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defunción

Fallece Jorge Wagensberg, pionero y dinamizador de la divulgación científica

El científico, alma del innovador museo CosmoCaixa de Barcelona, tenía 69 años

Michele Catanzaro / Antonio Madridejos

Jorge Wagensberg.

Jorge Wagensberg. / JORDI COTRINA

La muerte es la más sorprendente de las noticias previsibles, escribió Jorge Wagensberg en uno de sus libros de aforismos. Esa previsible sorpresa le ha alcanzado hoy en Barcelona, causada por un cáncer, a la edad de 69 años.

Con Wagensberg -que fue colaborador de EL PERIÓDICO hasta sus últimos días- se va un científico enciclopédico: pionero de la divulgación científica en España, museógrafo que puso a Barcelona en el mapa global de los museos con CosmoCaixa, editor y escritor que tendió puentes entre ciencias y humanidades.

"Fue un dinamizador brutal de la cultura y la divulgación, un catalizador de la fusión de las dos culturas [la científica y la humanística] y un referente museográfico mundial", afirma Vladimir de Semir, que le achaca a él su vocación de periodista científico.

"Tiene que estarle agradecida no sólo la divulgación científica española, sino la propia ciudad de Barcelona", añade Javier Tejada, catedrático de física de la UB que le frecuentó desde sus inicios.

Fue en esa universidad donde Wagensberg se licenció en 1971 y doctoró en 1976, y donde fue profesor de teoría de los procesos irreversibles desde 1981 hasta su jubilación en el 2016.

Museógrafo de referencia mundial

"Fue siempre muy heterodoxo, incluso en su investigación. Siempre se ocupó de problema complejos, interdisciplinarios", recuerda Tejada. Fue esta actitud la que le llevó a interesarse por la divulgación científica, cuando esta actividad era iniciativa de pocos vanguardistas, muy lejos de la industria que representa actualmente.

En 1991, bajo el impulso de Luis Monreal, entonces director de la Fundació La Caixa, Wagensberg se hizo cargo de la dirección del Museo de la Ciencia de Barcelona, embrión del actual CosmoCaixa, que se puede considerar su obra más destacada y que además lo convirtió en un divulgador muy popular, Fue él el responsable principal del diseño del museo, estrenado en el 2004 y galardonado en el 2006 con el European Museum of the Year Award.

Obsesionado con que el contenido del museo plasmara su continente, y no viceversa, se dedicó personalmente al diseño de algunas de las exposiciones y viajó por el mundo para comprar otras, incluso una pieza de ámbar en la cual descubrió una hormiga aún no descrita para la ciencia. "Se convirtió en un referente museográfico mundial", afirma de Semir. Desde el 2013, Wagensberg trabajaba en el proyecto del Hermitage Barcelona.

“No fue sólo un divulgador, sino un dinamizador”, explica de Semir, recordando su participación en la pionera comisión de divulgación de la Generalitat (1988-1996) y las jornadas internacionales de ciencia y arte organizadas en 1985 el el Museu Dalí de Figueres.  

Editor y escritor

En 1983 fundó la colección Metatemas, de la editorial Tusquets, que publicó decenas de títulos de alta divulgación, incluyendo ensayos del propio Wagensberg. Los titulares de sus colecciones de aforismos, verdaderas greguerías científicas al estilo de Gómez de la Serna, son iluminantes: Si la naturaleza es la respuesta ¿cuál era la pregunta?A más como, menos por qué; o Sólo se puede tener fe en la duda, su último libro publicado hace escasas semanas.

Intelectual multifacético, hizo incursiones en el teatro de la mano de Pep Bou, y se distinguió en la comisión sobre las corridas de toros con una intervención en la cual sacó un un estoque en pleno Parlament.

"Era una persona inteligente, que sabía hablar y escuchar: disfruté mucho conversando con él", recuerda Tejada. "Era muy suyo, tenía toques de genio, y a alguien esto podía darle un poco de miedo, pero radiaba una gran bonhomía", concluye de Semir.

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