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HISTORIA CÓSMICA

La Vía Láctea nació tras devorar una galaxia más pequeña

Una investigación desvela un violento choque entre sistemas ocurrido hace 10.000 millones de años

El estudio ha sido liderado por el Instituto de Astrofísica de Canarias y se ha publicado en la revista 'Nature'

Valentina Raffio

Representación artística de la Vía Láctea con los extremos deformados

Representación artística de la Vía Láctea con los extremos deformados / Xiaodian (Nature)

Hace 10.000 millones de años, un violento choque entre galaxias dio lugar al universo tal y como lo conocemos. En un momento de frenesí estelar, el sistema enano Gaia-Encélado colisionó con el progenitor de nuestra Vía Láctea que, por aquel entonces, ya tenía cuatro veces más masa y más cantidad de metales que su contrincante. En ese fuerte encontronazo, nuestra galaxia devoró a la más pequeña. Así lo desvela un nuevo estudio liderado por el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) en una investigación redefine la cronología de nuestra historia cósmica.

El hallazgo, publicado este mismo lunes en la revista científica 'Nature' y dirigido por la investigadora Carme Gallart, ha sido posible gracias a los datos recopilados por la misión espacial Gaia, lanzada por la Agencia Espacial Europea (ESA) a finales del 2013. El telescopio integrado en la sonda ha recopilado las medidas más precisas hasta la fecha sobre la posición, el brillo y la distancia de aproximadamente un millón de estrellas de nuestra galaxia situadas en un radio de 6.500 años luz de alrededor de nuestro sol. Gracias a esta herramienta, los investigadores pudieron estudiar la distribución de colores y magnitudes de brillo en la Vía Láctea y descubrir su historia.

Antes y después del choque de galaxias que ha dado lugar a la Vía Láctea actual / Gabriel Pérez Díaz, SMM (IAC)

El misterio de las estrellas

Hasta ahora, uno de los grandes misterios de nuestra historia cósmica era origen del halo que rodea la galaxia en la que nos encontramos. Investigaciones anteriores habían desvelado que este estaba formado por dos componentes estelares distintos, uno más azul y el otro más rojizo. El análisis de los datos desmentía que la hipótesis de que diferencia de color reflejaba una diferencia en las edades de las estrellas. Los datos obtenidos por Gaia, de hecho, apuntaban a que los astros eran igual de antiguos y que, además, tenían la misma edad promedio que el disco grueso de la galaxia.

La solución, en este caso, se ha hallado en la proporción de metales de las estrellas rojas. Este tipo de astros, debido a su mayor contenido de metal, desvelan que fueron las estrellas originales previas al gran choque que derivó en la fusión de los sistemas de estrellas, nubes de gas, planetas, polvo cósmico, materia oscura y energía. Las simulaciones cosmológicas desarrolladas por los investigadores para este nuevo estudio demuestran que este proceso no solo calentó algunos de los cuerpos celestes que ahora han pasado a formar parte del halo de nuestra galaxia, sino que también proporcionó material a la Vía Láctea para crear nuevas estrellas y darle su aspecto actual.