27 oct 2020

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Los neandertales también creaban arte

Un grabado localizado en Gibraltar es la primera evidencia de que la extinta especie tenía capacidad para el pensamiento simbólico

ANTONIO MADRIDEJOS / Barcelona

Un pequeño grabado formado por un conjunto de rayas paralelas y rayas perpendiculares que fueron esculpidas de forma deliberada en el suelo, hace como mínimo 39.000 años, es el primer caso demostrable de diseño abstracto atribuido a los neandertales. Este arte primitivo, si puede llamarse así, se ha localizado al final de la cueva de Gorham, en Gibraltar, un conocido sitio arqueológico donde en las últimas décadas han aparecido diversas herramientas líticas características de la extinta especie.

Los detalles del descubrimiento, en el que han colaborado investigadores británicos, españoles, franceses y noruegos encabezados por Clive Finlayson, se han publicado en la revista Proceedings of the National Academy os Sciences.

Como definir "arte" es algo sumamente complejo, los autores de la investigación aluden al grabado como fruto de "una capacidad de pensamiento simbólico" o de interés por "la transmisión de conocimiento". "Lo que está claro es que esto no es fruto del azar, sino que hay una evidente intencionalidad", resume uno de los firmantes del estudio, Jordi Rosell, arqueólogo del IPHES (Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social, en Tarragona). "No puede haberse creado como resultado de otra actividad, como curtir pieles o cortar alimentos, puesto que el resultado sería caótico", pone como ejemplo.

En el grabado, que mide como la palma de un mano humana, las diversas líneas se cruzan formando cuadrados con un aspecto similar al del juego del tres en raya. Es un diseño geométrico.

Como otras habilidades cognitivas, hasta ahora se pensaba que esta capacidad para el simbolismo era exclusiva de los hombres anatómicamente modernos, los Homo sapiens, cuya llegada al continente europeo supuso (o al menos coincidió) con la extinción de los neandertales.

El descubrimiento

El grabado se descubrió hace dos años y desde entonces se ha analizado en profundidad para intentar discernir la autoría, la antigüedad y otras características.

Para determinar cómo y por qué se grabaron las líneas en la roca, los investigadores realizaron un estudio microscópico y morfométrico de las incisiones a través de microfotografías. También llevaron a cabo experimentos con diferentes herramientas líticas auténticas fabricadas por los neandertales de Gibraltar para comprobar el tipo de líneas que dejaban en la piedra. Finalmente llegaron a la conclusión de que fruto de las incisiones producidas de manera repetitiva, cuidadosa y en la misma dirección de una herramienta lítica sobre una misma zona resultaba un grabado de morfología y dimensiones similares a las del interior de la cueva. No se trataría, por tanto, de marcas accidentales.

"A pesar de su aparente simplicidad, el grabado de los neandertales representa un salto cualitativo en nuestro conocimiento de la capacidad cognitiva de esos otros humanos ya extintos: este tipo de representaciones abstractas, sin ninguna funcionalidad aparente, es exclusivo de mentes con capacidad de abstracción", como explica en una nota informativa el investigador del CSIC Juan José Negro, de la Estación Biológica de Doñana. "Se trata de un elemento cultural, de un fenómeno único equiparable a una obra de arte", añade.

La datación cronológica

La costra mineral que cubrió los surcos del grabado como si se tratara de un barniz protector, y que se depositó lógicamente después de las incisiones, ha sido datada en 39.000 años mediante análisis geoquímicos, por lo que las líneas tienen como mínimo esa antigüedad. La datación es consecuente con un periodo en el que Gorham estuvo habitada por neandertales.

 La cueva, descubierta en 1907, se encuentra en el Peñón de Gibraltar en un promontorio cercano al mar Mediterráneo. Tiene unos 18 metros de profundidad.

"Es difícil saber lo que pretendían decir los neandertales con estos grabados", concluye Rosell. Teniendo en cuenta los vericuetos de la cueva, que cuenta con más galerías, una opción sería que las líneas fueran una especie de mapa, "pero por ahora todo son elucubraciones", asume el arqueólogo del IPHES. "Aunque muy posiblemente nunca lo sepamos, esperemos a ver qué dicen los expertos en arte".