Ir a contenido

Patrocina:

la ronda francesa

Bernal sentencia en la etapa mutilada

El joven corredor colombiano ganará este domingo el Tour en París tras una despedida alpina con pocos kilómetros, triunfo de Nibali y dudas del Movistar

Sergi López-Egea

Geraint Thomas, vencedor del 2018, felicita a Bernal en la cumbre de Val Thorens.

Geraint Thomas, vencedor del 2018, felicita a Bernal en la cumbre de Val Thorens. / EFE EPA / YOAN VALAT

Cruzó la meta de Val Thorens y comenzó a creérselo con toda la ilusión de un ciclista de solo 22 años que este domingo hará historia en su país al convertirse en el primer corredor colombiano que gana el Tour después de los intentos fallidos de Lucho Herrera y Fabio Parra en los 80 y de Nario Quintana y Rigo Urán en la actualidad. Egan Bernal, arropado por un Ineos que vino a lo que vino; es decir, a ganar en París y por ello trabajó serio, a conciencia y este sábado con Geraint Thomas, último vencedor, entregado en cuerpo y alma al jersey amarillo. Llevan venciendo, ahora como Ineos y antes como Sky, todos los Tours que se han disputado desde el 2012, a excepción de la edición del 2014 que ganó precisamente Vincenzo Nibali, el triunfador de la etapa recortada que despidió los Alpes. 

"Miraba los carteles y veía que quedaban cuatro kilómetros, luego tres, dos y no me creí que había ganado el Tour hasta que Thomas, en la meta, me dio una palmada. Aún queda París. Pero esto es increíble". Bernal estaba feliz. Y no era para menos. No es que le preocupara mucho que le recortaran kilómetros por culpa de unas carreteras impracticables debido al temporal del viernes. Pero cada kilómetro que le quitasen a la etapa del adiós alpino era una bendición para Bernal. Él era el más fuerte, el que podía responder a cualquier ofensiva final, que nunca llegó más allá del ataque en la zona de vallas de los corredores del Movistar; Valverde, segundo y Landa, tercero, ante el desconcierto general.

Adiós a los sustos

Pero siempre podía llegar una avería, un contratiempo que le hiciese vivir un sobresalto inesperado, aunque siempre, siempre tuvo a su lado a la fortaleza del Ineos que, aunque no fue el bloque de cemento que acompañó siempre al ausente Froome, tuvo la suficiente consistencia para arropar a su líder, el que fuera, Bernal o Thomas.

Camino de Val Thorens, con solo 59,5 kilómetros que se recorrieron como si todos fueran sobre bicicletas eléctricas, volvió a suceder lo que ha ocurrido en cada etapa importante de montaña; primero en los Pirineos y ahora en los Alpes. El Ineos no tuvo que trabajar tanto como antaño porque otros, el Movistar, casi siempre, y este sábado, el Jumbo, le hicieron una labor que le venía como anillo al dedo. A más velocidad, más desgaste de los rivales. A más velocidad, nadie se mueve, unas veces para buscar la ofensiva soñada pero que no fue real del Movistar, y otras para eliminar a Alaphilippe, tocado y hundido, para que Kruijkwijk se instalase en el podio de París junto a Bernal Thomas. Colombia sonríe por sus ciclistas mientras otros se entristecen por los suyos.

Bernal ganará ese domingo el Tour en París para comenzar a cimentar una ruta de incalculable destino para un corredor que puede marcar la próxima época ciclista.

Todas las clasificaciones en la página oficial de Tour.