CAMPAÑA DE EXCAVACIÓN

Un campamento de cazadores neandertales en Moià

Investigadores del IPHES presentan el hallazgo de 20 puntas de lanza de hace 50.000 años

Puntas de lanza localizadas en el yacimiento prehistórico de Les Teixoneres, en Moià. Tienen unos 50.000 años.

Puntas de lanza localizadas en el yacimiento prehistórico de Les Teixoneres, en Moià. Tienen unos 50.000 años. / IPHES

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Hace 50.000 años, grupos de neandertales se establecieron en la Cova de les Teixoneres, en Moià (Moianès), con una única finalidad: cazar. Así lo demuestra una colección de más de 20 puntas de lanza encontradas durante la campaña de excavación de este año en este yacimiento bajo la dirección del IPHES (Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social).

Muchas de las puntas están rotas como consecuencia de haber impactado sobre superficies duras, probablemente sobre los huesos de sus presas. Esto convierte a la Cova de les Teixoneres en una auténtica estación de caza y en el yacimiento de Catalunya, y probablemente de la península Ibérica, con más útiles de este tipo.  "Fue un auténtico campamento de cazadores", ha explicado el codirector de excavaciones del IPHES, Jordi Rosell, durante la presentación de los hallazgos.

Coincidiendo con la presentación, se ha firmado un convenio marco entre el IPHES y el Ayuntamiento de Moià para potenciar la investigación, docencia y socialización en el campo de la arqueología y del patrimonio cultural. Eudald Carbonell asistió a la firma en su último acto como director del IPHES,

Las presas de los neandertales que vivieron en Moià hace unos 50.000 años eran muy variadas, por lo que es posible pensar que los grupos que utilizaron Teixoneres durante ese periodo no tenían una especial preferencia por ninguna de ellas. Así, numerosos restos de caballos, ciervos, uros, asnos silvestres, corzos, cabras, rebecos, rinocerontes y conejos se encuentran repartidas por toda la superficie utilizada de la cueva, mostrando signos de haber sido asadas y consumidas intensamente hasta la médula.

Esto representa un cambio sustancial en la dinámica de ocupación que se había visto hasta ahora en la cueva. La información obtenida en anteriores campañas indicaban que la Cueva de las Teixoneres había sido utilizada habitualmente por los grandes carnívoros como refugio, principalmente las hienas de las cavernas, y que los grupos de neandertales visitaban la cueva de forma ocasional durante sus tránsitos por el territorio.

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En cambio, el nivel que se ha descubierto este año presenta muy pocos indicios de la presencia de los carnívoros y muestra una mayor estabilidad ocupacional de los grupos humanos. Esto se puede apreciar sobre todo a partir de los materiales con que elaboraban sus herramientas. Antes, dominaban los materiales alóctonos (procedentes de fuera del territorio donde se han encontrado), como el sílex y la pizarra corneana, mientras que ahora son locales, principalmente el cuarzo, que se puede encontrar en forma de guijarros rodados en las inmediaciones de la cueva.

Oso de las cavernas en la Cova del Toll

Paralelamente, también se ha trabajado en la Cova del Toll. Este yacimiento es conocido por contener una de las colecciones de oso de las cavernas más importante de la península Ibérica. Este año se ha excavado una superficie datada también en 50.000 años, la misma cronología que tiene el campamento de cazadores de la Cova de las Teixoneres. El número y la calidad de los restos recuperados es espectacular, incluidos unos 300 restos de oso de las cavernas. Entre ellas destaca un cráneo y varios huesos largos de un adulto que se ha bautizado con el nombre de Pyros en honor al macho más viejo que habita hoy en día en los Pirineos. Estos hallazgos contribuirán a conocer los hábitos de estos animales que muchas veces podían competir con los neandertales por el uso de las cuevas.