El inicio de la ronda española

Una Vuelta de 'puerta abierta' pero con la mascarilla puesta

Alejandro Valverde, en la Vuelta 2020.

Alejandro Valverde, en la Vuelta 2020. / EFE / KIKO HUESCA

  • A diferencia de 2020 el público podrá ir a salidas, llegadas y acceder a los puertos de montaña por los que pasa la carrera.

  • Los corredores serán sometidos a pruebas anticovid, antes de empezar la competición este sábado, y en las dos jornadas de descanso en Almería y Santander.

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Sergi López-Egea
Sergi López-Egea

Periodista

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La Vuelta, que comienza el sábado en Burgos, se correrá con público en los puertos y se permitirá la asistencia de espectadores en las salidas y llegadas de las etapas.El año pasado, cuando la carrera se disputó entre los meses de octubre y noviembre, en plena nueva ola de contagios por covid, no se permitió la presencia de aficionados y hasta la Guardia Civil y la Ertzaintza, en los territorios bajo su control por los que pasó la carrera, cerró el acceso a las montañas y solo permitió el paso de los vehículos acreditados por la carrera.

Este año, según confirma a este diario Javier Guillén, director de la carrera, el panorama será diferente, aunque el acceso de los aficionados a los corredores no estará permitido para no romper la burbuja de carrera y evitar contagios en los equipos ciclistas. «Habrá un porcentaje de espectadores que no siempre será el mismo y dependerá de la normativa de cada comunidad autónoma por la que pasemos», explica Guillén. La ronda española circulará este año por las comunidades de las dos Castillas, València, Murcia, Andalucía, Extremadura, Cantabria, Asturias y Galicia. La prueba, a diferencia de otros años, no finalizará en Madrid sino con una contrarreloj en Santiago de Compostela. "En la vía pública que nosotros no controlamos no habrá problema para aplaudir el paso de los corredores, aunque sí pedimos que se respeten las medidas de seguridad y que todo el mundo lleve puesta la mascarilla".

Pruebas a los ciclistas

Los ciclistas deberán pasar un control previo de pruebas anticovid antes de la salida. Todos los corredores irán llegando este miércoles a Burgos, ya que deben pernoctar en la ciudad castellana para pasar los controles antidopaje, que siguen existiendo. Posteriormente, y siempre que no haya la sospecha de contagio, serán sometidos a nuevas pruebas en las dos jornadas de descanso de la carrera; primero en Almería y después en Santander. Todo el personal, tanto de carrera como técnicos y auxiliares de los equipos, deberán pasar igualmente los análisis pertinentes en los dos días de reposo de la Vuelta.

También, a diferencia del año pasado, se permitirá la presencia de invitados en las zonas acotadas de la carrera tanto en salidas como en llegadas. En 2020, ambos perímetros estaban totalmente cerrados al público. No se repartieron invitaciones y nadie pudo ver la llegada de los corredores en directo, lo que dio un aspecto muy triste a la carrera que ganó Primoz Roglic por segunda vez y que el sábado partirá como el máximo favorito al triunfo después de haber conseguido la medalla de oro en la prueba olímpica de contrarreloj.

50 metros de seguridad

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"La mascarilla será obligatoria en las salidas y llegadas que nosotros controlamos y solo estarán restringidos y sin espectadores los últimos 50 metros en la zona de llegada para proteger al máximo a los corredores", añade Guillén.

La carrera, además, exigirá pruebas de PCR, de antígenos o pasaporte de vacunación completa para todas las personas acreditadas, tal como hizo el Tour, con unas pautas sanitarias que son muy similares a las exigidas el mes pasado por la ronda francesa.