15 ago 2020

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HITO DEL CICLISMO FEMENINO ESPAÑOL

Mavi García logra una histórica segunda plaza en la Strade Bianche

La corredora mallorquina fue cazada a seis kilómetros del final por la campeona del mundo, Van Vleuten

José María Expósito

Mavi García, fugada en la Strade Bianche.

Mavi García, fugada en la Strade Bianche. / STRADE BIANCHE

La ciclista mallorquina Mavi García ha logrado este sábado un hito para el ciclismo femenino español al acabar en segunda posición la Strade Bianche, la clásica italiana que se disputa por caminos de arcilla blanca. La corredora de Marratxí, de 36 años, solo ha sucumbido ante la campeona del mundo, la veterana holandesa Annemiek van Vleuten.

Faltaban 40 kilómetros para la meta de Siena cuando Mavi García probó fortuna. Lo que parecía una locura fue tomando cuerpo cuando la ventaja alcanzó los tres minutos. Al final, solo una leyenda de este deporte como Van Vleuten, tres veces campeona mundial a sus 37 años, tuvo fuerzas para atraparla a seis kilómetros de la meta.

El mejor resultado masculino y femenino

Juntas llegaron a las preciosas rampas del casco antiguo de Siena, ya atisbando el último kilómetro, donde la holandesa impuso su clase ante una rival que, pese a todo, se daba por satisfecha. La mallorquina del Alé BTC Ljubljana cruzó la meta con una enorme sonrisa en la boca. Su segunda plaza es la mejor clasificación en esta carrera del ciclismo español tanto en categoría femenina como masculina.

La nota negativa de la jornada fue el robo de seis de las bicicletas del equipo femenino Trek-Segafredo. La noche antes de la carrera, unos ladrones abrieron el techo de la furgoneta del equipo, aparcada en el hotel y en la que había unas 20 bicicletas, y se apropiaron de seis de ellas, por un valor de 60.000 euros. Pese a la sustracción, todas las corredoras han podido disutar la prueba.

Van Aert se saca la espina

En categoría masculina, la victoria fue para Wout van Aert. El ciclista belga del Jumbo-Visma llevaba dos ediciones subiendo al podio, en una de ellas cuando tenía la victoria en el bolsillo y unos terribles calambres en las terribles rampas de Siena frustraron su triunfo y dejaron unas imágenes agónicas para el recuerdo. Esta vez su ataque a 12 kilómetros de la meta fue definitivo.  El italiano Davide Formolo (UAE) y el alemán Maximilian Schachmann (Bora) le secundaron en el podio.