Ir a contenido

Avance científico

Veneno de serpiente para hacer antibióticos

Una investigación de la UPF descubre que mata bacterias respetando células sanas

El Periódico

Extracción de veneno de una serpiente de cascabel.

Extracción de veneno de una serpiente de cascabel. / AP Photo / Alexandre Meneghini

Una investigación internacional liderada por el profesor de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona David Andreu ha descubierto que un péptido del veneno de una serpiente de cascabel de América del Sur, la crotalidicina, mata bacterias sin afectar a las células sanas.

El hallazgo, que ha publica la revista 'Journal of Biological Chemistry', abre la posibilidad de que haya una alternativa a los antibióticos convencionales a los que muchas bacterias se están haciendo resistentes.

Según Andreu, que es el jefe del Grupo de Investigación en Proteómica y Química de Proteínas de la UPF, el estudio ha demostrado que el fragmento del péptido crotalidicina se dirige a la superficie de la bacteria mediante atracciones electrostáticas, provocadas por diferencias en las propiedades de las membranas.

Esto es así porque, según el trabajo, el péptido es positivo mientras que la bacteria es negativo, lo que le permite matar las bacterias cuando se inserta en la membrana y como las células del cuerpo que alojan la infección tienen membranas neutras no se ven afectadas.

Descubrimiento prometedor

Clara Pérez-Peinado, primera autora del trabajo y actualmente doctoranda en el equipo de David Andreu en la UPF, había descubierto anteriormente que el fragmento conservaba la potencia antimicrobiana del péptido entero pero era inocuo para células no bacterianas, y además muy resistente a las proteasas del suero, una propiedad no habitual en péptidos y muy prometedora de cara a la aplicación farmacológica.

La investigación se llevó a cabo sobre cepas de bacterias entre las que hay algunas de las que causan infecciones graves en los hospitales, que suelen ser difíciles de atacar porque tienen una membrana extra y a menudo están camufladas por una cápsula protectora.

Programa de intercambio

"Los resultados apuntan un papel prometedor para este fragmento de crotalicidina, y siguen confirmando que los péptidos, adecuadamente rediseñados, son antibióticos eficaces contra bacterias resistentes", ha resumido David Andreu.

En el trabajo han participado investigadores de Australia, Portugal, Brasil y Francia, en un programa de intercambio de personal de investigación e innovación financiado por la Comisión Europea en el marco Horizonte 2020.

Gracias a este programa que permite la movilidad y transferencia de conocimiento entre instituciones, Clara Pérez-Peinado ha podido hacer una larga estancia en el Instituto de Medicina Molecular de la Universidad de Lisboa, y David Andreu y Sira Defaus, del mismo laboratorio, estancias de seis meses en el IMB en Brisbane (Australia). 

Para darle la mejor experiencia posible estamos cambiando nuestro sistema de comentarios, que pasa a ser Disqus, que gestiona 50 millones de comentarios en medios de todo el mundo todos los meses. Nos disculpamos si estos primeros días hay algún proceso extra de 'login' o el servicio no funciona al 100%.