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HALLAZGO EN NUEVA ZELANDA

Un pingüino prehistórico de tamaño humano

Unos científicos descubren los restos de una especie que vivió hace 56 millones de años y medía casi 1,80 metros

Antonio Madridejos

Reconstrucción artística del pingüino Kumimanu biceae junto a un buceador.

Reconstrucción artística del pingüino Kumimanu biceae junto a un buceador. / GERALD MAYR

Un equipo de investigadores ha descubierto en la actual Nueva Zelanda los restos fósiles de un pingüino de tamaño humano, con una altura estimada cercana a 1,80 metros y un peso de unos 100 kilos, que vivió hace entre 56 y 59 millones de años, un periodo posterior a la extinción de los dinosaurios. "No es precisamente un ave que pudieras atrapar. Habría sido considerablemente más poderoso que una persona", dicen los autores del hallazgo.

La nueva especie, bautizada como 'Kumimanu biceae', empequeñece al mayor de los pingüinos actuales, el pingüino emperador, que como mucho llega a 1,20 metros y pesa alrededor de los 40 kilos. El descubrimiento, que se ha publicado en la revista 'Nature Communications', es una sólida evidencia de que el gigantismo "no fue una excepción en la evolución de los primeros pingüinos", escribe en la revista el coordinador de los trabajos, Gerald Mayr, del Instituto de Investigaciones Senckenberg en Fráncfort.

Nombre maorí: pájaro monstruo

La nueva especie de pingüino gigante, cuyos restos aparecieron en las cercanías de Hampdem Beach (Otago, en la Isla Sur de Nueva Zelanda), ha sido bautizada como 'Kumimanu', una combinación de dos términos de origen maorí: Kumi, que significa 'monstruo', y 'Manu', 'pájaro'. El nombre concreto de la especie, 'K. biceae', rinde homenaje a Beatrice, nombre de la madre de Gerald Mayr.

"Las dataciones revelan que el ave vivió durante el Paleoceno tardío", informa Mayr. Además de grande, es pues uno de los pingüinos fósiles más antiguos conocidos hasta la fecha. Pese a ello, Kumimanu ya había desarrollado características típicas de pingüinos, incluyendo alas similares a aletas y una postura erguida. Se cree que los pingüinos evolucionaron a partir de un ancestro volador que quizá se asemejaba a los cormoranes.

No se han localizado restos del cráneo, pero los autores del trabajo están convencidos de que poseían picos mucho más largos que sus parientes modernos. Además, los estudios sugieren que los primeros pingüinos eran de color marrón, no los característicos blanco y negro de las especies actuales, afirma Mayr.

Gran pescador

"Hubiera sido muy impresionante: tan alto como muchas personas, además de sólido y musculoso, lo que le permitiría realizar frecuentes inmersiones profundas para atrapar a sus presas", afirma el coautor Alan Tennyson, responsable de vertebrados en el Museo de Nueva Zelanda Te Papa Tongarewa.

En el estudio, Mayr y sus colegas neozelandeses demuestran además que, filogenéticamente, el nuevo descubrimiento representa una especie bastante arcaica, que está claramente diferenciada de los pingüinos gigantes conocidos hasta la fecha de las épocas geológicamente más jóvenes del Eoceno y el Oligoceno.

Ausencia de vuelo

Los científicos suponen que el gigantismo se desarrolló como resultado de la ausencia de vuelo de las aves marinas. Sin embargo, esto plantea la pregunta de por qué no hay pingüinos gigantes vivos en la actualidad. Por ello, los investigadores ofrecen la siguiente hipótesis: "Los pingüinos gigantes se desarrollaron poco después de la extinción masiva cerca del final del Cretácico, hace aproximadamente 66 millones de años".

"Es posible que la desaparición de grandes reptiles marinos permitiera a los pingüinos explorar nuevos nichos ecológicos -argumenta el científico-. Sin embargo, con la aparición posterior de otros grandes depredadores marinos, como las focas y las ballenas dentadas, los pingüinos se enfrentaron a una nueva competencia y depredación, lo que los puede haber llevado a la extinción".

El asteroide que condenó a los dinosaurios hace 66 millones de años también eliminó a los grandes reptiles marinos que dominaban los mares, despejando el camino para los buceadores que comen peces como los pingüinos.

Mares cálidos

Kumimanu vivió mucho antes de la glaciación de la Antártida. En ese momento, Nueva Zelanda y la Antártida eran subtropicales"Es un mito común que los pingüinos solo viven en ambientes muy fríos", concluye Tennyson. Hoy, por ejemplo, hay pingüinos en las Galápagos, en el ecuador, y diversos fósiles muestran que también los había en otros mares cálidos.

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