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DIARIO ASTRONÓMICO

El ciclo de las auroras boreales se acerca a su mínimo

Las largas noches del invierno polar son el momento ideal para observar el fenómeno

Sin embargo, el Sol se encuentra cerca de un mínimo de actividad que se alcanzará entre 2019 y 2020

Eduard Masana

Foto de la Tierra de noche con luces verdes y rojas de una aurora boreal, tomada desde el espacio por el astronauta Scott Kelly, en 2016.

Foto de la Tierra de noche con luces verdes y rojas de una aurora boreal, tomada desde el espacio por el astronauta Scott Kelly, en 2016.

La observación de auroras boreales este año podría verse empañada por la escasa actividad del Sol. Actualmente el astro se encuentra cerca de un mínimo de actividad, que se alcanzará entre 2019 y 2020. El próximo máximo se producirá hacía el 2025.

Una aurora es una inmensa luz de colores que se ve en las regiones polares de la Tierra. Al menos así lo memorizaban los niños que asistían a la escuela en la primera mitad del siglo pasado, posiblemente junto a la lista de los reyes Godos y los ríos de la Península. Desde entonces la comprensión de este fenómeno ha progresado considerablemente.

La última aurora vista desde España  se registró en en 2005.

Hoy sabemos que el Sol lanza al espacio partículas cargadas que alcanzan y sobrepasan sin dificultad la órbita de la Tierra. Afortunadamente, el campo magnético de nuestro planeta nos protege y evita que lleguen a la superficie, lo cual sería nefasto para la vida. Pero bajo ciertas circunstancias algunas de estas partículas son aceleradas por el propio campo magnético terrestre y acaban penetrando en la atmósfera, en las cercanías de los polos magnéticos, próximos a su vez a los polos geográficos.

Centenares de kilómetros de altura

Es entonces cuando las partículas chocan con los átomos de la alta atmósfera, a una altura de entre 100 y varios centenares de kilómetros, y les transfieren parte de su energía, llevándolos a un estado excitado. Este nuevo estado no es estable, y los átomos se desexcitan en muy poco tiempo, emitiendo en este proceso la característica luz de las auroras. Cada elemento emite luz de diferente color: los átomos de oxígeno son responsables de los tonos verdosos y rojos intensos, mientras que el nitrógeno produce los tonos rojos pálidos y púrpuras.

Para tener oportunidad de ver una aurora en todo su esplendor debemos desplazarnos a las regiones polares. El norte de Escandinavia, Islandia, Groenlandia, Canadá o Alaska son destinos que nos permitirán disfrutar de ellas. En el hemisferio sur, el sur de Nueva Zelanda, junto con la Antártida, son los únicos lugares donde se ven auroras frecuentemente.

Sin embargo, las auroras no son, por ahora, totalmente predecibles. La actividad solar, y con ella el flujo de partículas que nuestra estrella emite al espacio, varía de una forma regular, siguiendo un ciclo de 11 años aproximadamente. Cuanto mayor sea la actividad del Sol, más partículas y más energéticas emitirá al espacio y más posible será que se formen las auroras. Pero aún en época de máximo, el Sol puede estar varias semanas con poca o ninguna actividad, frustrando nuestras esperanzas de presenciar una aurora.

Una aurora en plena Guerra Civil

Sin embargo, si somos muy afortunados podemos llegar a ver una aurora desde nuestras latitudes. Esto es lo que sucedió el 25 de enero de 1938, en plena Guerra Civil española, coincidiendo con una actividad solar inusualmente alta. La aurora fue visible prácticamente desde toda la Península como una luz rojiza en el horizonte norte, justificando así el nombre de aurora boreal, o amanecer en el norte. Según las crónicas de la época, en algunos lugares se confundió con un incendio lejano. El fenómeno se ha repetido en varias ocasiones, siendo enero de 2005 la última vez que se tiene registro de una aurora vista desde España.

Para acabar diremos que las auroras no son un fenómeno exclusivo de la Tierra. Las sondas espaciales que se han enviado a otros planetas han podido fotografiar auroras en Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, planetas que cuentan con importantes campos magnéticos.


Sección elaborada en colaboración con el Parc Astronòmic Montsec - Centre d'Observació de l'Univers y el Institut de Ciències del Cosmos de la Universitat de Barcelona (ICC-UB-IEEC).

Un servicio que alerta sobre la próxima aurora boreal

Existen varias páginas web que informan de la posibilidad de ver auroras a corto plazo. Una de ellas, en inglés, es la web del Aurora Service, con la previsión para Europa y enlaces a páginas con previsiones para otras partes del mundo.