Tests diagnósticos para la detección de la viruela del mono.

Radiografía de dos virus

La viruela del mono no es un déjà vu del covid-19: similitudes y diferencias de dos enfermedades virales

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Valentina Raffio
Valentina Raffio

Periodista.

Especialista en ciencia, salud y medio ambiente.

Escribe desde Barcelona.

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Tras más de dos años de pandemia de covid-19, las noticias sobre una nueva enfermedad infecciosa que está brotando en varios puntos del globo suenan casi como un déjà vu. Pero la viruela del mono (o monkeypox, en inglés) nada tiene que ver con el coronavirus responsable de la crisis sanitaria global. "Es casi inevitable que, después de todo lo que hemos pasado, cualquier virus 'encienda las alertas' y nos haga pensar en la crisis del covid-19. La alarma social que se ha creado sobre la viruela del mono viene, en parte, del miedo que ha generado la pandemia de coronavirus, pero ahora mismo estamos lejos de considerar este virus como un problema tan grave como lo fue el covid-19 en su día", explica el epidemiólogo Antoni Trilla. Estas son las principales similitudes y diferencias entre el covid-19 y la viruela del mono.

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Origen

Tanto el covid-19 como la viruela del mono son enfermedades zoonóticas. Es decir, se trata de virus que se han originado en animales y que, posteriormente, han 'saltado' a los humanos. En el caso del coronavirus SARS-CoV-2, todo apunta a que el patógeno se originó en un grupo de murciélagos y, hacia finales del 2019, llegó al mercado de Wuhan (China), donde produjo las primeras infecciones en humanos. Los ahora conocidos como 'pacientes cero' de covid-19.

La viruela del mono (pariente cercano del virus de la viruela humana) fue identificada por primera vez en 1958 en un grupo de simios de laboratorio en Dinamarca y, más adelante, también se rastreó en diferentes tipos de roedores africanos (como ardillas o perritos de la pradera). El primer caso de infección en humanos se registró en 1970 en la República Democrática del Congo. Desde entonces, la enfermedad ha sido identificada en una decena de países africanos. En algunas regiones, se considera como enfermedad endémica (ampliamente extendida).

Si hablamos de los virus en sí, la diferencia entre el covid-19 y la viruela del mono es abismal. El coronavirus SARS-CoV-2 apareció como un gran desconocido. La viruela del mono, en cambio, ha sido estudiada durante décadas y ya existen una batería de antivirales (y una vacuna) para tratar esta enfermedad. "El covid-19 es un virus de ARN y la viruela del mono es de ADN. Esta diferencia, aunque a priori nos pueda parecer poco relevante, explica por qué uno lo tiene tan fácil para mutar y el otro no", explica el virólogo Julià Blanco, de IrsiCaixa. "Las primeras secuencias genéticas de viruela del mono en Europa apuntan a que, esencialmente, es el mismo virus que se detectó en África. No es una nueva mutación o variante. Y eso es una buena noticia", comenta el científico.

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Transmisión

La viruela del mono es una enfermedad infecciosa que se transmite a través de fluidos corporales como, por ejemplo, las gotículas que expulsamos al respirar, la saliva o las diferentes mucosas del cuerpo. También se han documentado contagios a partir del contacto directo con las pústulas que provoca esta enfermedad. "La transmisión de este virus se produce, en su mayoría, por contacto directo y cercano con un paciente infectado", ilustra el epidemiólogo Antoni Trilla, del Hospital Clínic. "Los casos que se han descrito entre hombres que tienen sexo con hombres no se deben a que el virus es de transmisión sexual (porque, por el momento, esta vía de contagio todavía no se ha observado), sino a la cercanía que implica el sexo ", matiza.

Según explica el epidemiólogo, la gran diferencia en la transmisión de la viruela del mono y el covid-19 tiene que ver con el periodo de transmisión. "La gran perdición del covid fue que este virus también se transmite a partir de portadores asintomáticos, así que cuando detectamos los primeros casos en realidad solo estábamos viendo la punta del iceberg. La viruela del mono, en cambio, solo es transmisible cuando el paciente presenta síntomas", esgrime el salubrista.

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Síntomas

Desde el momento en que una persona entra en contacto con el virus de la viruela del mono, la infección tarda entre una y dos semanas en incubarse. En un primer momento, los síntomas más habituales son fiebre, cefaleas, dolores musculares e inflamación de los nódulos linfáticos. Las erupciones cutáneas (conocidas como exantemas vesiculares) suelen aparecer entre uno y tres días después de la aparición de la fiebre. En total, este malestar suelen alargarse entre dos y cuatro semanas. En su mayoría, según apuntan las autoridades sanitarias, las personas sanas que contraen este virus suelen desarrollar una enfermedad leve.

"Las personas que han sido vacunadas contra la viruela están tienen una protección cercana al 85% frente a este otro virus", comenta el virólogo Julià Blanco, de IrsiCaixa. Además, según explica el experto, aunque ahora mismo no hay ningún tratamiento específico contra este enfermedad, sí existe un arsenal de antivirales para tratar sus síntomas

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Brotes

Los brotes de viruela del mono que se han detectado en las últimas semanas, y que ahora mismo suman más de 80 casos en una docena de países, parecen formar parte de una misma cadena de transmisión. Es decir, todo apunta a que hay una relación clara y directa entre caso y caso. Un vínculo epidemiológico, como dicen los expertos. En los inicios del covid-19, en cambio, en seguida se empezaron a detectar casos sin ninguna relación con los principales focos de contagio del momento. Eso, según explicaban los expertos, era síntoma de que el virus estaba en una fase de transmisión comunitaria avanzada.

En España, según los últimos datos proporcionados por el Ministerio de Sanidad, ya hay 20 casos confirmados como viruela del mono y más de 30 sospechosos. En la Comunidad de Madrid, las infecciones parecen estar relacionadas con una sauna de la capital. En Gran Canaria, es "probable" que uno de los focos de contagio haya sido el Maspalomas Pride. También se han detectado varios clústeres de contagio en Portugal, Reino Unido y Canadá, entre otros.

"Es probable que en los próximos días y semanas salgan a la luz más casos de viruela del mono en España", vaticina el epidemiólogo Antoni Trilla, del Hospital Clínic. Según explica el epidemiólogo, una parte de esos positivos corresponden a los casos que ahora cuentan como sospechosos. Otra parte serán los pacientes que se han infectado de este virus y que, por el momento, aun no muestran síntomas. "También es cierto que desde que se ha emitido la alerta sanitaria, es posible que tanto pacientes como médicos estén prestando mucha más atención a este diagnóstico. Puede que entre los casos sospechosos haya casos de varicela o herpes, por ejemplo", comenta el epidemiólogo. 

En 2003, Estados Unidos detectó en su territorio un brote de viruela del mono con casi 50 afectados. En ese caso, el foco de infección fue la venta de unos perritos de las praderas que habían entrado en contacto con el virus. "En los focos detectados fuera de África, los brotes de esta enfermedad acabaron por autocontenerse aislando a los afectados. Por eso es tan importante hacer lo posible para frenar la transmisión del virus cuanto antes", comenta el virólogo Julià Blanco, de IrsiCaixa.

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Alerta sanitaria

La semana pasada, tras la detección de los primeros brotes de viruela del mono en Europa, la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió una 'alerta' para que los países intensificaran los esfuerzos para detectar y rastrear casos de esta enfermedad. Aunque no es la primera vez que se detectan casos de esta enfermedad fuera de África, sí es la primera vez que aparecen brotes de infección tan dispersos por el globo. "En este caso, la alerta es un toque de atención. Como decirle a los países que vigilen de cerca la extensión de esta enfermedad y a los médicos que presten atención a este diagnóstico. Por ahora, por lo que sabemos, ni la extensión ni la gravedad de esta enfermedad es equiparable con el covid-19", explica el epidemiólogo Antoni Trilla, del Hospital Clínic.

"Ahora mismo, en un momento de especial incertidumbre, lo más importante es dejar claro qué sabemos, qué creemos y qué podemos demostrar. Hay que ser cautelosos con la información para no crear alerta, pero también explicar las cosas en perspectiva para que la gente entienda el riesgo que supone una enfermedad así", reflexiona el experto.

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