Una corredora de proyección

Sara Martín, entre el ciclismo y la Química

Sara Martín, esta temporada, durante la Lieja-Bastoña-Lieja.

Sara Martín, esta temporada, durante la Lieja-Bastoña-Lieja. / MOVISTAR TEAM

  • A los 22 años crece en el Movistar como uno de los valores del ciclismo femenino.

  • La corredora acaba de terminar sus estudios universitarios compaginados con la competición y ahora sueña con disputar el Tour.

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Sergi López-Egea
Sergi López-Egea

Periodista

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Nunca supo si la bicicleta sería algo más que un entretenimiento. Tuvo claro que valía la pena probarlo, responder a la oferta del Movistar y hacerse profesional. Pero Sara Martín (Aranda de Duero, 1999) siempre comprendió que dejar la carrera universitaria para dedicarse a la ciclista en exclusiva sería un error. Hace unas semanas recibió el título de química y ahora ya puede afrontar la temporada 2022 pensando en la competición y en ganarse una plaza para disputar en julio el naciente Tour femenino.

Ya sabe lo que significa correr el Mundial con la selección española y haberse convertido a los 22 años en uno de los valores del ciclismo femenino. Considerada como una corredora todoterreno, en un Movistar que para 2022 en las carreras por etapas se entregará en buscar bloques para apoyar a Annemiek van Vleuten, ya no tendrá que pasar por los esfuerzos vividos esta temporada: bici, ordenador y libros; casi entrenar leyendo, buscando huecos, donde fuera, en el autobús del equipo, yendo o regresando de las carreras, en el hotel cuando el resto de compañeras tomaba una infusión o hacían unas risas y hasta viviendo en una residencia de estudiantes de Valladolid, cuando no estaba convocada por el Movistar, para asistir presencialmente a las clases de química. "He conseguido el título universitario aprobando y pasando año a año los cuatro cursos. He ido aprovechando las horas muertas de la competición; en el hotel, en el coche, durante los viajes, pillando tiempo de donde podía. He sufrido, pero tenía claro que quería hacerlo para lograr este objetivo", cuenta Sara Martín.

Sara Martín, esta temporada, en la Amstel Gold Race.

/ MOVISTAR TEAM

Llegó este año al Movistar, siguió con su beca en la residencia estudiantil de Valladolid, donde aparte de la maleta nunca faltó la bici. "En la universidad facilidades para estudiar y a la vez competir no hubo muchas. Pero siempre tuve claro que los estudios eran lo principal. He sufrido porque, a veces, solo tenía tiempo para subirme al 'rodillo' (la bici estática donde entrenan los ciclistas profesionales cuando no pueden salir a la carretera) y muchos fines de semana tenía que competir, pero sacrificándome como he podido".

Ahora, durante un tiempo, la química quedará aparcada para mejorar como ciclista, por su juventud, por adquirir más experiencia y al disponer de muchas más horas para entrenar. "Ahora me centraré solo en la bici. Ya llegará el tiempo de retomar la química, que me gustaría afrontar más desde un punto dinámico que a través de la docencia".

La ciclista burgalesa, en una imagen distribuida por su equipo.

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Y llega el título de química ante un 2022 crucial para el ciclismo femenino, con el anuncio del nacimiento del Tour, ocho días de competición que servirán para enlazar las tres semanas de carrera masculina. "Yo ya he corrido el Giro -cuenta Martín- pero no cabe duda de que el Tour va a tener una enorme repercusión porque servirá para dar muchísima más visibilidad al ciclismo femenino. Servirá para que la gente se enganche y hará que nosotras seamos las protagonistas del Tour".

Con el título en la mano, sobre todo, Martín tendrá más tiempo para descansar, clave en cualquier deportista, y reivindicarse como una corredora de proyección.