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Comunidad nudista

Emili Vives (74 años) revive una aldea abandonada para crear una comunidad nudista: "Fue un sueño y así me cambió la vida 180 grados"

Los habitantes viven de forma autosuficiente en el bosque

Arnau (24 años), vive solo en el campo de manera autosuficiente desde los 18: "A partir de los 15 años empecé a salir de caza con el grupo de cazadores del pueblo"

Tere, última habitante de un pueblo abandonado: "Sola no me siento para nada, aquí siempre hay..."

Vista de las calles de El Fonoll, en el municipio de Passanant (Conca de Barberà, Tarragona).

Vista de las calles de El Fonoll, en el municipio de Passanant (Conca de Barberà, Tarragona). / Youtube Arnau Serrado

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Andrea Valenzuela García

Andrea Valenzuela García

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En España hay alrededor de 3.000 pueblos abandonados, pero aún hay gente dispuesta a repoblarlos.

Es el caso de Emili Vives, que decidió resucitar El Fonoll, un pueblo perteneciente al municipio de Passanant, en la Conca de Barberà (Tarragona), a la que Arnau Serrado ha decidido darle visibilidad.

"Me pareció una aventura resucitar el pueblo"

Emili Vives tiene 74 años y hace más de 30 años compró el pueblo con el objetivo de convertirlo en una aldea naturista y autosuficiente en plena naturaleza.

Emili Vives (74 años) en uno de los espacios públicos en El Fonoll, en el municipio de Passanant (Conca de Barberà, Tarragona).

Emili Vives (74 años) en uno de los espacios públicos en El Fonoll, en el municipio de Passanant (Conca de Barberà, Tarragona). / Youtube Arnau Serrado

Sin embargo, cabe destacar que la oportunidad de comprarlo fue algo inesperado, ya que un proveedor de la empresa para la que trabajaba le ofreció venderle la finca: "Me pareció una aventura resucitar el pueblo, cuando llegó ese hombre a las 10 de la mañana, yo estaba con el dinero, y lo compré porque me pasé toda la noche sin poder dormir pensando en el pueblo abandonado y en resucitarlo. Fue un sueño y así me cambió la vida 180 grados", cuenta Emili.

Fue una decisión casual, pero "lo agradezco a nivel de salud. En aquella época tenía problemas de corazón y aquí se me pasó todo".

"Pasar a salir del estrés y del ajetreo diario, a pasar a la vida tranquila. Cambias totalmente, aquí vivo felizmente hace 29 años".

Alejados de la vida moderna

Este sueño acabó convirtiéndose en El Fonoll, el pueblo nudista más famoso del país, donde ahora viven unas 35 personas fijas durante todo el año, alejadas del estrés, el consumo y la vida moderna.

Un naturista transporta una escalera en El Fonoll.

Un naturista transporta una escalera en El Fonoll. / Archivo / J. Luis Sellart

En la comunidad se vive de forma sencilla: rodeados de bosque, compartiendo espacios, trabajo y una filosofía que se basa en la libertad, el naturismo y la autosuficiencia.

Sus habitantes viven de forma autosuficiente gracias a sus huertos, gallinas y otros animales, ya que toda la dieta es vegetariana y proviene de los productos que salen del campo, sin ningún intermediario como aditivos o conservantes.

La energía viene prácticamente toda del sol a través de placas solares, y para el agua tienen cuatro pozos: algunos van con energía solar y otros con grupos electrógenos.

Normas en el cartel de entrada de El Fonoll, en el municipio de Passanant (Conca de Barberà, Tarragona).

Normas en el cartel de entrada de El Fonoll, en el municipio de Passanant (Conca de Barberà, Tarragona). / Youtube Arnau Serrado

"Es obligatorio ir sin ropa"

Para poder ganar algo de dinero, en el pueblo han adaptado los propios edificios para que sean de uso turístico, y los alquilan junto a albergues y caravanas para visitantes.

No obstante, en la entrada del pueblo hay un cartel con unas normas muy claras: está prohibido fumar, llevar armas, hacer fotos y llevar ropa.

Cuando es verano y hace buen tiempo, "es obligatorio ir sin ropa: es una de las leyes que tienen y reglar que respetar", afirma Serrado.

Unos naturistas toman un baño de arcilla y se lo quitan con una manguera en el pueblo naturista de El Fonoll.

Unos naturistas toman un baño de arcilla y se lo quitan con una manguera en el pueblo naturista de El Fonoll. / Archivo / Joan Puig

Filosofía de vida naturista

A pesar de ser de los pocos pueblos nudistas del país, los residentes lo viven como si pasara en el resto de municipios, ya que según Emili "el nudismo es lo más fácil: es vivir sin ropa".

Igualmente, ellos siguen la filosofía de vida naturista, algo que va más allá de no llevar ropa y es algo más complejo. Se trata de "vivir en armonía con la naturaleza", algo que, según ellos, implica la desnudez.

Para Vives, "no es normal tener un cuerpo a rayas, lo normal es tener un cuerpo de un color uniforme. No tiene sentido bañarse con ropa, no tiene sentido ir con ropa cuando hace calor".

Sin embargo, el naturismo conlleva otras cosas, como "la alimentación sana, intentar tener terapias naturales, ser respetuoso con la naturaleza, con el medio ambiente, con los animales".