El Tourmalet

Valverde, un hombre en fuga por el Tour

El ciclista murciano no ha tenido hasta ahora mucha suerte en la carrera y ya el primer día se fue al suelo en la segunda caída masiva

Alejandro Valverde, en el centro, en fuga camino de Andorra.

Alejandro Valverde, en el centro, en fuga camino de Andorra. / MOVISTAR TEAM / BETTINI PHOTO

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Sergi López-Egea
Sergi López-Egea

Periodista

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No quedan muchas oportunidades para contemplar la imagen de Alejandro Valverde en una fuga del Tour. Y eso que este Tour no está siendo el que él habría querido disputar. Todo se le complicó cuando unos días antes de partir para Francia se vacunó y tuvo una mala reacción como le sucede a tantas otras personas; fiebre, malestar general y, lo peor, fatiga y falta de fuerzas, lo que para un corredor profesional, con un cuerpo fino y preparado para afrontar la dureza de tres semanas de competición en la Grande Boucle, era un aspecto terrible.

Por si fuera poco se cayó en la segunda de las montoneras que se produjeron en la primera etapa. Dribló la de la chica inconsciente que saludaba a sus abuelitos, pero a la segunda, ya con la cercanía de la meta que conquistó Julian Alaphilippe, 'El Bala' se fue al suelo con lo que ya comenzó la carrera con el pie cambiado.

Este es el 14º Tour que disputa. En siete de ellos ha terminado entre los diez primeros. En 2015 consiguió su mejor clasificación al llegar tercero a París por detrás de Chris Froome y de su compañero de equipo de la época, Nairo Quintana. Su última victoria de etapa, en Peyragudes, se produjo en 2012, el día que el Sky frenó a Froome cuando iba lanzado hacia la meta y corría peligro el liderato de Brad Wiggins. Aquella noche la cena en el hotel del conjunto británico estuvo calentita, y no precisamente por los platos que consumían.

El accidente de 2017

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A Valverde, sin embargo, la situación le dio igual porque él se anotó una fuga tremendamente trabajada por su equipo. Tres veces ha tenido que abandonar la prueba; la última vez en 2017 cuando se estampó contra las vallas de la contrarreloj inicial de Düsseldorf. Allí se rompió la rodilla y muchos, salvo él, creyeron que ya había dado todo lo que tenía que dar como corredor. Un año más tarde, en Innsbruck, se proclamó campeón del mundo de ciclismo y con el jersey arcoíris terminó la Vuelta 2019 en segundo lugar por detrás de Primoz Roglic y por delante de Tadej Pogacar.

Con Valverde nunca se sabe cuándo será su último Tour y por consiguiente cuándo será su última fuga, pero al menos este domingo camino de Andorra se puede disfrutar de su presencia en la escapada del día. Le quedan unos Juegos Olímpicos por delante, la Vuelta y, por lo menos, otra temporada más donde se pueden preparar apuestas jugando al casi acierto seguro de que el año que viene repite en la ronda francesa.