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Municipios con encanto

Estos son los pueblos catalanes más bonitos de España, según ‘National Geographic’: destacan por sus paisajes e historia

La Costa Brava es el lugar perfecto para aquellos que quieran disfrutar de sus vacaciones en una playa paradisíaca

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Fachadas de edificios en Rupit.

Fachadas de edificios en Rupit. / Matias Callone / FLICKR

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Patricia López Avilés

Patricia López Avilés

Barcelona
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Con la llegada de agosto son muchos los catalanes que comienzan sus ansiadas vacaciones de verano. Tras un año trabajando, muchos optan por organizar un viaje adaptado a sus bolsillos.

Y es que muchos catalanes escogen su propia comunidad autónoma como destino predilecto: según el Idescat, durante 2025 el número de viajes de los catalanes disminuyó un 2,4% pero la mayoría de sus escapadas, el 54,3% se realizaron en Catalunya.

En segunda posición

Aunque Barcelona sigue siendo la ciudad catalana más visitada, con cerca de 16 millones de turistas a lo largo de 2025, lo cierto es que Catalunya alberga muchos más rincones que parecen sacados de un cuento y que merecen ser visitados.

De hecho, la revista 'National Geographic' ha destacado 11 municipios catalanes de entre los más bonitos de España.

El primero lo encontramos en segunda posición. Se trata de Taüll, en Lleida, reconocido por sus iglesias románicas de San Clemente y Santa Maria, que forman parte del conjunto declarado patrimonio de la humanidad por la Unesco.

Pueblo con encanto

Taüll es un encantador pueblecito de casas de piedra situado en el municipio del la Vall de Boí (Alta Ribagorça), un entorno natural pirenaico. Además, tiene el sello ‘Poble amb encant’ que otorga la Agencia Catalana de Turismo.  

En él se pueden encontrar los fabulosos paisajes del Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici, un escenario ideal para las actividades de turismo activo y los deportes de montaña.

Situado en la Garrotxa (Girona) encontramos el encantador pueblo de Besalú, un enclave medieval del norte de Catalunya: cuenta con un conjunto histórico-artístico medieval considerado como uno de los más bien conservados de la comunidad autónoma.

Taüll

Taüll / Àlex / Wikipedia

Playa paradisíaca

La ciudad, que un día llegó a ser condado independiente, no solo ha atraído a muchos directores de series y películas, como ‘Juego de Tronos’ o ‘El Perfume’, sino también a numerosos visitantes que desean adentrarse en su rica historia judía y medieval.

En la misma provincia y a 1 hora y 15 de camino encontramos Calella de Palafrugell, un precioso municipio de la Costa Brava perfecto para aquellos que quieran disfrutar de sus vacaciones en alguna playa paradisíaca sin salir de su comunidad autónoma.

Este antiguo pueblo de pescadores, es conocido por sus calles estrechas y casas blancas con contraventanas de tonalidades verdes y azules. 

Calella de Palafrugell.

Calella de Palafrugell. / Jorge Franganillo / Wikipedia

Alejados de Barcelona

Si subimos por el litoral hasta el Alt Empordà encontramos Cadaquès, la capital histórica de la comarca. Cadaquès es un pueblo marinero declarado ‘Bien cultural de interés nacional’, y destaca por sus calles empedradas, delimitadas por casas pintadas de blanco y ventanales de colores alegres.

El municipio constituye la puerta de entrada al Parque Natural del Cap de Creus, uno de los paisajes más singulares de la Costa Brava. El pueblo estuvo prácticamente aislado y, hasta el siglo XIX, su núcleo antiguo estaba protegido de piratas y corsarios por una muralla, de la cual aún se conserva la puerta de entrada.

Dentro de la provincia de Barcelona también encontramos dos municipios con encanto alejados de la ruidosa capital catalana. El primero que destaca ‘National Geographic’ en el puesto 46 es Cardona, el pueblo del Bages que creció alrededor de un enorme domo subterráneo de sal sódica y potásica. 

Castillo de Cardona.

Castillo de Cardona. / Wikipedia

El más bonito del mundo

Hoy, el Parque Cultural de la Montaña de Sal propone un recorrido por las antiguas instalaciones y permite internarse a 86 metros de profundidad para disfrutar de un espectáculo geológico de la sal cristalizada

En el puesto 91, la revista ha destacado Rupit i Pruit, situado dentro de la comarca de Osona y en medio del espacio natural de Collsacabra

Sus calles empedradas, el puente colgante y el ambiente rural que se respira invitan a conocer un pueblo único, histórico e imprescindible de visitar. Su atractivo es tal que la Organización Mundial de Turismo (OMT) lo ha reconocido como el pueblo más bonito del mundo por segundo año consecutivo.

Estos son solo algunos de los parajes más destacados, pero Catalunya esconde centenares de rincones con encanto que merecen la pena visitar para conocer su historia a lo largo de los siglos.