29 oct 2020

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El excampeón del mundo Rohan Dennis, en la contrarreloj del Giro.

AFP / LUCA BETTINI

El Tourmalet

La Treviso de Miguel Induráin

En una ciudad que es como la pequeña Venecia del Véneto se fabricaron e idearon las bicicletas, como 'La Espada' que impulsaron al ciclista navarro en su época de gloria

Sergi López-Egea

Dormir en Treviso trae muchos recuerdos. Treviso está a una treintena de kilómetros de Valdobbiadene, donde finaliza este sábado la contrarreloj del Giro, una etapa que habría dominado a placer Miguel Induráin en su época de gloria. Es una ciudad del Véneto rodeada de canales que la convierten una especie de pequeña Venecia. Dos Giros ganó Induráin aparte de los cinco Tours conseguidos. En los años 1992 y 1993 se convirtió en el primer español en conquistar la ronda italiana, lo que lograría más tarde Alberto Contador. Otros estuvieron cerca, casi tocaron la victoria final con los dedos, como Purito Rogríguez en el 2012.

Dormir en Treviso significa revivir no solo las victorias de Induráin en el Giro, sino también las del Tour y recordar el marco y el escenario de la fábrica Pinarello donde se ideó y confeccionó la que tal vez sea la bici más famosa de la historia, la 'Espada' de Induráin, que lo impulsó en las contrarrelojes que disputó en los últimos años de su carrera deportiva.

La visita de 1993

En 1993, tras finalizar el segundo Giro que ganó Induráin, fue la ocasión para acercarse desde Milán a Treviso para visitar y, sobre todo, para intentar ver cómo se fabricaban las bicis del ciclista navarro. Ver los tubos de las bicicletas que le preparaban para el Tour de aquel año, el tercero que ganó ante la seria oposición de Tony Rominger, fue algo inolvidable. Allí estaban y se guardaban algunas de las bicis que Induráin ya había utilizado anteriormente. Con las Pinarello ganó cuatro de los cinco Tours y los dos Giros, y fueron las máquinas que más tarde ayudarían a otros grandes campeones a conseguir el triunfo en el Tour y en el Giro, como fue el reciente caso de Chris Froome.

Giovanni Pinarello fue el fundador de una de las fábricas más históricas del mundo del ciclismo, cuyas instalaciones se encuentran a las afueras de Treviso. Fue un ciclista profesional que se se hizo famoso en el Giro de 1952 y no precisamente al luchar por la victoria. Los organizadores en aquella época vestían al último clasificado de la general con un jersey negro, que se hizo famoso, la 'maglia nera', y las jugarretas, estrategias para llegar el último, perder tiempo a propósito pero hacerlo con la suficiente habilidad para no llegar fuera de control convirtieron a Pinarello en un héroe de Italia. Con el paso de los años se entendió que no se podía hacer este tipo de espectáculo en competición y nunca jamás se recompensó a la 'maglia nera', ni tampoco al denominado 'farolillo rojo' de la Vuelta.

Feliz en París

Poco a poco la marca de Treviso se convirtió en una referencia ciclista. Con una de estas bicis también ganó Pedro Delgado el Tour de 1988. Giovanni, fallecido en el 2014, era la persona, con gafas y pelo canoso, que se fotografiaba siempre al lado de Induráin en los Campos Elíseos. Ahora es su hijo Fausto el que se responsabiliza de la fábrica pero ya hace unos años que, profesionalmente, no sirven las bicis al conjunto Movistar, que ha cambiado a la marca Canyon, y se centran exclusivamente en el conjunto del Ineos.

Para los que no estén muy puestos en temas de ciclismo os explicaré que los equipos punteros, aparte de las diferentes bicis que necesitan sus corredores, las que se utilizan para rodar habitualmente, las de contrarreloj y las de escalada, cobran de la marca y no es precisamente una pequeña cantidad, sino que los seis ceros pueden acompañar el patrocinio que se convertirá luego en talismán para que muchos cicloturistas quieran llevar la misma bici, o por lo menos la misma marca, que su corredor preferido.