Fotografía galáctica

La misión europea Gaia crea el mapa más completo de la Vía Láctea

El atlas recopila información sobre 2.000 millones de objetos de nuestra galaxia

Mapa químico de la Vía Láctea. El color indica la metalicidad estelar. Las estrellas más rojas son más ricas en metales.

Mapa químico de la Vía Láctea. El color indica la metalicidad estelar. Las estrellas más rojas son más ricas en metales. / GAIA

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Valentina Raffio
Valentina Raffio

Periodista.

Especialista en ciencia, salud y medio ambiente.

Escribe desde Barcelona.

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Decía Carl Sagan que somos polvo de estrellas y, a su vez, somos la fórmula para que el cosmos se conozca a sí mismo. Sirva esta frase de preámbulo para la noticia más estelar del día. Este lunes, la Agencia Espacial Europea (ESA) publica la tercera entrega de datos de la misión Gaia: la sonda espacial encargada de retratar nuestra propia galaxia. Tras casi una década de trabajo, esta espectacular cámara espacial ha logrado crear el mapa más preciso y completo hasta la fecha de la Vía Láctea, con información sobre 2.000 millones de estrellas de nuestro vecindario galáctico. 

El nuevo atlas de la Vía Láctea, forjado por una red internacional de investigadores con amplia participación española, debuta por todo lo alto. Por un lado, recoge el brillo de estrellas hasta ahora desconocidas, así como el rastro de miles de objetos celestes, asteroides, lunas, galaxias y cuásares de dentro y fuera del Sistema Solar. Por otro lado, Gaia también logra una radiografía completa sobre la composición química, temperatura, colores, masas, edades y velocidad a la que se acercan o alejan las estrellas de nosotros.

Según explica el equipo científico encargado de esta cartografía celeste, el trabajo de Gaia ha permitido reconstruir la estructura de la Vía Láctea durante miles de millones de años, además de comprender mejor el ciclo de vida de las estrellas y nuestro lugar en el universo. "Nunca habíamos tenido tanta información sobre nuestra galaxia como ahora", afirma Carme Jordi, investigadora del Institut de Ciències del Cosmos (ICCUB-IEEC) y una de las científicas principales del proyecto Gaia. "Hoy se publica un verdadero tesoro de datos y quién sabe qué descubrimientos saldrán de aquí", añade.

EFE

La tercera entrega de datos de Gaia muestra, por primera vez en la historia, una panorámica del movimiento de 33 millones de astros de nuestra galaxia, el catálogo más completo hasta la fecha de estrellas binarias de la Vía Láctea y el primer estudio de espectroscopía de baja resolución de miles de cuerpos celestes (es decir, el análisis de las propiedades físicas de estos objetos). "Estamos acostumbrados a noticias que hablan de la historia de una estrella en particular, pero ahora, gracias a Gaia, tenemos los datos completos de casi 200 millones de estrellas", ilustra Josep Manel Carrasco, científico del Institut de Ciències del Cosmos (ICCUB-IEEC) y miembro del equipo científico de Gaia.

Química galáctica y terremotos estelares

Tras casi una década observando las estrellas y recopilando datos sobre sus andanzas, Gaia ha logrado trazar una panorámica química de la Vía Láctea. Este análisis muestra que mientras algunas estrellas de nuestra galaxia están compuestas de material primordial, otras, como nuestro Sol, contienen rastros de generaciones anteriores de estrellas. "Nuestra galaxia es un hermoso crisol de estrellas", explica Alejandra Recio-Blanco, investigadora del Observatoire de la Côte d’Azur de Francia y una de las científicas que ha contribuido a construir este último mapa galáctico. "Esta diversidad es extremadamente importante, ya que nos narra la historia de la formación de nuestra galaxia. También muestra que nuestro sol y todos nosotros pertenecemos a un sistema en continuo cambio, formado gracias a la unión de estrellas y gas procedente de distintos orígenes", comenta la científica.

"Nuestra galaxia es un hermoso crisol de estrellas"

Alejandra Recio-Blanco

Gaia también ha conseguido vislumbrar uno de los fenómenos fascinantes del cosmos; los terremotos estelares, unos pequeños 'tsunamis' registrados en la superficie de las estrellas y que alteran su forma. El satélite europeo no había sido diseñado para detectar este tipo de procesos y, de hecho, ni siquiera se preveía que en algún momento pudiera observarlos. Pero gracias a la labor de los científicos en Tierra, Gaia ha logrado registrar terremotos estelares en miles de astros de nuestro vecindario galáctico. "Gaia inaugura una mina de oro para la astrosismología", explica Conny Aerts de Ku Leuven, miembro del equipo de investigación.

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Otra de las grandes novedades que presenta hoy Gaia es el estudio más completo hasta la fecha de los 156.000 asteroides que pululan en nuestro Sistema Solar: desde aquellos más próximos a la Tierra, el cinturón de asteroides que se halla entre Marte y Júpiter hasta los troyanos, centauros y objetos transneptunianos. Más allá de los confines de la Vía Láctea, Gaia también ha vislumbrado casi dos millones de cuásares (un tipo de agujeros negros supermasivos) y alrededor de tres millones de galaxias.

El viaje de Gaia

La misión europea Gaia empezó a idearse a principios de los años noventa. En 2013, el satélite despegó de su planeta madre y empezó su viaje por el cosmos hasta llegar a un punto estratégico situado a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra. Desde allí, equipado con una cámara de 1.000 millones de píxeles y un arsenal de instrumentos científicos, el satélite ha permanecido casi una década en órbita (aunque la gran mayoría de observaciones científicas en sí se produjeron entrelos años  2017 y 2018). Desde entonces, Gaia ya suma más de 2.850 días de observación del cielo y puede presumir de haber recopilado 100 terabytes de datos de nuestra galaxia.