06 abr 2020

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Entre 1,8 y 4 kilómetros de diámetro

Un gran asteroide se acercará a la Tierra en abril

La NASA asegura que tiene un tamaño "suficientemente grande como para causar efectos globales" si choca contra la Tierra

Europa Press

 Simulación de un asteroide pasando cerca de la Tierra

 Simulación de un asteroide pasando cerca de la Tierra / NASA

Un asteroide de entre 1,8 y 4 kilómetros de diámetro pasará cerca de la Tierra el próximo 29 de abril, aunque no hay riesgo de impacto, informa el CNEOS (Center for Near Earth Object Studies) de la NASA. Se trata del objeto '52768 (1998 OR2)', descubierto por la NASA en 1998, con un tamaño "lo suficientemente grande como para causar efectos globales" en caso de chocar contra la Tierra.    

Por eso mismo, la NASA catalogó este meteorito en 1998 como "objeto potencialmente peligroso", dado su paso periódico cerca de la órbita de la Tierra. Pese a su gran tamaño, el CNEOS aclara que no hay riesgo de impacto. De hecho, en los próximos siglos, se ha incluido en la lista a 23 objetos, y solo uno (’2018 VP1’) podría impactar este 2020 contra la Tierra, aunque las probabilidades son muy bajas y su tamaño es mucho menor, de unos 2 metros. 

En cualquier caso,son numerosos los meteoritos que pasan cerca de la órbita terrestre. De hecho, según la NASA, más de 70 objetos se aproximarán al planeta en lo que queda de año, pero ninguno, salvo ‘52768 (1998 OR2)’, llegan al kilómetro de diámetro.

Un agujero negro inesperado

Por otra parte, la misión OSIRIS-REx de la NASA en órbita de Bennu, un asteroide a millones de kilómetros de la Tierra, ha hecho una detección inesperada de un fenómeno cósmico a 30.000 años luz de distancia.

El otoño pasado, el espectrómetro de imágenes de rayos X Regolith construido por los estudiantes (REXIS) a bordo de la nave espacial detectó un nuevo agujero negro en la constelación de Columba mientras hacía observaciones desde la extremidad del asteroide Bennu.

REXIS, un instrumento para estudiantes del tamaño de una caja de zapatos, fue diseñado para medir los rayos X que Bennu emite en respuesta a la radiación solar entrante. Los rayos X son una forma de radiación electromagnética, como la luz visible, pero con mucha más energía. REXIS es un experimento colaborativo dirigido por estudiantes e investigadores del MIT y Harvard, quienes propusieron, construyeron y operaron el instrumento.

El 11 de noviembre de 2019, mientras el instrumento REXIS realizaba observaciones científicas detalladas de Bennu, capturó rayos X que irradiaban desde un punto fuera del borde del asteroide.

"Nuestras verificaciones iniciales no mostraron ningún objeto previamente catalogado en esa posición en el espacio", dijo Branden Allen, científico investigador de Harvard y supervisor de estudiantes que descubrió por primera vez la fuente en los datos de REXIS.

El objeto resplandeciente resultó ser un binario de rayos X con un agujero negro recién formado, descubierto solo una semana antes por el telescopio MAXI de Japón, designado MAXI J0637-430. El telescopio NICER de la NASA también identificó la explosión de rayos X unos días después. Tanto MAXI como NICER operan a bordo de la Estación Espacial Internacional de la NASA y detectaron el evento de rayos X desde la órbita terrestre baja.

REXIS, por otro lado, detectó la misma actividad a millones de kilómetros de la Tierra mientras orbitaba a Bennu, la primera explosión de este tipo detectada desde el espacio interplanetario.