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YACIMIENTO PALEONTOLÓGICO

La Galería del Osario neandertal

En la cueva de El Sidrón, concentrados en una misma zona, se han recuperado 2.500 fragmentos óseos

Antonio Madridejos

Trabajos de excavación en la cueva de El Sidrón, en Asturias, donde se han localizado más de 2.500 huesos de neandertales.

Trabajos de excavación en la cueva de El Sidrón, en Asturias, donde se han localizado más de 2.500 huesos de neandertales. / MNCN-CSIC

El yacimiento de El Sidrón es un conjunto de galerías kársticas, creadas por infiltraciones de agua, en el municipio asturiano de Piloña. Hace 49.000 años, según la hipótesis más verosímil, un grupo familiar de neandertales fue sorprendido por una riada, posiblemente debido a una tormenta, que los atrapó mortalmente y luego los arrastró hasta una cueva vertical donde acabaron depositados. Quizá también llegaron restos de individuos muertos con anterioridad. 

La ausencia de depredadores -los huesos no fueron alterados por los carnívoros- y la acumulación rápida de sedimentos facilitaron la fosilización. "Una serie de circunstancias excepcionales permitieron esta singularidad. Fue un golpe de suerte", explica a este diario Antonio Rosas, investigador del CSIC en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid y coordinador de los trabajos en El Sidrón.

Los resultados se aprecian numéricamente: en el yacimiento, descubierto en 1994, se han recuperado alrededor de 2.500 restos óseos de 13 individuos de ambos sexos y diferentes edades, lo que supone la mejor colección de neandertales de toda España y posiblemente de Europa.

Hay cuatro mandíbulas, tres maxilares, multitud de dientes, fragmentos craneales y diferentes huesos del tronco y de las extremidades. "Están representadas todas las regiones esqueléticas", escriben los científicos. Hoy en día, el lugar es llamado con gran acierto la Galería del Osario. También se han localizado más de 300 artefactos líticos. La mayoría de los restos se obtuvieron en las campañas 2009, 2010 y 2011. 

Acceder mediante visitas

Ya no se trabaja en el yacimiento (se puede acceder mediante visitas guiadas). "Pensamos que algunas otras galerías podían ser interesantes, pero al final ha resultado que no", dice Rosas. Todo se concentraba en un rincón muy pequeño, con una zona de trabajo de apenas un metro cuadrado. Los huesos aparecieron fragmentados y cubiertos de costras calcáreas, lo que obligó a un complejo trabajo de restauración.

La obtención de fragmentos de ADN ha permitido conocer detalles increíbles de los neandertales, como la abundancia de pelirrojos o el grupo sanguíneo O

Pese a todo, la conservación fue tan extraordinaria que de algunos fragmentos se han podido extraer fragmentos de ADN que han permitido profundizar en el conocimiento de la especie. En otras características, se ha podido determinar que entre los neandertales eran habituales los pelirrojos, que tenían en su mayoría el grupo sanguíneo O y que eran portadores del gen FOXP2, también presente en los humanos modernos, que se atribuye a la capacidad de hablar. 

También se ha podido determinar que estaban emparentados. "Creemos que los individuos no solo eran coetáneos, sino que formaban parte un grupo familiar", dice el paleontropólogo del CSIC. Junto al niño analizado de 8 años, hay otro espécimen que parece ser un hermano pequeño y un adulto que podría ser su madre. "No tenemos la certeza total, pero comparten el mismo ADN mitocondrial", prosigue.

Finalmente, gracias al desgaste observado en los dientes y los depósitos de sarro se ha podido determinar que los neandertales de El Sidrón "comían vegetales y carnes, vivían en ambientes cargados de humo y usaban plantas medicinales". Y además utilizaban finos palillos de madera para limpiar los dientes tras la comida.