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EL ADN DE LA SEMANA

Robustas

Un estudio ha analizado los huesos y la actividad física de las mujeres de pueblos anteriores al sedentarismo

Pere Puigdomènech

Un grupo de bosquimanos o san, pueblos cazadores-recolectores presentes en diversos países de África meridional.

Un grupo de bosquimanos o san, pueblos cazadores-recolectores presentes en diversos países de África meridional. / EL PERIÓDICO

Se ha discutido si el paso de las sociedades que cazaban animales y recogían plantas a una sociedad sedentaria tuvo efectos positivos o negativos sobre la salud de la gente. El estilo de vida sufrió ciertamente un cambio muy importante, pero es difícil tener datos concretos sobre lo que realmente pasó. Un grupo de antropólogos ha comparado los huesos de mujeres que vivieron en el inicio de la agricultura con las mujeres actuales y en particular con las que practican deportes. La conclusión es que las mujeres prehistóricas eran robustas y hacían seguramente más ejercicio que incluso las deportistas profesionales actuales.

En el estudio se ha medido la estructura de los huesos del brazo (húmero) y las piernas (tibia) de restos arqueológicos de mujeres que vivieron en la zona del Danubio, de Alemania a Serbia, desde 5.300 años antes de Cristo hasta la Edad Media. Los han comparado con los de mujeres jóvenes que practican deporte intenso de forma regular en los clubes deportivos de Cambridge, como correr, remar o jugar al fútbol, ​​y otros grupos de mujeres que no hacen un ejercicio tan intenso. Esto se basa en la información existente sobre los efectos de practicar diferentes tipos de deporte sobre el desarrollo del cuerpo de la gente, incluyendo sus huesos. El resultado es que los efectos del ejercicio sobre la estructura ósea de las mujeres en los inicios de la agricultura eran incluso superiores a los de nuestras deportistas.

El quehacer diario de las mujeres debió de ser intenso cuando los humanos vivían de cazar y recoger alimentos, pero también cuando se estableció la agricultura. Es muy posible que toda la familia tuviera que trabajar en el campo y con el ganado desde edad muy joven. Los autores dicen que es posible que en ese tiempo las mujeres estuvieran bien alimentadas y el hecho de que sus huesos se reforzaran era una garantía de poder llevar a cabo tareas intensas como moler el grano o transportar pesos. El trabajo de la mujer en las sociedades primitivas era más que un deporte extremo.

Temas: Mujeres Historia

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