Día de la mujer y la niña en la ciencia
Las científicas espaciales despiertan vocaciones en una nueva generación de niñas: "En el cosmos no hay límites"
Cuatro investigadoras vinculadas al sector espacial afirman que, aunque en muchos espacios siguen siendo minoría, es más importante que nunca reivindicar su rol para derribar barreras y estereotipos
ENTREVISTA | Rose Ferreira: la astrofísica que pasó de vivir en la calle a estudiar las estrellas
Radiación, hormonas y fertilidad: las grandes incógnitas de las mujeres en el espacio

Las astronautas de la segunda expedición de Hypatia realizan un trabajo de campo desde el desierto de Utah.

Todos los niños y niñas sueñan con ser astronautas. Pero ahora, en un año marcado por la llegada del eclipse del siglo, el despegue de las nuevas misiones a la Luna y el brillo de una nueva generación de astronautas, en la que por primera vez se integra la española Sara García, la fascinación por el cosmos está brillando más que nunca. Y es justo ahí donde las mujeres del espacio, desde astrónomas y astrofísicas hasta ingenieras y matemáticas, están levantando la voz para reivindicar su papel en una industria aún profundamente masculinizada y recordar que el universo no entiende de fronteras ni de géneros. "El espacio no discrimina. Si te interesa, encontrarás tu lugar", reivindica Ariadna Farrés, científica española en la NASA, quien esta semana, con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia (11F), recorrerá varias escuelas para llevar este mensaje a niñas que sueñan con tocar las estrellas. "En el cosmos no hay límites", afirma, orgullosa.
El sector espacial continúa siendo uno de los ámbitos científicos y tecnológicos con mayor desequilibrio de género. A escala global, se estima que solo el 30% de las profesionales del sector son mujeres, una cifra que se repite en universidades, en centros de investigación y en agencias espaciales. Esta brecha, afirman las expertas, no responde a una falta de talento sino a una combinación de factores estructurales como, por ejemplo, la aparición de estereotipos desde edades tempranas que disuaden a muchas de iniciar una carrera, la escasa presencia de referentes femeninos en el sector y una cultura profesional que durante décadas ha estado dominada por hombres. "Cuando empecé a estudiar Física, las mujeres apenas éramos entre un 20% y un 30% y, aunque en algunos ámbitos se han logrado mejoras, seguimos siendo minoría. En algunos países no llegamos ni al 10%", explica Laura Tolós, investigadora científica del CSIC.
"A veces tienes la sensación de que tienes que luchar más o demostrar más que tus compañeros para que se te respete y se reconozca que te mereces estar ahí"
Más allá de las cifras, muchas científicas coinciden en que las mujeres que logran llegar al sector espacial han tenido que demostrar más para ser reconocidas. Según afirma Farrés, matemática y especialista en dinámica orbital en la NASA, "las mujeres que prosperan en este sector tienen que trabajar el doble para ser vistas". "A nosotras no nos basta con ser buenas, debemos ser excelentes, con una trayectoria impecable y un compromiso con el trabajo que muchas veces no se exige de la misma forma a nuestros compañeros de profesión", sostiene. En esta misma línea se pronuncia Marina Martínez, investigadora en ciencias planetarias en la Goethe University de Frankfurt, quien también reconoce haber sentido esa presión a lo largo de su carrera. "A veces tienes la sensación de que tienes que luchar más o demostrar más que tus compañeros para que se te respete y se reconozca que te mereces estar ahí", explica.
Referentes cercanas
Conscientes de que la brecha de género no se corrige solo desde los despachos, cada vez son más las científicas del sector espacial que han decidido implicarse activamente en la divulgación y la educación para mostrar que las mujeres espaciales brillan por sí solas. La científica Estefanía Blanch, del Institut d'Estudis Espacials de Catalunya (IEEC-CSIC), explica, orgullosa, que lleva años dedicando parte de su tiempo a acercar la ciencia espacial a niños y niñas, especialmente en territorios alejados de los grandes núcleos urbanos donde, normalmente, las actividades de divulgación llegan menos. "Para mí es muy importante crear referentes cercanos y mostrar que las científicas somos personas normales y, sobre todo, con ganas de entender mejor el mundo que nos rodea", explica esta investigadora, que ha sido retratada en una exposición de la Xarxa de Museus de Ciències Naturals de Catalunya como muestra de que "las heroínas de la ciencia" no solo están en los libros de historia sino que también están entre nosotras.
"Debemos crear espacios seguros y cercanos, donde las niñas se sientan cómodas para expresarse y verse reflejadas en quienes ya han recorrido ese camino"
También Laura Tolós, astrofísica e investigadora del IEEC-CSIC, relata con orgullo cómo participa de forma habitual en charlas y talleres en colegios e institutos, convencida de que la tarea de visibilizar referentes femeninos debe empezar mucho antes de que las niñas tengan que tomar decisiones académicas y se sientan disuadidas por la idea de que la ciencia no es para ellas. "Es fundamental que las niñas vean que una mujer puede llegar a determinadas posiciones en ciencia y que los sesgos de género, aunque existen, no deben coartar su vocación", subraya. Desde su experiencia en el aula, Tolós afirma que las niñas, adolescentes y jóvenes también sueñan con ser astronautas y trabajar en el sector espacial pero que, aun así, muchas veces se muestran más cohibidas que sus compañeros al preguntar sobre el tema. Por eso, insiste, "debemos crear espacios seguros y cercanos, donde las niñas se sientan cómodas para expresarse y verse reflejadas en quienes ya han recorrido ese camino".
"Es fundamental que las niñas vean que una mujer puede llegar a determinadas posiciones en ciencia y que los sesgos de género, aunque existen, no deben coartar su vocación"
Ese compromiso por derribar estereotipos va un paso más allá en el caso de Ariadna Farrés y Marina Martínez, que forman parte del proyecto Hypatia, una iniciativa internacional de divulgación que desde hace varios años crea tripulaciones exclusivamente de mujeres para protagonizar un viaje a un campamento marciano en Utah o en el Ártico y, desde allí, estudiar cómo sería vivir en otro planeta. Según relatan estas científicas, su objetivo es mostrar que las mujeres no solo pueden trabajar en el espacio sino que también pueden liderar misiones, tomar decisiones y ocupar el centro del relato científico que inspira a las generaciones que algún día podrían hacer realidad esos viajes.
Mensaje para las niñas
En momento en que el mundo está volviendo a mirar con fascinación el cosmos, estas científicas espaciales aprovechan para lanzar un mensaje claro. "La ciencia, la pasión y la curiosidad no entienden de géneros", afirman. Estefanía Blanch anima a las niñas a perseguir sus intereses sin miedo y a rodearse de un entorno que las apoye: "El sector espacial es multidisciplinar y hacen falta personas expertas en muchísimos campos distintos. Por eso mismo, hagas lo que hagas, puedes encontrar tu lugar aquí". Laura Tolós insiste en la importancia de creer en una misma y no dejarse limitar por estereotipos: "Si te interesa el espacio, nada debería impedirte seguir adelante. Ni tu género, ni tu condición, ni tu entorno y ni siquiera tus propios prejuicios. En este mundo cabemos todas". En esta misma línea, Marina Martínez recuerda que "aunque el camino sea a veces difícil, la pasión derriba barreras porque, pese a todo, este es un trabajo precioso".
"El sector espacial es multidisciplinar y hacen falta personas expertas en muchísimos campos distintos. Por eso mismo, hagas lo que hagas, puedes encontrar tu lugar aquí"
Ariadna Farrés cierra con un mensaje dirigido a todas aquellas jóvenes en busca de una señal para vencer el miedo y adentrarse en el sector espacial: "Cuando yo era pequeña se decía que las niñas no jugaban al fútbol y míranos ahora, con el Barça femenino triunfando. En el sector espacial pasa lo mismo. Da igual si hay barreras, lo único que importa es la pasión". Juntas, estas voces invitan a las nuevas generaciones a soñar en grande, a mirar más allá de los límites visibles y a construir un futuro en el que las niñas no solo puedan imaginar su lugar en el cosmos, sino ocuparlo con libertad y orgullo. Porque, como subraya Farrés, "en el cosmos no hay límites", y cada una de ellas demuestra con su ejemplo que, efectivamente, las estrellas están al alcance de quienes se atrevan a alcanzarlas.
Suscríbete para seguir leyendo
- Científicos desarrollan inyecciones de nanopartículas para enseñar al sistema inmune a 'buscar y destruir' células enfermas
- Ir de Barcelona a Sitges en coche por la C-32 ya puede salir más caro que un vuelo de ida y vuelta a Mallorca
- Astrónomos detectan una señal láser procedente de una galaxia a 8.000 millones de años luz
- Pere, con depresión severa desde hace 20 años, pide la eutanasia por tercera vez: 'Mi vida no es digna, padezco un sufrimiento crónico e intratable
- El hermano menor de los detenidos en Badajoz confiesa el crimen de Francisca Cadenas
- El área de Barcelona detecta una fuga de agua por cada 500 habitantes en pueblos pequeños
- Ocho jóvenes marroquís detenidos por insultar y agredir a personas que hacían el Ramadán en una mezquita de Manresa
- La llegada de un frente provocará un desplome de las temperaturas, lluvia, nieve y viento durante el fin de semana en Catalunya