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ENTREVISTA

Pedro Duque: "Si una terapia es muy cara y no está en el Sistema Nacional de Salud es un sacacuartos"

Muy combativo contra la superchería, el ministro de Ciencia asegura que la única discilpina curativa natural es "beber mucha agua, hacer deporte, comer sano y protegerse del sol"

Olga Pereda

El ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque, durante la entrevista con EL PERIÓDICO.

El ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque, durante la entrevista con EL PERIÓDICO. / JOSÉ LUIS ROCA

Primer astronauta español en viajar al espacio, el ingeniero Pedro Duque (Madrid, 1963) está a los mandos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Sigue sin llevar maletín de ministro. Se carga a la espalda una mochila, en la que tiene dos caballos de batalla: impulsar la investigación y luchar contra las pseudoterapias. Con la legislatura contando sus últimos días, Duque contesta “depende” cuando se le pregunta si continuará en política.

Los técnicos siguen estudiando si la homeopatía (junto con otras 66 disciplinas) se puede considerar oficialmente una pseudoterapia o no. Sin embargo, uno de los carteles publicitarios de la campaña gubernamental asegura que “para curarse hace falta algo más que agua con azúcar”, en clara alusión a la homeopatía.
Cada uno puede tener su opinión. Justamente estamos haciendo estos estudios para que quede zanjado de una vez por todas y saber el veredicto final. Personalmente, estoy convencido de que es agua con azúcar porque he leído metaestudios de otros países que confirman que esa terapia -no sé si llamarla así- no funciona. Pero eso, insisto, es lo que yo pienso.

¿Tiene algún amigo que haya participado en un suicidio homeopático (ingesta masiva de productos homeopáticos)?
Cercanos no, pero gente que conozco sí. Una cosa muy graciosa.

¿Participaría usted en uno?
Claro. Lo único que pasaría es que me subiría el azúcar.

El plan contra las pseudoterapias es muy ambicioso. Incluye sacar este tipo de disciplinas de los hospitales y retirar el calificativo de “sanitario” a los centros que las ofrezcan. ¿Va a dar tiempo a aprobarlo?
El Gobierno lo es hasta que haya otro. En todo caso, mi ambición es que no haya necesidad de que lo ejecutemos nosotros. Esto es una acción racional que debe hacer cualquier Ejecutivo. No estamos haciendo nada sectario ni de partido sino una acción de Gobierno que es responsable y razonable. Cualquier equipo que venga detrás no podrá echar tierra a estudios programados que van a servir para que a la gente esté informada correctamente. Si hay terapias que funcionan se convertirán en medicina. En el caso contrario, los ciudadanos sabrán que se les está cobrando por nada. Y lo más gordo: hay gente a la que le convencen para que no acudan a la medicina que cura de verdad. Eso es un daño a la salud. Otros Gobiernos anteriores no han hecho nada. El problema es creciente. Cada día hay más paparruchas y pseudoinformaciones que hacen mucho daño.

Si uno tiene cáncer no creo que se trate con hipnosis ericksoniana o cuencos tibetanos. Pero quizá sí acuda al centro de un señor que cobra 90 euros por sesiones de bioneuroemoción, que defiende el origen emocional de las enfermedades.
Un truco bueno es saber que si te están cobrando bastante dinero y no está en el Sistema Nacional de Salud, prácticamente el 100% es un sacacuartos que no vale para nada. Lo mismo si te dicen que la conferencia es gratis pero a la salida te venden muchos libros y otras cositas.

Hay un químico puertorriqueño y un payés que defienden las virtudes del MMS (clorito de sodio, un derivado de la lejía) para tratar el autismo.
El autismo no es un enfermedad. Esto que me dice es un acto pretendidamente terapéutico que puede causar directamente perjuicio en la salud. Se trata de un compuesto químico desautorizado. Eso ya es delito, yo no tengo nada más que hacer.

La Fiscalía lo está persiguiendo. Y la Generalitat ha impuesto multas. ¿Piensa que el castigo debería ir más allá?
No me meto, eso es algo jurídico. Lo que tenemos que hacer es mejorar la información a las personas. Y el próximo ministro o ministra de Sanidad será responsable y aplicará el máximo peso de la ley al que está perjudicando la salud de las personas. Aprovecharse es estafa, eso está tipificado. Lo que hay que hacer es conseguir pruebas. Nosotros hacemos informes que se puedan considerar periciales y así los jueces tendrán más herramientas.

Pero las víctimas están un poco desprotegidas.
No estoy seguro de tener todos los datos para afirmar eso. Imaginémonos que sí ocurre, pues lo que necesitamos hacer son seminarios con jueces de tal manera que ellos entiendan de dónde sacamos nosotros la verdad.

"Las personas con menos formación son más propensas a admitir la autoridad de los médicos y caen menos en la superchería"

¿Por qué la gente acude a las pseudoterapias?
Lo estamos estudiando. Los indicios apuntan a que las personas con menos formación son más propensas a admitir más la autoridad de los médicos y, por lo tanto, caen menos en la superchería. Tenemos que decirle a los ciudadanos que no existe una conspiración. Es el problema de las redes sociales, que la gente empieza a creerse que hay una conspiración del resto de la humanidad.

Algunos se sienten atraídos por el regreso a un presunto paraíso natural.
Ese es el engaño número uno. Ninguna de las disciplinas que estamos evaluando, incluida la homeopatía, es una terapia natural. Las únicas terapias naturales son beber mucha agua, comer sano, hacer deporte, protegerte del sol y abrigarte si hace frío.

Hace 14 años escribió el prólogo de un libro sobre quiropraxia. Su madre usaba esta técnica, que ahora está incluida entre las 66 que se están estudiando incluir (o no) en el listado oficial de pseudoterapias.
Mi madre era maestra. Tuvo hasta un Premio Nacional de docencia, pero ella se creyó que la quiropraxia tenía sentido. Creo que fue hasta presidenta de la asociación de defensores de la quiropraxia. Escribí el prólogo del libro después de muchas presiones de mi madre (risas). Y expliqué mi experiencia: ella me llevaba desde antes de los 20 años y salía con menos dolor de espalda. A mí me funciona, ya sabe. Tardé varias terapias en saber que aquello era una medio-terapia. 

Su afán es también luchar contra las 'fake-news'. En un capítulo del programa documental 'Escépticos' (ETB), el presentador acudió a la facultad de Ciencias de Bilbao. Entró en una clase y preguntó: “¿Quién de vosotros está completamente seguro que el hombre fue a la Luna?” Ni uno levantó la mano. Muy preocupante, ¿no?
A ver, es que los buenos científicos no pueden estar completamente seguros de tal o cual cosa. Se puede estar estadísticamente seguro.

Pedro Duque, ¿está usted completamente seguro de que el hombre fue a la Luna?
Sí, yo sí. He hablado con gente que estuvo allí.

La legislatura está en sus últimos días. Hace poco calificó su etapa de ministro de “traumática”.
Dije complicada y traumática. Es que al principio fue traumático. Someterte a la presión de noticias falsas sobre mi y mi familia… Pero ya nos hemos acostumbrado. Hay páginas webs que ya no pincho. También he silenciado a dos docenas de usuarios en Twitter.

¿Repetiría el cargo?
Depende. Tengo que tener un mandato claro desde presidencia. Si no, es imposible. Si al presidente del Gobierno le da igual tu sector, no sacas nada. Tendríamos que tener un presidente como el de ahora. Si él quiere yo sí que iría.

¿Le ha entristecido ver el nivel de los políticos?
Sí. Conozco a políticos de mi edad -y no todos socialistas- que están tristes porque la política ha caído en el insulto personal, en intentar desanimar a las personas para que dejen de hacer su trabajo. Así no podemos estar, es rastrero y aporta poco a España.