INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Una computadora vence al campeón mundial del juego del go

El duelo máquina-humano, que se celebra en Corea del Sur, está previsto al mejor de cinco juegos

Aficionados surcoreanos al go siguen por una pantalla la primera partida entre el ordenador DeepMind y Lee Se-dol.

Aficionados surcoreanos al go siguen por una pantalla la primera partida entre el ordenador DeepMind y Lee Se-dol. / JUNG YEON-JE

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ANTONIO MADRIDEJOS / BARCELONA

AlphaGo, un programa informático concebido para jugar al juego del go por una empresa filial de Google, ha derrotado contra pronóstico al mejor jugador del mundo, el surcoreano Lee Se-dol, de 32 años, en la primera de las cinco partidas previstas en este duelo publicitado, en plan Terminator, como la lucha entre máquina y humano. El go, un juego de tablero milenario, originario de China, iguala o incluso supera al ajedrez en la complejidad de las variantes. La partida se ha podido seguir a través de internet.

Lee, el equivalente de ajedrecistas como Magnus Carlsen o Gari Kasparov en el mundo del go, profesional desde que tiene 12 años, es considerado uno de los mejores jugadores de la historia después de haber ganado 18 campeonatos del mundo. En esta ocasión, sin embargo, el contendiente humano ha sido derrotado por el monstruo de silicio en 186 movimientos y tras casi tres horas y media de partida, aunque todavía falta por determinar si no ha sido un golpe de fortuna motivado por el factor sorpresa y el miedo escénico de Lee.

El go se juega sobre un tablero de 19x19 casillas en cuyas intersecciones los jugadores van colocando piezas (piedras blancas y negras, similares a las damas) con el objetivo de acorralar a las rivales y ganar espacio. Aparentemente es muy sencillo -las piezas son todas iguales y no se mueven una vez puestas, salvo cuando son eliminadas-, pero la estrategia que hay detrás no lo es en absoluto. De hecho, a diferencia de lo que sucede con los mejores programas de ajedrez, que a encuentros a varias partidas derrotarían invariablemente a todos los grandes maestros actuales, como ya sucedió en 1997 con Deep Blue y Kasparov, en el go eso aún no había sucedido. El ganador del encuentro se llevará un millón de dólares (en el caso de que fuera el programa de DeepMind de Google, el premio sería destinado a Unicef).

INSUFICIENTE FUERZA BRUTA

Debido a la enorme variedad de posibilidades que existen desde el primer movimiento, las computadoras que juegan al go no tienen suficiente capacidad de cálculo para prever una sucesión larga de jugadas, un 'handicap' insalvable si se tiene en cuenta que en el go las partidas superan a menudo los 100 movimientos (de hecho, en un juego puede haber más variantes que átomos en el universo). Así que, como sucede en el ajedrez, los programadores tienen que incorporar al 'software' conceptos como espacio, disposición armónica de las piezas y agrupación, además de una base teórica con partidas jugadas con anterioridad y una capacidad para aprender de los errores con la experiencia. Quizá es un poco pretencioso, pero en líneas generales son conceptos de inteligencia artificial.

Nacido en China hace 2.500 años

El go -o weiki- nació en China hace al menos 2.500 años –donde pronto alcanzó la consideración de arte y juego noble- y hacia el siglo V de nuestra era se extendió por Japón y Corea, donde ha llegado a ser un entretenimIento de masas, pero en Europa sigue siendo un gran desconocido. Hoy en día lo practican asiduamente al menos 50 millones de personas en los tres países, con jugadores profesionales como en el caso del ajedrez y una clasificación al estilo de los cinturones del judo, y vive incluso una segunda juventud, como muestra la retransmisión del encuentro máquina-humano por las principales cadenas de televisión.

Durante el duelo, que se desarrolla en un céntrico hotel de Seúl, la capital surcoreana, el programa AlphaGo se apartó de los caminos habituales en el inicio de la partida y aprovechó alguna imprecisión inicial del humano. Lee, que antes del encuentro había asegurado estar "confiado" en su victoria, se mostró nervioso y movía la cabeza con asiduidad. "Creo que AlphaGo puede imitar la intuición humana un poco", ha comentado Lee tras la derrota. "Ha hecho movimientos que no haría nunca un humano y ello ciertamente me ha sorprendido". En cualquier caso, Lee se mostró esperanzado en remontar en los próximos episodios del duelo: "Creo que todavía tengo posibilidades de ganar".

MOMENTO HISTÓRICO

Por su parte, AlphaGo jugó con tranquilidad, agotando prácticamente el tiempo disponible -incluso gastó dos minutos en el intrascendente primer movimiento-, mientras el programador Aju Wang, también buen jugador de go, se encargaba de ejecutar sobre el tablero las jugadas que aparecían en la pantalla. "Estamos muy orgullos del juego que ha desarrollado AlphaGo. Es un momento histórico", ha declarado Demis Hassabis, director general de DeepMind, quien también ha avanzado que su programa "abordaría la nueva partida con una estrategia totalmente diferente". "Independientemente de quien gane, será unas victoria de la humanidad", ha añadido Eric Schmidt, presidente ejecutivo de Alphabet, empresa informática del grupo Google. 

No hizo falta acabar los movimientos, puesto que Lee Se-dol abandonó en una posición perdida, según han explicado los comentaristas encargados de la retransmisión internacional. Meses atrás, AlphaGo había derrotado sin paliativos al mejor jugador europeo, el francés de origen chino Fan Hui, por 5 a 0.

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Máquina y humano disputarán la segunda de las cinco partidas del torneo el jueves en el mismo hotel y las siguientes se celebrarán el sábado, el domingo y el próximo martes.

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