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el reportaje

Libertad sin cargos para Valverde en el Tour

El campeón del mundo ya es el mejor situado del Movistar en la general aunque vino a la carrera a trabajar para Landa y Quintana

Sergi López-Egea

Alejandro Valverde rueda detrás de Marc Soler.

Alejandro Valverde rueda detrás de Marc Soler. / EFE / GUILLAUME HORCAJUELO

Si hubiese que poner un titular vinculado a la información judicial bien se podría escribir el de libertad sin cargos para Alejandro Valverde. ¿Los cargos? Pues los cargos son tener que sacrificarse para los demás, que es a lo que vino inicialmente, y no a disfrutar y a tratar de engrandecer un poco más su palmares y a levantar al menos un día los brazos para mayor gloria del jersey arcoíris de campeón de mundo que pasea por Francia.

Sin comerlo ni beberlo, aunque hay que apuntar la desgracia de Landa cuando fue arrollado camino de Albi, el lunes pasado, Valverde se ha situado en la novena plaza de la general como el mejor corredor del Movistar y aún podría estar más arriba de no haber trabajado durante la subida a la Planche des Belles Filles, aunque hay que decir que fue una labor voluntaria sin recibir claramente órdenes de equipo en aquella jornada que atravesó los Vosgos.

Quintana se descuelga

Si Valverde nunca falla, Nairo Quintana, en cambio y una vez más, volvió a dejar claro lo que ya se vio la temporada pasada y lo que empezó a notarse hace dos ejercicios. Los grandes días del pequeño escalador colombiano ya han pasado y cuando llega al Tour parece que la cabeza no acaba de centrarse y a las primeras de cambio se viene abajo y, encima, sin avisar. "Nairo nada nos dijo. No sabíamos que andaba mal", confesó el campeón del mundo en la cima del Tourmalet.

Los corredores llevan 'pinganillos' donde no solo escuchan las órdenes de los directores que les llegan desde los coches que circulan a su estela, sino que hablan entre ellos y se cuentan las cosas. Es, en comparación, como si un portero en el lanzamiento de un córner no chillara y ordenase la posición de sus defensas y los marcajes en el área. Si no iba, tenía que decirlo.

Imagen en el Tourmalet

Resultó sorprendente la imagen a mitad de ascensión del Tourmalet. Soler tiraba del grupo, con Valverde Landa a rueda y tras ellos todas las figuras y algunos gregarios que todavía resistían. Y, por detrás, Quintana se descolgaba, para perder contacto y para que poco después se ordenase a Soler a bajar en auxilio del ciclista colombiano.

Valverde no se le puede condenar a trabajar de gregario. No es no, como se diría en ambientes políticos. Valverde no puede tener ningún cargo en lo que queda de Tour, desde este domingo, en otra etapa pirenaica muy complicada y con final en alto donde puede pasar cualquier cosa de nuevo. Valverde debe ser un un ciclista libre que circule a su antojo por el Tour, como hizo Alaphilippe el año pasado, a la caza de alguna etapa.

Quintana volvió a defraudar; una vez más. El año que viene no seguirá en el Movistar donde tampoco hay que olvidarlo ha ganado un Giro y una Vuelta.