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YACIMIENTO DE MISLIYA

Los primeros 'Homo sapiens' salieron de África 60.000 años antes de lo que se pensaba

Descubierta en Israel una mandíbula con una antigüedad de entre 177.000 y 194.000 años

Antonio Madridejos

La mandíbula con dientes localizada en la cueva de Misliya, en Israel.

La mandíbula con dientes localizada en la cueva de Misliya, en Israel. / ROLF QUAM

Los primeros Homo sapiens, los hombres anatómicamente modernos, se aventuraron a salir de su cuna africana al menos 60.000 años antes de lo que se pensaba, según demuestra el extraordinario hallazgo en un yacimiento israelí de un maxilar al que se le ha calculado una antigüedad de entre 177.000 y 194.000 años. "No cambiamos el origen africano, sino la cronología", resume Carlos Lorenzo, investigador del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES), en Tarragona, y coautor del trabajo.

El fósil, correspondiente a un individuo adulto y en un buen estado de conservación, todavía con numerosos dientes, apareció recientemente en la cueva de Misliya junto a herramientas de piedra y restos de fauna que permiten conocer algunos detalles de su existencia. 

Los resultados de la investigación, encabezada por Israel Hershkovits y otros científicos de la Universidad de Tel Aviv, se han publicado en la revista Science. Entre los firmantes también destacan investigadores de la Universidad Complutense de Madrid y del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (Cenieh), en Burgos. Los investigadores españoles han participado especialmente en la datación del fósil y la adscripción de la especie, afirma Lorenzo.

El equipo ha aplicado tres técnicas diferentes de datación para obtener la cronología de los materiales arqueológicos hallados en Misliya. Y la conclusión más sorprendente es que la antigüedad resultante, los citados 177.000-194.000 años, es tan grande o casi tan grande como los restos de Homo sapiens más antiguos conocidos hasta la fecha, procedentes de dos yacimientos de Etiopía.

"La gente se movía en busca de territorios con recursos, generación a generación. No eran precisamente viajeros modernos que conocían su destino"

Carlos Lorenzo

Paleoantropólogo del IPHES, Tarragona

"Esto demuestra la velocidad con la que nuestros antepasados salieron de África en busca de nuevos territorios", recuerda Lorenzo. Solo con que tus hijos se instalen a 10 kilómetros de donde tú vives, a lo largo de mil generaciones llegas muy lejos, pone como ejemplo el investigador. "La gente se movía en busca de territorios con recursos, generación a generación. No eran precisamente viajeros modernos que conocían su destino final".

Varias migraciones

El especialista del IPHES insiste en que una migración tan temprana no significa en absoluto que no las hubiera con posterioridad, incluso mucho más nutridas. De hecho, la información disponible en la actualidad sugiere que los herederos de estos precursores o no tuvieron tanta prisa o su éxito demográfico no fue total. Los restos más antiguos de Homo sapiens localizados en China son de hace 90.000 años, mientras que a Europa no llegan hasta hace 45.000. Y el último territorio en ser colonizado fue América, 30.000 años atrás.

Como recuerda Lorenzo, los hombres que llegaron a Oriente Próximo se encontraron allí con poblaciones de neandertales que pudieron funcionar como freno en la expansión hasta fechas más modernas. Eso sí, está confirmado que hubo una cierta hibridación.

"La región del Próximo Oriente representa un importante corredor para las migraciones de homínidos durante el Pleistoceno y ha sido ocupada en diferentes momentos por humanos modernos, neandertales e incluso por especies humanas anteriores -describen los científicos-. El descubrimiento de Misliya abre la posibilidad a que hubiese una sustitución demográfica o mezcla genética entre humanos modernos y otras poblaciones locales mucho antes de lo que se pensaba". De hecho, la evidencia de Misliya es compatible con los datos obtenidos con los últimos análisis de ADN antiguo.

Catalogación de la especie

Con el fin de determinar a qué especie pertenecía el fósil de Misliya se aplicaron varias técnicas, desde el estudio antropológico clásico de la mandíbula y los dientes, hasta tomografías computarizadas para estudiar la anatomía interna y modelos virtuales en 3D. La comparación con fósiles de homínidos africanos, europeos y asiáticos, y con poblaciones humanas recientes, "mostró que el fósil de Misliya corresponde inequívocamente a uno de los primeros representantes de Homo sapiens", comenta Lorenzo. "Aunque solo dispongamos de la mandíbula y los dientes, la diferencia con los neandertales está clara".

Uros, gamos, gacelas

Hace 180.000 años, la región de Misliya tenía también un clima mediterráneo, pero más húmedo que en la actualidad. Según confirman huesos hallados en la misma cueva, los habitantes eran cazadores de especies de gran tamaño como uros, gamos persas y gacelas, "cuya presencia solo se explica por la existencia de bosques", dice Lorenzo.

Producían fuego y elaboraban hogares, utilizaban ampliamente las plantas y tenían un kit de herramientas típico del Paleolítico medio -eran sofisticadas e innovadoras-, similares a las encontradas con los primeros humanos modernos en África.

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