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CIENCIA SIN FICCIÓN

¿Qué es cierto y qué no sobre los agujeros negros?

Los expertos responden a algunas de las preguntas más repetidas que se plantean sobre este fenómeno

Valentina Raffio

Seis imágenes del primer agujero negro que ha sido fotografiado.

Seis imágenes del primer agujero negro que ha sido fotografiado.

La primera foto real de un agujero negro ha puesto las miradas de todo el mundo en estos fascinantes objetos celestes. En el mundo de la ciencia, los agujeros negros han sido estudiados primero como hipótesis matemática (y geométrica) y posteriormente como fenómeno físico. En el imaginario popular, en cambio, este fenómeno se ha vislumbrado como un objeto rodeado de misterio con el que dar rienda suelta a la imaginación y, claro está, a la ciencia ficción. ¿Pero es cierto todo lo que sabemos de los agujeros negros?

¿Qué hay dentro de un agujero negro?

"Materia e incógnitas", zanja Carlos F. Sopuerta, investigador del Institut d'Estudis Espacials de Catalunya (IEEC, ICE-CSIC), experto en la naturaleza de los agujeros negros. Sobre el papel, estos no son más que una 'deformación' del espacio-tiempo en la que suponemos que se concentra una enorme cantidad de masa y que, por lo tanto, genera un campo gravitatorio de gran magnitud.

"Sabemos que en los agujeros negros estelares está la materia que ha colapsado tras la muerte de una estrella masiva. En el caso de los agujeros negros supermasivos, ya es un poco más difícil aventurar hipótesis. Hay incluso quien plantea que en el interior de estos podría haber materia oscura. Este escenario, sin embargo, entraría más en el campo de la especulación, ya que hoy en día no tenemos ninguna prueba que confirme esta teoría", añade el experto.

¿Qué pasaría si nos acercáramos a un agujero negro?

"La primera imagen que nos viene a la cabeza, seguramente influenciada por el mundo de la ciencia ficción, es la siguiente: conforme nos acercamos al centro, la parte de nuestro cuerpo más cercana se iría estirando hasta convertirnos en un espagueti que quedaría absorbido poco a poco por la fuerza gravitatoria", explica Sopuerta. "Esta idea, sin embargo, solo sería válida para los agujeros negros estelares, un cuerpo formado tras el colapso de una estrella", prosigue. 

El experto en agujeros negros explica el porqué de este curioso fenómeno. Los agujeros negros formados tras la 'muerte' de una estrella suelen ser más pequeños y, por lo tanto, su pozo gravitatorio suele tener una mayor curvatura. Los agujeros negros supermasivos, en cambio, al ser de un mayor tamaño, cuentan con una curva con menor ángulo. Si imaginamos ambos objetos como un pozo, por ejemplo, sería más fácil caer en el pequeño y acusado hoyo del agujero estelar que en el 'valle' del agujero supermasivo.

Si nos acercáramos al agujero negro supermasivo recién fotografiado, lo más probable es que sintiéramos un fuerte tirón que nos arrastraría a su interior. Pero, atención, esto solo ocurriría si nos acercáramos demasiado a su centro. "Los agujeros negros no son tan 'catastróficos' como podríamos creer. De hecho, solo afectan a los objetos que están a una cierta distancia. Este fenómeno se conoce como 'horizonte de sucesos', el límite a partir del cual un cuerpo no podría escapar de la fuerza gravitatoria de un agujero negro", argumenta Mar Mezcua, investigadora del Institut d'Estudis Espacials de Catalunya (IEEC, ICE-CSIC) experta en agujeros negros.

¿Es verdad que si entramos en un agujero negro podemos viajar en el tiempo? ¿Y producir energía?

"Los agujeros negros, quizás por su carácter misterioso y fascinante, han dado lugar a innumerables especulaciones y leyendas. Y, aunque algunas de ellas parten de una posible base teórica, la verdad es que por ahora solo se trata de ciencia ficción", matiza Mezcua. "Los posibles viajes en el tiempo a través de los agujeros negros (o de gusano, en algunos casos) son un buen ejemplo de cómo se han reinterpretado algunas de las hipótesis matemáticas en algo mucho más grande y espectacular. Pero no, por ahora no podemos hablar de estas teorías como algo real, sino solo como una especulación", añade Sopuerta.

También quedaría descartado el uso de estos para obtener energía. "Está claro que si tiráramos un objeto a un agujero negro este acabaría por romperse. Lo que no creemos es que este proceso de rotación pudiera utilizarse de alguna manera para obtener energía. Y, aun si los cálculos salieran como deberían, veo muy improbable que se pueda llevar a la práctica como un método efectivo para conseguir energía", argumenta Sopuerta.