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pistas sin asfaltar

Bienvenidos al 'Infierno del Sur'

La Strade Bianche abre este sábado en la Toscana italiana el apartado de grandes clásicas 2019

Sergi López-Egea

Los participantes de la Strade Bianche, en un tramo de la prueba.

Los participantes de la Strade Bianche, en un tramo de la prueba. / STRADE BIANCHE

Hubo un tiempo en ciclismo que cuando se hablaba de clásicas solo se miraba a Italia en dos ocasiones; en el mes de marzo, ante la cita de la Milán-San Remo, y en el otoñal octubre cuando las hojas caían sobre las carreteras del Giro de Lombardía. Pero, poco a poco, una carrera de un día llamada Strade Bianche, que este sábado llega a su 13ª edición, comenzó a asentarse, a encontrar un lugar, una posición que en este caso llega cargada con la magia de la tierra blanca de Toscana, el 'sterrato', caminos sin asfaltar que han convertido a la prueba que rueda por los alrededores de Siena en el 'Infierno del Sur'.

Por eso, ahora, cuando ya se habla de los monumentos del ciclismo, ya hay que unir el nombre de la Strade Bianche a los clásicos del Tour de Flandes, la París-Roubaix o la Lieja-Bastoña-Lieja. No tiene la antigüedad de estas carreras pero si posee un color especial que la hace acreedora de un maravilloso encanto gracias a los 12 tramos de tierra, tan identificados como los de adoquines en la ruta hacia Roubaix, que someten al corredor y marcan las diferencias en la carrera toscana.

La ciudad monumental

Si alguna vez van a Siena se maravillarán por sus monumentos. Cualquier calle de la elevada ciudad es una cita con la cultura, ya sea con la arqueología cristiana, que tantos adeptos tiene, o con los monumentos que muestran el señorío de una ciudad marcada por la sensacional Piazza del Campo, donde cada año ya no solo se celebra la Fiesta del Palio, con los caballos trotando , sino el lugar donde llegan los ciclistas (primero las mujeres y luego los hombres) que han superado el 'infierno' del 'sterrato'.

Pero también se asombrarán, si pasean por los alrededores de la Piazza del Campo (por supuesto con buen calzado), de las empinadas calles que conducen a la famosa plaza central de Siena. Por las vías de Santa Catarina y Bianchi di Sotto, la primera con rampas que alcanzan el 16%, llegan los corredores de la Strade Bianche. La calzada es rugosa y los corredores se retuercen, agotados por el esfuerzo (184 kilómetros los hombres y 136 las mujeres) en busca de la salvadora Piazza del Campo. Por los alrededores, con el atardecer, resulta más relajante tomar el aperitivo, con un Spritz, a media tarde, sobre todo para reponer fuerzas tras patear las calles de Siena.

La Eroica

Allí también se disputa una vez al año la primera de las Eroicas, el 19 de octubre, que finaliza en la vecina Gaiole in Chianti, donde los cicloturistas participantes deberán llevar bicis y vestuario antiguo con el que superar también la dureza de los caminos de 'sterrato'.

Alejandro Valverde, que volvió con fiebre de los Emiratos Árabes, es la gran ausencia, ya que el campeón del mundo ha decidido no regresar a la actividad hasta la Volta (25 de marzo). Sin embargo, el cartel de la Strade Bianche presenta una interesante participación encabezada por Geraint Thomas, ganador del Tour 2018, Greg van Avermaet, el campeón olímpico, y la gran estrella local Vincenzo Nibali. Desde las 12.30 horas por Eurosport 2.

Temas: Italia