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éxito deportivo

Sergi Llongueras, un campeón del mundo en equilibrios

El ciclista barcelonés se ha vestido con el jersey arcoíris tras ganar el Mundial de trial en bici celebrado en China

Sergi López-Egea

Sergi Llongueras, en pleno Mundial de Chengdu.

Sergi Llongueras, en pleno Mundial de Chengdu. / EL PERIÓDICO

El pueblo de Òrrius es muy pequeño. Seguro que todos se conocen. No llegan ni a mil habitantes, pero gracias a quien ya es su vecino más ilustre, un ciclista muy especial de solo 23 años llamado Sergi Llongueras, bien puede decirse aquello de que presume Teruel; Òrrius también existe. La semana pasada, en la ciudad china de Chengdu, Sergi se proclamó campeón del mundo de trial, una especialidad ciclista donde prima más el equilibrio que el esfuerzo físico, como en otras modalidades donde se intenta ser el rápido a la hora de coronar montañas.

Ya hace muchos otro catalán, Ot Pi, situó esta modalidad en el mapa deportivo. Y hace menos, cuando Llongueras solo era un niño, su familia construyó en Òrrius un circuito de trial para que Sergi pudiera entrenar, mejorar en el dominio de la bici y practicar al máximo para convertirse un día que ya ha llegado en campeón del mundo. "Son muchas horas de entrenamiento, sobre todo porque debes mejorar la explosividad, al margen de la técnica. Por eso, el gimnasio, la piscina y entrenamientos en bici de carretera y montaña, a veces de hasta tres horas, también son básicos en la preparación física".

Saltos increíbles

Muy pocos son capaces de dar saltos increíbles de un obstáculo a otro. Es imprescindible no poner el pie en el suelo, porque resta puntos en la clasificación final y, sobre todo, no caer de la bici porque, al margen del accidente, puede suponer la eliminación. Y también tiene sus peligros. "A principios de año tuve que operarme una rodilla como consecuencia de una grave caída y me costó mucho la recuperación". Volvió a entrenar y a competir hasta que ha podido recoger en China los frutos al esfuerzo para conseguir su mayor éxito deportivo. "No me había ido bien en las pruebas de la Copa del Mundo, que intentaré ganar el año que viene, al margen de repetir, si puedo, la victoria en el Mundial".

El podio del Mundial de Chengdu, con Sergi Llongueras con el jersey arcoíris / el periódico

Se ha ganado el derecho de competir durante el 2020 con el maillot arcoíris, el que tradicionalmente lleva un campeón del mundo ciclista de cualquier modalidad de este deporte. Y la cuestión es saber si un deportista se puede hacer profesional y ganarse la vida con el trial. "Si tuviera a mi cargo toda una familia diría que no, pero como vivo con mis padres salen las cuentas. Recibes dinero de los premios, si llegan, y de los patrocinadores. En las pruebas internacionales cuentas con el apoyo de la Federación Española de Ciclismo que se hace cargo de todos los gastos de viaje y como he sido campeón del mundo también voy a recoger la recompensa que estaba estipulada en este caso para el titulo mundial", responde Llongueras.


Fue su tío Lluís Campmajó el que le fabricó una bici especial cuando vio que el sobrino tenía una habilidad innata, cuando comenzó a entrenar con el trial mientras compaginaba esta especialidad ciclista con el fútbol. Jugó unos años como defensa central en los equipos inferiores del Argentona, a solo seis kilómetros de Orrius, antes de colgar definitivamente las botas para subirse a la bici. Estudiante de ingeniería mecánica en el TecnoCampus de Mataró jamás se le ha ocurrido cambiar la bicicleta por la moto para imitar a Toni Bou, otro catalán ilustre. "Alguna vez he practicado el trial motorizado pero no me gusta para competir. Las cosas con motor no me agradan porque lo mío es la bici. Como entretemiento la moto está bien, pero no me convence".

Sergi Llongueras supera un obstáculo / EL PERIÓDICO


Por supuesto le encantaría que el trial en bici fuera incluido en el programa olímpico. "Pero es difícil porque hay muy pocos países donde se practica esta modalidad. No creo que pasen de 30". Favorecería también la entrada de la televisión y otros detalles para hacer más visible el esfuerzo de Sergi y sus oponentes, los que son capaces de saltar de una roca a otra, subirse por arte de magia a un tejado y mantenerse como el mejor de los equilibristas sobre una columna, por estrecha que sea. 

Temas: China