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ESTRUCTURAS DEL FUTURO

Esperanzas de grafeno

El material, hojas de carbono del grosor de un átomo, tiene gran potencial industrial

La UE invertirá 500 millones de euros, una suma sin precedentes, en investigarlo

MICHELE CATANZARO / Barcelona

Hoy, empresas pioneras lo usan en raquetas de pádel o zapatos que protegen de la electricidad estática. Pero pronto promete ser omnipresente en toda clase de tecnologías: desde tabletas enrollables hasta cámaras invisibles integradas en las lunas de los coches. El grafeno trascendió el círculo de los expertos cuando la Unión Europea decidió invertir 500 millones de euros en la próxima década para investigar sus propiedades. Es la mayor inversión nunca hecha por Europa en un proyecto de ciencia y se ha comparado con el proyecto lunar de los EEUU.  No han faltado quienes han cuestionado la oportunidad de apostar tan fuerte por este material.

Andrea Ferrari, el director del consorcio europeo Graphwnw Flagship  de centros de investigación sobre el grafeno, visitó Barcelona la semana pasada, para dar la charla inaugural del Festival Ciencia, Tecnología e Innovación, que se celebrará hasta el 20 de junio. «Los que hablan de un material de las maravillas nos hacen un flaco servicio: a lo peor descubrimos que no es tan útil como se espera, pero el potencial es enorme y es improbable que no acabe impactando en una variedad de empresas: sería una locura desaprovecharlo», afirma Ferrari. De momento, el programa se ha salvado de los recortes de presupuesto de ciencia aplicados por Europa a finales del 2013 y  ya ha recibido dos tandas de financiación de 54 y 89 millones de euros.

APLICACIONES VARIADAS//  El grafeno es una hoja de átomos de carbono del grosor de un átomo. Lograr esta fina capa es posible desde mediados de los 90, pero fue en el 2004 cuando físicos británicos, sucesivamente galardonados con el Nobel, lograron entender su funcionamiento físico, lo que permitió explotar sus extraordinarias propiedades: transparencia, conductividad eléctrica, resistencia y flexibilidad, que podrían servir para fabricar paneles solares baratos o pantallas enrollables.

«Hay otros materiales prometedores, como los superconductores o las nanopartículas, pero tienen aplicaciones muy específicas. El grafeno, por el contrario, tiene aplicaciones potenciales en todas las ramas de la industria», afirma Ferrari. Además, todos los principales descubrimientos sobre este material se han hecho en Europa, una ventaja que no hay que desaprovechar, según el científico. La investigación con grafeno puede servir de ejemplo para explotar otros 500 materiales que se pueden producir en formato de hojas sutiles.

Actualmente, ya existen productos de grafeno. En España, las raquetas de pádel Rspadel de la empresa Antolin, los zapatos antiestáticos de Avanzare o una serie de prototipos electrónicos de Graphenea. «Hace dos años nos adjudicamos un proyecto de Samsung para estudiar la aplicación del grafeno a los móviles», explica Stephan Roche, investigador ICREA en el Institut Català de Nanociència i Nanotecnolgia (ICN2), socio del proyecto europeo. «Nosotros colaboramos con Corning Glasses para estudiar la integración del material en el vidrio», explica Frank Koppens, del Institut de Ciències Fotòniques (Icfo), otro socio del proyecto. El tercer participante español es el grupo de Mar Hernández, del Instituto de Ciencias de Materiales de Madrid. «España ha captado el 13% de la primera tanda de 54 millones de euros y los tres socios españoles son líderes de sus respectivas líneas», apunta Roche.

Algunos investigadores son escépticos sobre las esperanzas puestas en el grafeno, por los altos costes y las dificultades de pasar de prototipos a la producción masiva. «No creo que eso sea un problema por sí mismo», responde Ferrari. «Lo que puede acarrear dificultades es alcanzar los requerimientos específicos que cada aplicación necesita», añade.

COLABORACIÓN CON LA INDUSTRIA / Los primeros beneficiados por el proyecto deberían ser los industriales europeos, ya que el consorcio piensa patentar sus hallazgos en colaboración con ellos. Pantallas flexibles de grafeno que se puedan integrar en la ropa o en etiquetas son algo que se podrá ver dentro de cinco años, según Ferrari. El científico afirma también que en el mercado ilegal chino ya hay móviles con pantallas táctiles de grafeno. ¿Realmente Europa tendrá una ventaja competitiva respecto a Asia si invierte en esta tecnología? «Esto debería responderlo un economista. Cuando se empieza la producción en masa siempre hay la opción de ir a lugares con mano de obra más barata. Tener el conocimiento es sin duda necesario. Si lo perdemos, ¿con qué vamos a competir?», concluye.

Temas: Grafeno

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