Los españoles

La táctica de Mas, la lucha de Izagirre y un día de perros para Valverde

  • El corredor mallorquín, que no vino a luchar por la victoria, queda en una posición ventajosa para el cajón de París tras la primera etapa alpina.

Enric Mas, en la meta de Le Grand Bornand.

Enric Mas, en la meta de Le Grand Bornand. / MOVISTAR TEAM / BETTINI PHOTO

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Sergi López-Egea
Sergi López-Egea

Periodista

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El Tour no ha terminado y Enric Mas, ahora octavo de la general, no se apuntó a la carrera para ganarla porque sabía que con Tadej Pogacar, firme como un roble, y Primoz Roglic, desaparecido en combate, la victoria era un hito prácticamente imposible. Él vino a por el podio, a hacer su propia ronda francesa, a mejorar la quinta plaza alcanzada el año pasado. Y después de la primera etapa alpina, con el cierto traspiés que le supuso la contrarreloj tras driblar todas las caídas, se encuentra a solo 29 segundos del podio, con la segunda plaza a su alcance y con sus rivales para este objetivo, principalmente Rigo Uran, Jonas Vingegaard (ojo a este corredor) y Richard Carapaz, a tiro.

Mas sabía que solo intentar seguir a Pogacar en su ofensiva era un suicidio ciclista, que es lo que le pasó a Carapaz, que se comió en solitario las dos puertos importantes del día, para ser capturado por el grupo donde iba el mallorquín, mucho más resguardado, entero y sin perder tantas energías como el ciclista ecuatoriano.

Ion Izagirre pudo respirar el mismo aire que Pogacar, lo que pese a la decepción por no ganar la etapa fue un premio para él.Tal vez el error fue perder la rueda de la escapada al descolgarse y entregar el chubasquero al coche.

La crisis de frío de Valverde

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Alejandro Valverde sufrió como quizá no lo había hecho antes en el Tour. Entró en la escapada pero una crisis de frío le obligó a levantar el pie para llegar por primera vez en su carrera en el ‘autobús’ a 35 minutos del ganador. No esta siendo este el Tour que esperaba el veterano corredor murciano. De hecho no ha pedaleado como él deseaba desde el primer día, lo que atribuye a una bajón de forma después del episodio de fiebre y malestar que sufrió al vacunarse contra el covid la semana anterior a viajar a Bretaña e iniciar la carrera. Tampoco está animado en estos momentos para disputar los Juegos Olímpicos. Necesita volver a encontrarse consigo mismo para entrar en una escapada y no acabar tiritando, necesitado de ropa de abrigo, cuando por fin había podido pillar la escapada que luego sirvió para decidir la victoria de etapa a pesar de la ofensiva de Pogacar.

El núcleo español de este Tour contempla a Pello Bilbao instalado por ahora en la décima plaza de la general y a un Omar Freire que ha llegado a la carrera con un estado de forma exquisito que ya le sirvió para convertirse en campeón de España a una semana del inicio de la ronda francesa. En el estreno alpino se mantuvo siempre trabajando para Alexey Lutsenko, hasta que se descolgó en la última fase de la etapa. Ya, el miércoles pasado, realizó una contrarreloj muy aceptable.