecto estable en el tiempo, reducir dosis frecuentes y potencialmente aumentar su capacidad preventiva frente a enfermedades como el alzhéimer.

Suscríbete para seguir leyendo