Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Abstención de PSC, Junts y ERC

El Parlament rechaza reformar el reglamento para retirar la palabra ante discursos discriminatorios

Junts rechaza votar "siempre en contra" de Aliança Catalana como piden los impulsores del cordón sanitario

PSC, Junts, ERC, Comuns y CUP se comprometen a sancionar los discursos de odio pese a no incluirlo en la reforma del reglamento

El Parlament obligará a los diputados a firmar un compromiso con la igualdad y contra el racismo

Representantes de PSC, Junts, ERC, Comuns y la CUP, los seis partidos que firmaron el 'pacto antifascista'.

Representantes de PSC, Junts, ERC, Comuns y la CUP, los seis partidos que firmaron el 'pacto antifascista'. / David Zorrakino

Gisela Boada

Gisela Boada

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El Parlament ha votado en contra de que se modifique la normativa de la Cámara para que se pueda retirar el turno de palabra en caso de que la intervención se "utilice" para "difundir mensajes racistas, misóginos o discriminatorios contra minorías vulnerables". La iniciativa, transaccionada entre Comuns y CUP, solo ha contado con el apoyo de estos dos partidos, mientras que PSC, Junts y ERC se han abstenido, evitando que prosperase. Estas cinco formaciones son las que firmaron al inicio de la legislatura un 'pacto antifascista' en el que expresaban su voluntad de "trabajar" para "sancionar los discursos de odio", mediante una reforma de la normativa del Parlament. Esta moción pedía que este procedimiento se hiciera "en los próximos seis meses".

La gestión sobre cómo abordar los pronunciamientos discriminatorios que atentan contra minorías es una de las carpetas pendientes del presidente de la Cámara, Josep Rull, pero también del resto de grupos parlamentarios, que han incidido en otras ocasiones en que debe haber una estrategia conjunta. Sin embargo, este jueves, socialistas, posconvergentes y republicanos se han desmarcado a la hora de fijar que se resuelva esta situación con urgencia en un contexto en que en el hemiciclo cada vez proliferan más este tipo de discursos de la mano de las formaciones de extrema derecha de Vox y Aliança Catalana.

No es la primera vez que el asunto queda encallado por falta de acuerdo. Al inicio de la legislatura también tuvieron la oportunidad de ponerlo sobre el papel -cuando los cinco sacaron adelante una reforma de la ley de la Cámara donde podía incluirse-, pero no se llegó materializar. Los grupos y la misma Mesa alegan a la complejidad que supone limitar la "libertad de expresión" de los parlamentarios en caso de intentar sancionar y remiten que debe "trabajarse" con cautela.

El propio Rull explora desde hace tiempo una "fórmula" para limitar estos discursos como máxima autoridad y aboga ahora por no interrumpir y buscar una forma de sancionar a posteriori. Por otro lado, el órgano rector -con miembros de PSC, ERC y Junts, los que se han abstenido- aprobó que los diputados firmaran un segundo compromiso para rechazar la xenofobia, la islamofobia y el antisemitismo dentro del Parlament. Hasta ese momento solo existía uno contra el acoso y la discriminación por género.