29 oct 2020

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NEUROLOGÍA

Sinestesia: la razón detrás de "los colores en el viento" de Pocahontas

Este fenómeno neurológico produce una asimilación conjunta de los sentidos, como el sonido y la vista

Recientes investigaciones apuntan a que se trataría de una conexión anómala entre circuitos neuronales

Valentina Raffio

A través de la canción Colores en el viento, la heroína nativa americana describe al colono John Smith la relación de su pueblo con la naturaleza

A través de la canción Colores en el viento, la heroína nativa americana describe al colono John Smith la relación de su pueblo con la naturaleza

¿Es realmente posible ver colores en el viento? Si eres sinestésico, sí. Es por esto que son muchos los que especulan sobre la posible sinestesia de Pocahontas, la heroína de Disney protagonista de la emblemática canción "Colores en el viento". En esta, la princesa nativa americana explica al colono John Smith la relación de su pueblo con la naturaleza, enfatizando en la sensación que le produce ver las tonalidades en las corrientes de aire.

Sea Pocahontas un icono de la sinestesia o no, su canción nos da pie a hablar de un fenómeno poco conocido que, según apuntan algunos autores, podría afectar entre el 1% y el 4% de la población. En el caso de la princesa de Disney, su supuesta sinestesia se trataría de una asimilación conjunta de sentidos como la vista y el oído: un fenómeno bastante extendido entre artistas y músicos.

Célebres músicos como Duke EllingtonBilly Joel, Aleksandr Skriabin e incluso Pharell Williams han reconocido, en un momento u otro de su trayectoria, poseer la capacidad de ver colores en la música que componían. Es decir,  una conexión de sonido-color característica en individuos con sinestesia. En el mundo de las artes plásticas, también se especula con la supuesta sinestesia cromática de figuras como Van GoghVassili Kandinski o Jackson Pollock. Incluso el físico Richard Feynman era capaz de ver formas y colores en los números de sus ecuaciones.

La sinestesia, además, también es un tipo de metáfora muy utilizada en la literatura por autores como Rimbaud o Rubén Darío y que trata de recrear esta sensación de mezcla de sentidos. Un buen ejemplo es este verso de Juan Ramón Jiménez: "en el cénit azul, una caricia rosa!".

¿Por qué ocurre?

Si bien es cierto que hoy en día aún no disponemos de una explicación consensuada sobre el orígen de este fenómeno, cada vez son más los estudios que apuntan al componente genético. Entre las teorías más aceptadas se baraja la posibilidad de que la sinestesia se deba a una comunicación neuronal anómala. Es decir, una conexión activa entre zonas del cerebro que normalmente no están comunicadas.

Según esta perspectiva, los cerebros de los individuos sinestésicos serían capaces de conectar circuitos neuronales de una forma diferente en comparación a las personas que no hacen estas asociaciones. De esta manera, se explicaría la asimilación conjunta de sentidos que, en la mayoría de los casos, se procesan de manera independiente. Esta explicación, lejos de zanjar el debate, ha conseguido plantear aún más preguntas sobre el mecanismo subyacente a este fenómeno.

Entre los ejemplos de sinestesia más comunes podemos encontrar las asociaciones entre grafema-color (ver los números o letras de un determinado color) y sonido-color (asignar un color a un sonido o acorde). También existen casos, aunque menos frecuentes, de sinestesia de visión-temperatura, gusto-tacto y sonido-olfato. En este sentido, algunos autores apuntan a que podrían existir hasta 80 variantes de sinestesia documentadas. 

Base genética

En un reciente estudio del Instituto Max Planck de Psicolingüística y la Universidad de Cambridge se analizó la base genética de este fenómeno. Para ello, los investigadores secuenciaron el genoma de tres familias en las que uno o varios miembros experimentaban una asociación entre colores y sonidos. El resultado, publicado en la revista PNAS, consiguió identificar algunas variantes genéticas en aquellos individuos de una misma familia con sinestesia, lo que podría ser un primer paso para explicar el mecanismo detrás de este fenómeno.

Diversos estudios también apuntan a la relación de este fenómeno con el cromosoma X, factor que explicaría porqué la sinestesia es más común entre mujeres. También se ha observado una mayor incidencia de este fenómeno entre personas superdotadas y/o con trastornos del espectro autista, una pista que están siguiendo muchos investigadores al estudiar los orígenes de la sinestesia. 

En la web existen múltiples tests que te permiten saber si eres una persona sinestésica, pero todavía no se conoce bien el origen de este fenómeno. Aunque aún quede mucho camino por recorrer, las últimas investigaciones sobre el tema apuntan a la genética como un punto de entrada en la neurobiología que organiza nuestras experiencias sensoriales. Es decir, un paso fundamental para entender cómo y por qué Pocahontas estaría viendo los colores del viento.