La próxima ronda italiana

Un Giro de Italia 2022 con montañas a gogó

Egan Bernal, en su primera victoria en el Giro 2022.

Egan Bernal, en su primera victoria en el Giro 2022. / GIRO DE ITALIA

  • Hasta seis etapas de alta montaña habrá en la prueba que subirá por cimas de leyenda como el Mortirolo, el Pordio y la Marmolada.

  • El recorrido suaviza las contrarrelojes, mucho más que el Tour, aunque acabará bajo esta especialidad en Verona el 29 de mayo de 2022.

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Sergi López-Egea
Sergi López-Egea

Periodista

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El Giro 2022 volverá a asociarse con la dureza y la alta montaña; los temidos Dolomitas, siempre y cuando el habitual mal tiempo y hasta la nieve no obligue a la organización a recortar alguna de las famosas subidas, como la Marmolada, donde deberá quedar el Giro prácticamente decidido a una sola jornada de acabar la carrera con una contrarreloj de 17 kilómetros por Verona, por si queda algún cabo por atar.

La primera de las tres grandes citas ciclistas del año que viene comenzará en Budapest un viernes 6 de mayo para terminar en la ciudad de Romeo y Julieta el domingo 29 de mayo. Por el camino los ciclistas habrán tenido que superar seis etapas de alta montaña, otras seis de media y siete destinadas a los velocistas con ‘volatas’ a la vista, para decidir al corredor más rápido de la próxima edición de la ronda italiana.

Sergi López-Egea: ¿Por qué el Tour será más duro que el Giro?

A medio año visto resulta todavía muy complicado definir y anunciar a las figuras que acudirán al Giro; mucho más cuando estas últimas temporadas se ha hecho evidente que afrontar con éxito la pelea por los jerséis rosa y amarillo es un reto imposible. Nadie ha vuelto a sumar un doblete desde que Marco Pantani lo hizo en 1998 en un año marcado por los escándalos de dopaje, de los que ni ‘El Pirata’ pese a su leyenda se libró, con retiradas, bicis arrojadas al asfalto en señal de protesta, detenciones y un escándalo detrás de otro en una edición de la ronda francesa que fue para olvidar.

Pero lo que sí está claro es que para subir al último podio de la carrera en las Arenas de Verona habrá que sudar tinta, ya sea roja o rosa, porque no será tarea fácil la victoria para el corredor que domine la general, quien además deberá emplearse a fondo en la contrarreloj final a no ser que llegue con un colchón de tiempo que le permita recorrer las calles veronesas casi como un paseo cicloturista.

En un 2022 en los que el Tour y la Vuelta también partirán lejos de sus territorios (Copenhague, los franceses, y Utrecht, los españoles) el Giro vivirá tres etapas en territorio húngaro, con la crono reservada para el segundo día de carrera por las calles de Budapest, antes de volar hacia Sicilia, para subir el Etna.

A continuación enfilará hacia Nápoles, antes de cruzar la península transalpina, en dirección al Adriático, para buscar la temida subida al Blockaus, en los Abruzzos, en el segundo capítulo de dureza exprés, antes de citarse en las planicies de Emilia-Romaña y viajar hacia la Liguria para visitar Génova como cita previa al Piamonte (Turín).

Luego empezará el viaje definitivo de la tercera semana con los Alpes a la vista y ascensiones tan salvajes como la del Mortirolo (aunque por su cara más suave, sin que sea menospreciar al carismático monte) y sobre todo la llegada del penúltimo día a la Marmolada, que aunque haya sido considerada como una jornada menos dura que la que incluye el Mortirolo, quizá por los kilómetros acumulados y los pasos previos por San Pellegrino y el Pordoi, sea el día más decisivo de la prueba.

El mapa con el recorrido 2022.

/ GIRO DE ITALIA

¿Españoles en el Giro? Es la gran incógnita en este otoño, a un mes de la presentación de la Vuelta (16 de diciembre, Madrid), y sin saber todavía los planes que ejecutará Mikel Landa, el más entusiasta de todos con la ronda italiana, pero que ha cerrado un 2021 para olvidar entre la grave caída sufrida precisamente en el Giro y la decepción en su participación en la ronda española que acabó abandonando antes de subir a los Lagos de Covadonga.

Sin embargo, hay otra pregunta que queda en el aire. ¿Será más duro el Giro que el Tour? No por haber más montaña la carrera se complica más puesto que etapas aparentemente llanas pueden esconder trampas que al final se convierten en elementos más decisivos que los propios ascensos a cimas de los Apeninos, los Alpes o los Pirineos.

El Giro entre etapas de media y alta montaña suma un total de 12 jornadas por 10 del Tour en circunstancias parecidas. La ronda italiana, en principio, tiene al frío como peor enemigo en las grandes cumbres donde el calor de julio en Francia complica muchísimo más las ascensiones. Para combatir el frío el corredor se puede abrigar (otra cosa es que nieve o llueva con intensidad), pero contra el calor y su azote poco se puede hacer al margen de hidratarse lo mejor posible.

El Tour 2022 se presenta con 53 kilómetros de contrarreloj por 26 del Giro. Sin embargo, la gran complicación de la ronda francesa, que le diferencia del Giro, se concentra en la primera semana y en dos jornadas: la segunda, en la travesía al puente del Gran Belt, si azota el viento, y sobre en la cita con los adoquines de la París-Roubaix en en el quinto día de competición. Este tipo de obstáculos no aparecen en el trazado del Giro 2022.

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