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SIN EFICACIA PROBADA

Acupuntura, reiki, osteopatía, flores de Bach... ¿funcionan?

Repasamos cuatro de las pseudoterapias más populares que podrían quedar expulsadas de los centros sanitarios cuando el plan del Gobierno sea una realidad

Olga Pereda / Valentina Raffio

El 60% de los españoles creen que la acupuntrua funciona, según los datos de la Fundación para la Ciencia y Tecnología.

El 60% de los españoles creen que la acupuntrua funciona, según los datos de la Fundación para la Ciencia y Tecnología.

El Gobierno ha presentado su plan contra las pseudoterapias, que tiene por objetivo proteger la salud de las personas. Cuando el proyecto sea una realidad, las terapias alternativas estarán expulsadas de los centros sanitarios y las universidades. El listado que manejan los ministerios de Sanidad y Ciencia incluye más de cien prácticas pseudocientíficas, cuyos (presuntos) beneficios en la salud carecen de evidencia científica. Algunas terapias, sin embargo, gozan de prestigio social. Repasamos cuatro de las más populares.   

1. Acupuntura

¿Qué es? Insertar agujas por todo el cuerpo para mejorar la salud.

¿Cuál es su origen? La evidencia más antigua de esta práctica fue hallada en el corazón de Europa, aunque desde China se insiste en que es originaria de Oriente. La leyenda cuenta que un soldado que luchaba en la guerra de Mongolia -año 2600 a.C.- fue alcanzado por una flecha. No solo no le mató sino que le curó de una enfermedad. En la antigua China se pensaba que las enfermedades eran causadas por demonios dentro del cuerpo humano, así que insertar agujas en el cuerpo podría matar a los demonios.

¿En qué se basa? La acupuntura -que tiene muchas escuelas- está basada en el 'qi', (supuesto) flujo de energía vital. Siguiendo esta teoría, las enfermedades son debidas a desajustes en dicho flujo y el reto de la acupuntura es pulsar los puntos clave para reajustar el 'qi'.

¿Funciona? En 2003, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un informe en el que se decía que la acupuntura era eficaz en 28 afecciones, desde las náuseas hasta el derrame cerebral. Sin embargo, después se comprobó que el estudio de la OMS fue extremadamente engañoso: demasiados ensayos considerados, muchos de los cuales eran procedentes de China, según destacan el catedrático de Medicina Edzard Ernest y el periodista científico Simon Singh en su ensayo '¿Truco o tratamiento? La medicina alternativa a prueba' (editado en España por Capitán Swing). A día de hoy lo que se sabe es que no hay evidencia científica del 'qi' y que la acupuntura funciona como placebo para una amplia gama de afecciones. “Un tratamiento que depende tanto del efecto placebo es esencialmente un tratamiento falso. La acupuntura funciona solo porque hay pacientes que tienen fe en esa práctica”, concluyen los autores de '¿Truco o tratamiento?'

2. Reiki

¿Qué es? Colocar las manos encima del cuerpo del paciente.

¿Cuál es su origen? Lejos de ser una técnica milenaria, fue inventada en 1922 por el japonés Mikao Usui, que durante un peregrinaje por un monte de Kioto alcanzó un estado de iluminación y aprendió “milagrosamente” la técnica, explica Luis Alfonso Gámez, divulgador, periodista científico de 'El Correo' y socio fundador de Círculo Escéptico.

¿En qué se basa? En la llamada energía universal que tiene cada persona (la ciencia no ha demostrado su existencia). Sus defensores aseguran que equilibra la energía, desbloquea emociones, ayuda a superar miedos y nos conecta con nosotros mismos.

¿Funciona? No. Una niña de 11 años, Emily Rose, desmontó el mito y en 1998 se convirtió en el autor más joven que ha firmado un artículo de investigación en la prestigiosa revista de la Asociación Médica Americana. El reiki no tiene beneficio alguno sobre la salud y tampoco efectos secundarios.

3. Osteopatía

¿Qué es? Un masaje que, según sus promotores, “recupera el equilibrio mecánico del conjunto de los tejidos corporales musculoesqueléticos, nerviosos, viscerales y circulatorios”.

¿Cuál es su origen? El precursor de la osteopatía fue el estadounidense Andrew Taylor Still. Al final de la guerra de Secesión, una epidemia de meningitis mató a tres de sus hijos y se empezó a cuestionar la medicina convencional, “basaba en fármacos de dudosa eficacia, remedios que él siempre consideró tóxicos y nocivos para el organismo”, según ROE (Registro de los Osteópatas de España). Intentó buscar una nueva medicina más acorde a las leyes de la naturaleza y a partir de 1874 empezó a ejercer una medicina basada en el enfoque manual que denominó osteopatía.

¿En qué se basa? De acuerdo con la osteopatía, el estado de los huesos, músculos y articulaciones tiene repercusión en el resto del cuerpo humano. De este modo, un osteópata “corrige problemas de equilibrio y movilidad en la estructura ósea y muscular de nuestro cuerpo para, por ejemplo, mejorar el riego sanguíneo y curar una dolencia en el estómago”. 

¿Funciona? El Grup de Recerca en Comunicació Científica (GRECC) recuerda que parte de los principios bajo los que Still concibió la osteopatía han sido probados falsos a lo largo del siglo XX. De acuerdo con las críticas, la osteopatía no tiene ningún beneficio que no tenga cualquier otro tipo de masaje terapéutico.

4. Flores de Bach

¿Qué es? Un conjunto de 38 preparados artesanales no farmacológicos, elaborados a partir de una maceración de flores en agua a las que se añade brandy como conservante.

¿Cuál es su origen? El médico Edward Bach (Inglaterra, 1886) consideraba que las dolencias eran una manifestación física de los desequilibrios emocionales y se dedicó a buscar remedios en las plantas.

¿En qué se basa? La Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico deja claro que la terapia floral “no tiene como objetivo actuar sobre la dolencia directamente, sino sobre la forma de ver la vida que tiene el paciente y su estado de ánimo”. Para ello, Bach realizó una clasificación de siete actitudes causantes de problemas de salud. Entre ellos, el temor, la apatía y la sociedad.

¿Funciona? El Grup de Recerca en Comunicació Científica asegura que los principios de preparación de estos remedios son similares a los de la homeopatía, aunque su preparación se basa en diluciones más bajas. “Los estudios -concluyen- han demostrado la ausencia de principios activos en las plantas usadas y, por tanto, su capacidad de producir efectos resulta nula”. Por otro lado -recuerda el GRECC- estos preparados contienen una proporción importante de alcohol, que se usa como conservante y que puede contribuir a cierto efecto placebo.

Temas: Pseudociencia