En el Pallars Jussà

Descubierta una nueva especie de dinosaurio que vivió en los Pirineos hace 70 millones de años

  • Se trata de un herbívoro de 18 metros de longitud y 14 toneladas de peso, el más grande descubierto en el sur de Europa

  • Todo apunta a que este animal habría migrado desde Sudamérica o África, explica el paleontólogo Bernat Vila

Descubierta una nueva especie de dinosaurio que vivió en los Pirineos hace 70 millones de años. / El Periódico

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Valentina Raffio
Valentina Raffio

Periodista.

Especialista en ciencia, salud y medio ambiente.

Escribe desde Barcelona.

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La historia que leerán a continuación tiene todos los ingredientes para sorprender incluso a los más incrédulos. Así que, sin más preámbulo, empecemos. En el pequeño pueblo de Orcau, en el Pallars Jussà, a un tiro de piedra de Lleida, se ha hallado una nueva especie de dinosaurio. De ni más ni menos que 70,5 millones de años de antigüedad, lo que vendría a ser la última gran era de los dinosaurios antes de su extinción. Se trata del esqueleto semiarticulado de un herbívoro más completo jamás descubierto en Europa. También se alza como el dinosaurio más grande descubierto en esta región. El animal se presenta al mundo bajo el nombre de 'Abditosaurus kuehnei', que se traduce literalmente como "el reptil olvidado", ya que (aunque su gran debut ha llegado este lunes) el hallazgo de sus restos se remonta a la década de los 50.

Se podría decir, como es habitual en los trabajos paleontológicos, que este hallazgo es fruto del azar. Pero, según explica el investigador Bernat Vila en una entrevista con EL PERIÓDICO, el descubrimiento de esta nueva especie de dinosaurio (y de su parentesco) no tiene nada de fortuito. Los primeros restos de este animal fueron desenterrados por el paleontólogo alemán Walter Kühne allá por 1954 (de quien, por cierto, ha heredado el apellido). Los fósiles fueron enviados al Instituto Lucas Mallada de Madrid y, a pesar de su espectacularidad, acabaron sepultados en el olvido. El yacimiento de Orcau volvió a la vida en la década de los 80, con una nueva excavación, pero una gran tormenta volvió a paralizar los trabajos. No fue hasta 2012 que Vila y su equipo recuperaron la excavación y empezaron a reconstruir las piezas del puzle.

Excavación del yacimiento.

/ Bernat Vila /InstitutCatalà de Paleontologia Miquel Crusafont

"El hallazgo de este dinosaurio ha sido posible gracias a un arduo trabajo en equipo", explica, orgulloso, el investigador del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont y primer autor de este trabajo. Empezando por el "laborioso trabajo" de recuperar las libretas originales de la primera excavación, reunir los restos fósiles repartidos por diferentes museos de España y estudiar, en su conjunto, el esqueleto de este animal. El resultado, publicado este mismo lunes en la prestigiosa revista científica 'Nature Ecology & Evolution', incluye una reconstrucción del dinosaurio, veintena de modelos tridimensionales de los fósiles y un total de 130 páginas de material suplementario para reconstruir los orígenes de este gigante prehistórico.

Un gigante herbívoro

Hablemos, ahora sí, de cómo era un 'Abditosaurus kuehnei'. La reconstrucción de este dinosaurio dibuja la imagen de un herbívoro de 18 metros de longitud y unas 14 toneladas de peso que vivió hace 70 millones de años a dos pasos de lo que ahora conocemos como Tremp. Según explican sus descubridores, era un animal cuadrúpedo, de cuerpo robusto y cuello largo. Con patas delanteras más cortas que las traseras y una enorme cola puntiaguda. Su cráneo era pequeño y sus dientes puntiagudos. Su tronco estaba recubierto de unas placas óseas que, probablemente, le servían o como escudo protector o como reserva de calcio.

Uno de los datos más sorprendentes de este 'retrato' es que apunta a un ejemplar casi el doble de grande que los dinosaurios autóctonos de esta zona. Según explica Vila, de hecho, los dinosaurios del Cretáceo superior de Europa eran mucho más pequeños, con entre seis y 10 metros de longitud, con unas dimensiones casi enanas en comparación con los grandes dinosaurios del continente americano. "La vértebra de un dinosaurio autóctono cabe en la palma de una mano. Pero una vértebra de un 'Abditosaurus kuehnei' puede medir casi 45 centímetros de ancho. Es tan grande que hace falta más de una persona para manejarla", explica Vila para ilustrar la diferencia de tamaño y, de paso, la dificultad técnica que ha supuesto estudiar este enorme ejemplar.

"La vértebra de un dinosaurio autóctono cabe en la palma de una mano, pero una vértebra de un 'Abditosaurus kuehnei' puede medir casi 45 centímetros de ancho"

Bernat Vila, paleoantropólogo

El descubrimiento de un gigante prehistórico en pleno Pallars Jussà ha supuesto una sorpresa mayúscula para la comunidad científica. Hasta ahora, de hecho, se creía que esta región (entonces compuesta por un extenso archipiélago de islas que ahora engloba desde la península Ibérica hasta el sur de Francia) solo estaba poblada por dinosaurios pequeños. La presencia de un reptil de gran tamaño, según argumentan sus descubridores, abre la puerta a una interesante hipótesis sobre la diáspora de estos animales. "Los análisis filogenéticos concluyen que este dinosaurio pertenece el grupo de titanosaurios que vinieron de Sudamérica y África", resumen Vila. "Nuestra teoría es que llegaron a esta región a través de una ruta migratoria que se creó en ese momento por el descenso general del nivel del mar", comenta el paleontólogo.

Los últimos dinosaurios europeos

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La historia de este animal ha sido desenterrada por investigadores del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP), el Museo de la Conca Dellà (MCD), la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), la Universidad de Zaragoza (Unizar) y la Universidade NOVA de Lisboa (UNL) y, según esgrimen los paleontólogos responsables de su estudio, proporciona una nueva mirada sobre los últimos dinosaurios europeos. "Casi todo lo que sabemos sobre la extinción de los dinosaurios viene del contiene americano. Todo lo que pasó más allá está por ver. Todavía no sabemos cómo afectó la caída del meteorito a los dinosaurios que habitaban en Pirineo catalán y aragonés", comenta el científico. "Entender qué ocurrió con estos animales va mucho más allá de la anécdota. Es un paso clave para entender nuestra existencia, la evolución de las formas de vida y los procesos de extinción masiva", reflexiona.

"Todavía no sabemos cómo afectó la caída del meteorito a los dinosaurios que habitaban en Pirineo catalán y aragonés"

’Abditosaurus kuehnei’, una nueva especie de dinosaurio que vivió en los Pirineos hace 70 millones de años.

La noticia de este espectacular hallazgo finaliza con un apunte 'de proximidad' que alegrará a los amantes de los dinosaurios. El majestuoso ejemplar 'Abditosaurus kuehnei' se expondrá, por primera vez desde su hallazgo, en el Museu de la Conca Dellà, también conocido como Parc Cretaci de Isona. Si todo va bien, adelanta Vila, la exposición se inaugurará durante el primer trimestre de este año. Con suerte, antes de Semana Santa. Si no, hacia el mes de junio. El fósil se presentará acompañado de una detallada explicación sobre su descubrimiento, su estudio y los misterios que (por el momento) deja sin resolver. Eso sí, Vila adelanta que tanto él como su equipo ya han abierto una nueva línea de investigación para desvelar cómo fueron los pasos de este gigante prehistórico por las tierras pirenaicas.