Ir a contenido

Patrocina:

Desde la ronda catalana

Alejandro Valverde: "En el 2021 me retiro, algún año tenía que ser"

Entrevista en exclusiva al campeón del mundo de ciclismo que participa esta semana en la Volta a Catalunya

Sergi López-Egea

Alejandro Valverde, en acción, durante la Volta.

Alejandro Valverde, en acción, durante la Volta. / VOLTA A CATALUNYA

Alejandro Valverde (Las Lumbreras, Murcia, 25 de abril de 1980) lleva casi dos décadas no solo corriendo como ciclista profesional sino ganando. Y cuando no, intentándolo. Más de un centenar de victorias contemplan su palmarés. Entre ellos tres triunfos en la Volta, que está disputando esta semana, aunque ahora no podrá reeditar las victorias conseguidas los dos últimos años. No siempre se puede ganar, incluso siendo corredor y llamándose Valverde. En septiembre del año pasado cumplió algo más que un sueño al convertirse en campeón del mundo. Y ahora por primera vez ya empieza a hablar de una retirada que tiene planificada para finales del 2021, aunque siendo quién es y cómo es Valverde siempre hay que tener en cuenta que en cualquier momento puede cambiar de planes.

-Dígame. ¿Cuántas veces ha visto las imágenes de su victoria en el Mundial del año pasado?

-La verdad es que ahora ya las miro menos. Pero las he observado en numerosas ocasiones y todavía hoy, al mirarlas, se me ponen los pelos de punta porque fue algo que perpetuará para la historia.

-Durante muchos años los periodistas dedicados al ciclismo decíamos o escribíamos que Alejandro Valverde tenía un Tour en sus piernas. Y nunca ha podido ser.

-Está claro que el Tour es el Tour. Es la carrera por etapas más importante a nivel mundial. Pero yo no cambio este jersey arcoíris que ahora llevo por un 'maillot' amarillo. Un Mundial, y no lo digo porque lo haya ganado, no tiene nada que envidiarle al Tour. Y la prueba es que si vas líder de la ronda francesa tienes el honor de llevar el jersey amarillo durante unos días, y ya está. Ahí se acaba. Al contrario, poder exhibir durante todo un año el jersey de campeón del mundo es algo que no tiene precio.

Alejandro Valverde junto a su masajista Juan Carlos Escámez / volta a catalunya

-¿No me dirá que se pone el jersey arcoíris hasta para entrenar por Murcia?

-Por supuesto. Estoy obligado a ello. Lo exige el reglamento. No lo hago tan solo porque quiera exhibirlo. Es mi obligación. Solo me lo puedo cambiar si consigo el jersey de líder en alguna de las carreras en las que participo. Pero, aún así, debe haber un espacio para que, aparte de la publicidad de Movistar, mi patrocinador, se puedan ver los colores del arcoíris como campeón del mundo.

-¿Y le da más seguridad en sí mismo este jersey?

-Ahora tengo una nueva sensación al competir. Siempre digo que es un gusto poder llevar el jersey de líder en una carrera. Sin embargo, por el hecho de vestir siempre el 'maillot' de campeón del mundo ya me siento como líder cuando salgo a cualquier prueba. Yo me veo igual de competitivo, como siempre he sido, pero a la vez me hace ir mucho más relajado. Como si ya fuera de líder en cualquier carrera en la que participo.

Alejandro Valverde, con el pelotón de la ronda catalana / VOLTA A CATALUNYA

-¿Ha oído hablar de la maldición del arcoíris?

-Sé que se dice que hay una maldición entorno a este jersey. Y de hecho yo ya lo estoy notando, aquí en la Volta por ejemplo, o en la cantidad de segundos puestos que estoy consiguiendo este año cuando el pasado llegaba primero. Me estoy encontrando siempre a un corredor por delante mío porque está un poco más fuerte o porque tiene algo más de suerte. En las tres vueltas que corrí antes de venir a la Volta acabé segundo. Son demasiados segundos puestos. Pero también son la evidencia de que mi estado de forma sigue siendo muy bueno y me permite disputar allí dónde vaya.

"Todavía hoy al contemplar las imágenes del Mundial se me ponen los pelos de punta"

Alejandro Valverde

Campeón del mundo de ciclismo

-¿Cree que ahora ya es el corredor más respetado del pelotón?

-Puede que, efectivamente, sea el ciclista más respetado del pelotón. Sí, de verdad, así me siento, aunque todos salgamos a ganar.

-¿Hasta el punto de dar órdenes a los demás si cree que van demasiado lentos o muy rápidos?

-¡Hombre! Yo no soy de dar órdenes y tampoco quién para decir a los demás lo que tienen que hacer o si una carrera se debe parar. Antiguamente había líderes que lo hacían, pero ahora se corre diferente. Ahora los jefes de fila están disputando al máximo las carreras desde la primera prueba, desde Mallorca, en enero, por poner un ejemplo. Antes se reservaban más pensando en el Tour. Aunque este jamás ha sido mi caso. Toda mi vida he estado disputando desde que debuté en el 2003.

-¿Recuerda alguna carrera en la que se haya desentendido y haya ido simplemente a rodar?

-Me cuesta recordarlo; de verdad. Tal vez lo hice alguna vez cuando debuté, de más joven. Ahora, más veterano, como mi estado de forma siempre es bueno, salgo a disputar la general allá donde corra.

-¿No le da un poco de pena que no se pueda ver el jersey arcoíris este año por las carreteras del Tour?

-En efecto. Este año no iré al Tour, pero no le va a pasar nada al Tour para que yo no vaya ni a mí por no acudir a la carrera. He decidido correr el Giro, que es muy bonito, y luego iré a la Vuelta.

-Está a punto de cumplir 39 años. ¿No ha notado todavía un bajón?

-Pues no. Ni mucho menos. La única diferencia es que este año, en vez de victorias, estoy logrando segundos puestos. Pero si no estuviera bien de forma no podría estar luchando por las victorias. No puedo negar que detrás llega una generación que aprieta mucho. Yo mantengo la ilusión, y no es solo por la edad, sino por el tiempo que llevo estando al máximo nivel, que es lo más difícil. Estar desde los 23 hasta los 39 años al máximo nivel es muy complicado.

-¿Cuente entonces cuál es su secreto?

-El secreto en concreto no lo sé. Quizá sea por mi calidad y sobre todo porque disfruto con lo que hago. He estado muy bien asesorado por mi equipo y luego está la familia. También es muy importante poder salir siempre a entrenar con mi grupo de cicloturistas en Murcia. Y, jeje, poderlos atacar cada día, por supuesto.

"Disfruto con lo que hago, como poder salir con mi grupo de cicloturistas de Murcia. Y atacarlos, por supuesto"

Alejandro Valverde

Campeón del mundo de ciclismo

-Este año tiene un nuevo invento para entrenar.

-Por si faltaba algo le he comprado a mi hermano, que siempre pedalea en mi grupo, una bici eléctrica de carretera. Antes iba con él haciendo tras moto o tras coche. Ahora hago tras bici eléctrica. Me pongo a su rueda, él a tope, y yo simulo muy bien los entrenamientos, sobre todo si quiero hacer una sesión de alta intensidad. Lo cierto es que ahora llevamos a todo el grupo asfixiado. Mi hermano se pone delante con la bici eléctrica, yo, a rueda con a mía, y detrás va todo el grupo cicloturista. Al final acabamos mi hermano y yo solos. Nadie nos sigue.

-Así es imposible aburrirse. A ver si se sube a la bici eléctrica y quema el motor.

-No la he probado aún pero no creo que quemase el motor. Eso es imposible, aunque a mi hermano le dejo pedalear normal, sin ayuda, durante el llano.

-Y hablando de nuevo en serio, ¿ya tiene pensada una fecha para la retirada?

-En principio, en el 2021 me retiro, algún año tenía que ser. Haré una temporada más tras los Juegos Olímpicos de Tokio. Creo que ya está bien. Alguna vez tengo que estar en casa y disfrutar de la familia. Luego veré que hago, si me dedico al equipo de chavales que impulso en Murcia o si sigo vinculado a la estructura de Eusebio Unzué. En el 2021 habré corrido ya 19 temporadas.