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¿Por qué siempre gana Pogacar y seguirá ganando?

Tadej Pogacar, en el podio final de la Tirreno-Adriático.

Tadej Pogacar, en el podio final de la Tirreno-Adriático. / TIRRENO-ADRIÁTICO

  • Contador, Delgado, Pereiro, Beloki y Escartín analizan el éxito del fenómeno esloveno que este año se ha impuesto en todas las carreras en las que ha participado.

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Sergi López-Egea
Sergi López-Egea

Periodista

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Alberto Contador lo tiene claro y a Pedro Delgado apenas le quedan palabras para ensalzar la figura de Tadej Pogacar. “No hay nadie que pueda mover los vatios por kilo que impulsa Tadej. Es así como marca la diferencia”, asegura Contador, ahora comentarista de Eurosport y admirador de Pogacar como cualquier otra persona que se mueva por la escena ciclista. Tiene 23 años, y sin remontarse más allá a lo visto este 2022, el crecimiento de la estrella eslovena es tan impresionante, sin un techo en el horizonte, que esta temporada suma por victorias cualquier aparición en el teatro ciclista internacional.

El domingo ganó la Tirreno-Adriático, carrera que ya se adjudicó el año pasado. Y lo hizo venciendo en las dos etapas claves de la prueba. Casi parece, a diferencia, por ejemplo, de Primoz Roglic, el otro fenómeno de la factoría eslovena, que vence sin necesidad de emplear -al menos a fondo- a sus compañeros del equipo Emirates. Roglic pasa por problemas, como sucedió en la última etapa de la París-Niza, carrera que ganó, pero que le salvó su compañero Wout van Aert en los momentos más delicados.

Tadej Pogacar vence en febrero, en el Tour de los Emiratos.

/ UEA TOUR

Pogacar, en cambio, es capaz de llegar a donde no lo hace nadie, de ganar en el llano, en la montaña y en contrarreloj. A su edad, Eddy Merckx, todavía tenía que demostrar quién era y Miguel Induráin asomaba como una promesa navarra que todavía tenía mucho por aprender y sobre todo por ganar. Con 23 años, ya tiene dos Tours en el bolsillo, casi 40 triunfos profesionales, las clásicas Lieja-Bastoña-Lieja, Lombardía y Strade Bianche, un bronce en los Juegos y ahora apunta hacia el Tour de Flandes (3 de abril), sin conocer los adoquines y sin que nadie se crea que va allí solo a aprender. Y, evidentemente, es el gran favorito para ganar el Tour.

"Es muy bueno y ambicioso. Y punto. Además ataca como un niño que quiere pasárselo bien encima de la bici", afirma Pedro Delgado

"Es muy bueno y ambicioso. Y punto", dice Pedro Delgado (vencedor del Tour 1988) al hablar del fenómeno de Eslovenia. "Además triunfa pasándoselo bien porque ataca con ese espíritu de niño que quiere disfrutar encima de la bici", agrega el campeón de Segovia. "Solo hay un secreto. Hoy en día es superior a cualquier otro ciclista en la relación de mover vatios por kilo. Algunos escaladores solo lo consiguen en las subidas pero luego desaparecen en el llano. Tadej, en cambio, lo hace donde no lo consiguen los escaladores. Y, encima, cuando llega a meta exhibe una punta de velocidad que otros no son capaces de tener. Además, cuando ve que sale victorioso de grandes cabalgadas como la que hizo en la Strade Bianche va ganando en confianza. La clave del éxito de Pogacar está en esta relación vatio-kilo que solo él es capaz de mover", analiza Contador.

Pogacar, en fuga y camino de la victoria en la Strade Bianche.

/ STRADE BIANCHE

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Joseba Beloki, con tres podios en el Tour, todavía no ha visto estos dos últimos años un momento de crisis de Pogacar, una situación en la que el doble ganador de la ronda francesa haya tenido necesidad de explotar a sus gregarios para salvarse de la hoguera. "El Emirates, todavía, no ha debido emplearse a fondo en ninguna carrera para salvar a Pogacar de una situación complicada. Roglic, en cambio, sí se apoya en el equipo para sumar victorias. Por eso, hay que estar expectante en cómo resuelve una situación de este tipo en el futuro. Su equipo nunca ha tenido que trabajar a bloque para salvarle los papeles".

"La clave del éxito de Pogacar está en esta relación vatio-kilo que solo él es capaz de mover", asegura Contador

Óscar Pereiro, ganador del Tour 2006, sugiere que Pogacar es el reflejo de este cambio revolucionario que ha sufrido el ciclismo estos últimos años, donde nada se deja al azar y todo está controlado: el descanso, la alimentación, los entrenamientos y el tener estipulado el máximo que un ciclista puede alcanzar”. Y en el horizonte no asuma nadie, salvando quizás a Roglic, que pueda destronarlo. Y Fernando Escartín, podio del Tour, asegura que no hay nadie a su alcance en este momento. "Ahora su nivel es máximo y nadie puede correr a su altura. Ojalá podamos tenerlo en la Vuelta", agrega como director técnico de la ronda española.