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EL ADN DE LA SEMANA

Ñame y mijo, descifrando el genoma

Ambos cultivos son esenciales para diversos países con climas áridos y cálidos

Pere Puigdomènech

Granos de mijo, un cereal que soporta climas cálidos y áridos.

Granos de mijo, un cereal que soporta climas cálidos y áridos.

El ñame y el mijo son alimentos esenciales para millones de personas que viven en regiones áridas de África y Asia. Con pocos días de diferencia se acaban de publicar sus genomas. Deberían servir para ayudar a que los habitantes de esos territorios puedan acceder a una alimentación suficiente.

Millones de personas viven en regiones en las que es difícil cultivar cereales como el trigo o el arroz o tubérculos como la patata y tampoco hay recursos para comprarlos. En algunas regiones del oeste de África se cultiva el ñame, una planta que produce grandes tubérculos ricos en almidón. Más hacia el este se cultiva el mijo, un cereal que se exportó a Asia. Se trata de cultivos que pueden resistir periodos de calor y sequía, pero que son poco productivos. Por estas razones hay grupos internacionales que utilizan las nuevas aproximaciones de la genómica para ayudar a obtener variedades que permitan tener mejores cultivos.

Ambos proyectos han sido realizados por consorcios internacionales. Uno de ellos ha obtenido el genoma del ñame blanco de Guinea y el otro el del mijo perlado, las especies más cultivadas. En el caso del ñame hay una colaboración importante de Japón y el Reino Unido, mientras que en el mijo perlado se trata de un gran consorcio internacional con financiación de la Fundación Gates, entre otros. En este caso se han analizado casi mil variedades diferentes, lo que debería dar lugar a herramientas útiles para mejorar el rendimiento del cultivo.

Los esfuerzos internacionales, en los que nuestro país está casi siempre ausente, son necesarios para buscar maneras de mejorar la producción de alimentos allí donde se necesita. El último informe de la FAO nos alerta de que el hambre está empezando a repuntar en países con conflictos armados o por efectos del cambio climático y en algunos casos están en regiones donde se cultivan el ñame o el mijo. Una vía de investigación es la mejora de las especies que las poblaciones locales saben cultivar y consumir. Sería una buena noticia que las nuevas tecnologías permitieran acelerar los resultados.

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